martes, 21 de septiembre de 2010

Las desventuras terapéuticas de Triple 6

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Al cagatinta de Robert Morales lo había beneficiado la estupidez del resto del grupo de pasantes del Centenario, de otra forma no hubiera permanecido tanto tiempo trabajando en aquél mini-equipo municipal. Eso era claro, y él lo sabía. Su fortaleza no era una capacidad extraordinaria para la labor terapéutica, sino ocupar un lugar donde nadie quería estacionar ni dos minutos la bicicleta.

Morales, a diferencia de sus superiores que ponían el dedo inquisidor en el exceso de provinciano chaqueño como causa de desborde e incumplimientos del hospital, desplazaba el foco segregativo negándose sistemáticamente a atender pacientes de origen cordobés.

La explicación se la daba a los enfermeros pero para charlar de algo nomás… “me gusta la montaña y no voy a Córdoba porque hay cordobeses, ¿me los tengo que aguantar acá?

Ahí nomás se envalentonaba y empezaba a putear “al zapato”, “al cucú”, “a esa montaña insulsa del Uritorco”, a los presidentes cordobeses como De la Rúa, a los nazis de la Cumbrecita y Belgrano, los chistes pelotudos… etc.

Respecto a sus superiores, alegó motivos contra-transferenciales, que si bien fueron aceptados parcialmente, lo sobresaliente de la respuesta escrita era “optar por seguir pensando”, “cuestionando”, “corrigiendo”, “tratando de ser mejores personas y mejores profesionales”.

Pero al haber optado por este criterio de admisión, al psicólogo le quedaba poco margen para elegir entre el resto de los pacientes.

Morales, como es costumbre hoy día, recibía las admisiones con un moreno de seguridad escondido detrás de un biombo. Primero contrató a “triple 6”, un conocido “seguridad” del barrio, pero no duró demasiado porque los cigarrillos le producían tos –según Morales- y se hacía demasiado notorio. Su despido fue la conjetura principal establecida por la policía para explicar la balacera que recibió el hall de entrada.

Estas medidas de seguridad, “anti-freudianas” para algunos, fueron incorporadas a partir de la cantidad de robos a profesionales en esas entrevistas. El caso que lo sumó a Morales, fue la amenaza con una sevillana de un pacientito de 8 años mientras le sustraía el teléfono. A la semana siguiente, la trabajadora social citó a los padres, y estos lo ataron llevándose el Duna que adeudaba 23 cuotas.

En los casos de pacientes psicóticos “no tan rígidos”, era difícil precisar si se trataba de una alucinación cuando ellos decían que había alguien más en el consultorio. Morales, cuando no escuchaba nada raro, intervenía convocándolo a “la realidad compartida”, pero era cierto que el moreno estaba más cercano a la silla del paciente y éste podía llegar a escuchar algún suspiro.

En la época de Triple 6, lo interdisciplinar fue surgiendo poco a poco. El moreno se inmiscuía en la discusión diagnóstica, y eso no le caía bien a Morales.

Al comienzo, Triple 6 no prestaba atención en las entrevistas, pero después, aburrido, comenzó a abrir la oreja, incluso acompañaba el trabajo con algunas lecturas. Así en breve lapso, cuestionaba algunos silencios “éticos” de Morales. La elipsis de Morales lo cansaba y ahí sí los suspiros de Triple 6 se hacían notar.

Lo que sigue es la presentación de un caso de Morales, escrita por Cuomo Vazquez, alias triple 6…

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miércoles, 11 de agosto de 2010

Néstor y la Gestalt

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Podemos referirnos, luego de exponer “El test del General bajo la lluvia”, a lo que implica la construcción de un cuadro o una obra, con el término “composición”.

Desde el Lacanocookismo aplicamos el término “composición” en tanto un conjunto (coro) organizado de elementos mediáticos, aplicados sobre la figura de Néstor Kirchner flamante secretario de UNASUR.

Los resultados de las decisiones corporativas marcan el propósito y el significado de la obra y, por tanto, manipulan lo que recibe el espectador. Así, dos forros como Blank y Van der Kooy se jactaban una semana atrás de dar la medalla de plomo al querido Pierre por su supuesto fracaso como mediador en la crisis Colombia-Venezuela.
Esta etapa del proceso creativo es crucial para expresar el estado de ánimo total que se quiere transmitir al tilingo a'.




Entonces, ¿Cómo controlan sus técnicas y recursos visuales para que al final exista un significado compartido con el receptor?
Por eso, muchos criterios para la comprensión del significado de la forma visual, del potencial sintáctico de la estructura en la alfabetización visual, surgen de investigar el proceso de la percepción humana.

Para que se entienda de qué estamos hablando, les mostraremos una secuencia positivo-negativo por la cual, o vemos un jarrón, o vemos dos perfiles; y siempre veremos uno de los dos aunque de hecho estemos viendo ambas cosas. Con lo cual no es sólo lo que se muestra sino también lo que se oculta cuando se muestra.

Distinto es el caso del símbolo chino, ying-yang, es un ejemplo de contraste simultáneo y diseño complementario, su estado visual negativo-positivo, conflictos, antagonismos, nunca se resuelven.

Pero el modelo Clarinetista opera con la siguiente imagen inconciente:
En esta figura latinoamericana conocida como el “doble Pierre”, los elementos mediáticos arrojan tierra a la doble faz: Secretario de Unasur-Diputado Nacional, condensado en las imágenes las dos funciones, para así menospreciar el carácter de Diputado comparándolo con un ñoqui del día 29, aunque eso no les impida denunciar que él mismo maneja e impulsa todas las políticas erróneas del día a día.

Al tilingo a, y su lector a', no les parece contradictorio adjudicar el lugar de ñoqui a Néstor a la vez que --“se dice” que está operando en todas las decisiones, incluido las decisiones del bloque K de Diputados.

La imagen que tapan es bien conocida, y la escena que construyen se encuentra entre los dos Pierres, y es el dibujo mafioso, aunque esta vez no es el del silenciador mediático Hermenegildo Sabat.

El costado mafioso es la 'lógica de la sospecha' en todo su esplendor; y es así como se regocija el tilingo a y a'. Retazos del jarrón de Coppola, Natalia De Negri y Samantha Farjat. La obviedad de la composición no les quita eficacia, por eso la militancia debe reforzar que se vean ambos Pierres jugando por los dos carriles en tanto significantes de la gestión. Estableciendo jerarquías para discutir los costados que explotan las corporaciones mediáticas, posterior a la épica campestre que se potenció desde la 125...

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lunes, 9 de agosto de 2010

Test del Hombre bajo la Lluvia

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Ya que nos pidieron hacer un aporte a las pericias psicólogicas que deberán someterse los ex jefes de la policía porteña y nuestro querido Mauri, queremos desde el lacanocookismo presentarles lo siguiente. Se trata del cuanto menos conocido test de la persona bajo la lluvia, en el cual se intenta objetivar a una persona “en condiciones ambientales poco agradables” y “en las que la lluvia es un componente alterador.”


Situación inesperada o apremiante, mediante la cual el individuo tiene que responder con los primeros recursos que se le vienen a mano, sin tener tiempo de recurrir a las defensas habituales que amurallan la comodidad de un hábito, dejando así traslucir aquellos elementos que suelen ser borrados.

De todas maneras, formas van, formas vienen, nunca resultó complicado caer en la cuenta de qué es lo que se trata en este burdo artefacto hermenéutico en el que se intenta encasillar sintomáticamente a las personas a los requerimientos de las patronales de turno.

Por allí siempre se pretendió dar estatuto científico a pobretones enunciados y equivalencias de lo más sospechosas: persona que mira a la izquierda-persona que mira al pasado = conflictos no resueltos, persona que mira a la derecha-persona que mira al futuro = que apunta al crecimiento, etc.



No pretendemos ahondar en materia de todos conocida, ni hacer una crítica facilonga y/o progre -nunca fue nuestro objetivo-, al mencionado test. El observador atento podrá corroborar en nuestro discurso y en nuestra historia aquello que remarcamos, a saber: en los años de esplendor del lacanocookismo, aquellos en que Lacan situaba como el comienzo de toda ciencia, circulaba también por variopintos ambientes una variación de este archiconocido test. Como él mismo decía:

"Este test trata de una experiencia clásica, que fue llevada a cabo en la época en que el peronismo era divertido, en la época del verdadero peronismo, donde el 17 de octubre siempre era una fiesta, y nunca un triste comité de troskos. Nosotros, de igual modo, estamos en la época en que verdaderamente se trata del peronismo. Cuando más cerca del peronismo divertido estemos, más cerca estaremos del verdadero peronismo, a pesar de los Guardia de Hierro. Con el tiempo se irá desgastando, se hará por aproximaciones y triquiñuelas. Ya no se comprenderá nada de lo que se hace, así como ya no es necesario comprender nada del justicialismo para hacer un peronismo. Regocijémonos pues, aún hacemos peronismo." (Seminario 1 "Los escritos técnicos de Perón". Clase 7, La tópica del lacanocookismo. 24 de Febrero de 1954 (primera parte)

Se trataba no ya del célebre test del hombre bajo la lluvia, sino del verdadero, “El test del General bajo la lluvia”, surgido en el período de efervecenscia y despliegue del justicialismo analítico en su máximo esplendor, aquel cuando todas las ramas y disciplinas que estudiaban al hombre argentino, no podían eludir el baño justicialista que desde la constitución del '49 marcaba los pasos a seguir.

Este Test permitía obtener una semblanza, como decíamos, de una persona en las que la lluvia era un componente alterador. Pero hubiese sido una necedad seguir desconociendo el valor simbólico que conllevaba el registro de “la lluvia y el paraguas”, al actualizar en la memoria el retorno de Juan Domingo Perón, cobijado bajo el paraguas del sindicalista Rucci.




Este plus de sentido, frente al agregado de la situación desagradable, hacía que el tilingo ya no pudiese sostener su apariencia habitual y debiera recurrir a las defensas que normalmente se mantienen ocultas.

“El General bajo la lluvia”, como lo muestra el dibujo, acentuaba el momento en que el retorno no fue el esperado, en que la esperanza de los humildes, la sonrisa del tío Cámpora, todo fue tornándose en sangre, balas y por sobre todo, muerte. Pronto, las aguas turbias empezaron a subir. Como así también cuando el General viajó al Paraguay de Stroessner, el 6 de Junio del 74. Allí la copiosa lluvia, por no decir otra cosa, terminó tragando y llevándose puesto, no sólo al General -un poco menos de un mes después-, sino a las ilusiones de miles y miles de personas que militaron activamente y con alegría para hacer, no ya de este mundo, sino de esta pacata sociedad, un poco menos egoísta.

Resultados:

Dibujo pequeño del General Perón:
Timidez, aplastamiento, no reconocimiento, autodesvalorización, inseguridades, temores. Retraimiento, sentimiento de inadecuación, sentimiento de inferioridad, dependiente. Transmite sensación de encierro o incomodidad. También transmite introversión, falta de vitalidad, economía, ahorro, avaricia, inhibición, inadecuada percepción de sí mismo.

Dibujo grande del General Perón:
Necesidad de mostrarse, de ser reconocido, de ser tenido en cuenta. Autoexpansivo. Contraría que el Peronista trabaja para el MOVIMIENTO y que el que en su nombre sirve a un círculo, o a un caudillo, lo es solo de nombre. Si es un dibujo poco flexible, existe falta de adaptación (guardia de Hierro).

Dibujo muy grande del General Perón (en ocasiones utilizando dos hojas):
Controles internos deficientes, pero buen ritmo de bombo. Autoreaseguramiento. Ilusiones paranoides de grandiosidad que encubren sentimientos de inadecuación, pero dignidad en el uso del bombo. Megalomanía. Posible compensación de sentimientos de inseguridad. Musicalidad del unísono.

Dibujo mediano del General Perón:
Peronista bien ubicado en el espacio.

A-2) Emplazamiento:
Consideremos la hoja como universo y analizamos cuánto espacio ocupa este sujeto y en qué lugar se ubica.

Margen derecho:
Representa un modelo de dólar bajo, relación firme con el padre o la autoridad. Extrovertido. Pizza con champagne. Actividad, empuje, ambición, optimismo, excitación, euforia. Confianza en el futuro (proyecto, porvenir). Impaciente, vehemente, pasional.

Margen muy izquierdo:
Representa el pasado, lo inconsciente y preconsciente; lo materno y lo primario. Introversión, encerrarse en uno mismo. Pesimismo, debilidad, depresión, angustia neurótica, postergación, fatiga, desaliento, agotamiento.

Centro de la hoja:
Criterio ajustado a la realidad, la única verdad (embrollada en lo real). Equilibrio entre tendencias de introversión y extroversión

A-3) Trazos:

LINEA ARMÓNICA, ENTERA, FIRME:
Néstor.
LINEA ENTRECORTADA:
Lousteau.
LINEAS TIRANTES:
El Napia.
LINEAS DESCONECTADAS:
Carrió.
LINEA RECTA CON ONDULACIONES:
El Movimiento.
LINEA RECTA CON TEMBLOR:
Duhalde.
LINEA RECTA DEFINIDA PERO TOSCA:
Kunkel.
LINEA CON ÁNGULOS, GANCHOS O PICOS:
D'Elia
LINEAS SIN CONTROL O QUE ESCAPAN DEL CONTORNO DEL DIBUJO (EN ZIG-ZAG):
El Diego.


B) Análisis de Contenido:

b-1) Orientación ideológica de la persona.
b-2) Posturas frente a acontecimientos trascendentes
b-3) Textura tilinga
b-7) Paraguas de Rucci.
b-8) Reemplazo del paraguas por otros elementos (banderas, bombos).

b-9) Vínculos políticos con el bigotón cervecero.
b-10) Identidad sexual

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domingo, 1 de agosto de 2010

Cátedra libre Oscar Masotta (borrador de editorial de presentación)

Estimado (o no) lector (o no):

En principio, nos interesa dar a su conocimiento algunas razones que nos convocan para dar inicio a la “Cátedra libre Oscar Masotta”.

Comencemos por el ámbito de la Universidad:

Desde el texto Freudiano “Sobre la enseñanza del psicoanálisis en la Universidad”, queda en claro que las particularidades de la formación del analista (análisis personal, supervisión, teoría) se escabullen de una aprehensión teórica de “carácter dogmática/crítica” que en términos generales Freud supone al recinto universitario. Desde Lacan no hace falta que pensemos en un “recinto” para pensar lo universitario en el psicoanálisis, gesto importante, desbordante de las subjetividades de muchos analistas (o personas que trabajan nombrándose de esa forma) que han optado por obviar un paso importante, el propio análisis.

Pero hay una cuestión que nos parece necesario articular, que no figura en estos textos que citamos, se trata del carácter público de la Universidad Nacional.

Por supuesto, el acceso público no está efectuado como “para todos”, porque se precisan ciertos ingresos económicos y recursos previos, como recorridos escolares que están ligados sobre todo a cuestiones materiales (también ligado a cuestiones simbólicas, pero permítanos subrayar en esta Facultad el costado material, el costado de la necesidad y sus excedentes).

Pero donde encontramos el “Para Todos”, que incluye fundamentalmente a una parte importante de la sociedad que no accede a la Universidad, por los motivos mencionados y también porque ni siquiera tienen la edad necesaria para ingresar, ya que incluye a los niños, es en la fuente de financiamiento del esquema Universitario.

Financiamiento estructural del país, de carácter inequitativo, a través del impuesto al consumo (IVA). Si hacemos una analogía con la Salud Pública en tanto los que se atienden “gratuitamente” son los que más pagan, aquí los que más pagan, no entran en el sistema y colaboran en la formación de profesionales (no temamos a esta palabra) que muchas veces no los tienen en cuenta y en otras, que sí lo hacen, sería realmente preferible que no los tuvieran en cuenta.

Es necesario sostener esta articulación, de la Universidad y sus características, del Psicoanálisis y las suyas, ya que, por los efectos que contemplamos en distintos espacios, desde las clases asistidas, los temas que se discuten (¿se discuten?), los grandes temas ausentes; no estamos seguros de si se transmite “necesariamente” algo del psicoanálisis, pero sí lo estamos sobre la transmisión de ideología velada, no reconocida como tal, en tanto serie de ideales/prejuicios adquiridos, que se aggiornan con lenguaje Psi.

La ausencia de lo político (su interrogación) operando como punto ciego de los practicantes.

Para citar algunos ejemplos, ya que nombrar la palabra política genera susceptibilidades en muchos “colegas”, podemos referirnos a temáticas complejas del psicoanálisis como son “el pago” o el “uso del diván”, o incluso nociones trans-estructurales como fantasma, imaginario, inconsciente…que son utilizadas a diario con el rigor que le impondría Mamá-Cora.

Se trata de algo muy preciso: pensar desde un prejuicio, cosificar desde un a-priori. Para eso, la complejidad de los conceptos, el contexto histórico, incluso la polisemia del lenguaje no tiene ningún valor. Todo se reduce a un único significado. La palabra se vuelve fetiche: pago es igual a dinero, y recibido en la mano, diván sólo en cuanto se hayan atendido todos los ideales que supuestamente componen “nuestra” práctica, fantasma e imaginario, atributos de “la clase media”. Suena estúpido, pero basta con prestar un poco de atención y se lo escucha.

La política del saber, hablar por los otros para cerrarles el pico, política que como dijera Jorge Jinkins “se niega como tal y que obtiene su fuerza de la disimulación”.

En fin, somos seres humanos, la vida se nos vuelve gravosa decía Freud, y no le viene mal a nadie algunas identificaciones que se puedan tomar prestadas, pero cómo es que se construyó ese Ser analítico caricaturesco, aquel modelo que se cree por fuera de cualquier determinación y camina por la vida descompletando otros discursos. Aquel que ha tomado un nombre que define un momento de la sesión o del encuentro con un paciente, y sale del consultorio creyendo que su “no tomar posición” es abstinencia. La abstinencia es una cuestión activa, en un marco específico del análisis, no un rasgo personal para llevar el resto del día. Eso tiene otro nombre, es una postura política, más sintomática o más intencional, pero no menos política, producto del proceso de degradación de la misma.

Nos interesa promover debates sobre estos temas que están demasiado presentes, pero en el sentido de la “presencia de una ausencia”, porque esta falta de apreciación política, sumado a la falta de análisis, a las ensaladas de narcisismo que ordenan la angustia que pudiera surgir, está haciendo estragos.

Será de nuestro agrado que discutamos, revisemos posiciones y abandonemos el deporte de poner la falta en el otro. Porque justamente, pretender condiciones ideales, que “la cosa marche” no es digno de nosotros, “universitarios”, sino más bien de los “amos”.

sábado, 10 de julio de 2010

El fútbol y el acompañamiento terapéutico: Josefino Taffarel, historia de una vida.

Ciertamente, los inicios de la práctica del “acompañamiento terapéutico” (incluso en la previa de ser alcanzado por ese nombre controversial y no muy útil que digamos) componen un anecdotario casi infinito de intenciones fallidas en el tratamiento de la locura. Historias que remiten a soledades quijotescas, cuando no, obsesiones iatrogénicas por la idea del bien del otro.

Pero aunque nos conmueva la ingenuidad de aquellos planteos, vemos que en sus grietas hay preguntas, reparos y gestos solidarios que quizá no encontremos en las "pymes for crazy people" de la actualidad.

Lo que transcribimos a continuación son fragmentos del relato de Josefino Taffarel, lujoso ex volante tapón de Juventud Antoniana en los años 65-73.

Lo conocimos en el entretiempo del partido Uruguay-Ghana en el bar frente al centenario. Se sentó en la mesa de al lado y luego de preguntar a qué nos dedicábamos, empezó su relato tan sólo interrumpido con el gol de Forlán a los 55 minutos de partido.

“…Pibe, en el 68 me tenía que tomar 2 trenes para ir a la práctica, llevaba las medias en un bolsito, para asegurarme de que llegaran secas. Jugábamos los sábados. Cuando perdíamos ninguno salía, no era cómo ahora que es todo negocio y joda. Cuando ganábamos, íbamos con los pesitos del premio a lo de la señora Elsa…”

“…El asunto es que todos trabajábamos en otras cosas y por tanto nunca podía practicar el equipo entero...es cierto, cuando nos expulsaban a uno o dos, no nos desordenábamos, estábamos acostumbrados a jugar así, casi te diría que generábamos más peligro con dos menos. Pero claro, estaba la pericia nuestra y también los defectos del rival…”

“…el técnico lo conoce al doctor Kalina en el sauna de Berazategui. Y la cuestión es que el viejo empieza a conmoverse mucho con los relatos del doctor, y le ofrece el equipo para alojar a un par de pacientes…”

“…me acuerdo de la charla que nos dio a todos unas horas antes de que llegaran los nuevos:

*…necesito hombres bastantes pintones como para levantar a una mina que tiene sentido de clase, pero deben ser lo bastante duros como para agarrarse a trompadas con una pala mecánica. Necesito tipos capaces de moverse como un señor del estaño y con más labia que Fred Allen por la radio y que, cuando les den un mazazo en la cabeza, piensen que una corista lo atacó con un escarbadientes…”

“…con estas palabras nos la tuvimos que arreglar, porque nosotros no teníamos otras lecturas. El viejo nos traía cosas de la Antipsiquiatría y nos explicaba que cuando había un hecho de violencia de parte de los nuevos, no era cosa de ellos, sino que era propiedad del grupo social, que incluía hasta el trato de los aguateros y los hinchas, ya que el enfermo mental no era sino lo que lo micro y macrogrupos habían hecho de él”

“…al principio los expulsaban mucho, no obstante estábamos contentos. Entraban unos pesitos más para la pilcha y el transporte, y sabíamos jugar con menos hombres en cancha. Igual el técnico fue a protestar a la Afa. Decía que no podía ser que el fútbol, como institución, no alojara a la locura. El viejo tenía labia y era convincente. Aparte, cuando hablaba hacía unos silencios largos de esos que no se pueden interrumpir, y más vale darle lo que quería que tener que aguantarlo una vez más…”

“…Ese año cambian el reglamento de la C. Los equipos que jugaban con nosotros podían hacer hasta 6 cambios por lesión. Eso nos ayudó mucho. Ya no nos expulsaban y como para el árbitro era difícil distinguir a los nuevos del resto del equipo, todos empezamos a pegar a mansalva. A veces los 6 cambios no les alcanzaba y terminaban con menos de once…”

“…Todo terminó cuando al viejo Herminio lo llevaron a un geriátrico. En un partido complicado quería poner dos arqueros. Lo miramos y la desolación había invadido todo el vestuario. Él nos había enseñado todo, desde el perímetro de la cancha hasta como tomar agua durante el partido. Estaba viejo y venía a caer encima nuestro con el caballo cansado. Los nuevos lo entendieron rápido, y ellos nos hicieron saber que el viejo no iba para más…”


* Parte de Fred Allen, cuento “cabeza de chingolito” Osvaldo Soriano.

viernes, 18 de junio de 2010

El Pocho y psicología de las masas vs Langer, Eliseo Verón, Silvia Sigal.






Leyendo el libro de Marcelo Izaguirre “Jacques Lacan: El anclaje de su enseñanza en la Argentina, encontramos:

"El 12 de junio de 1974, se escuchó un discurso que se transformó en histórico, ya que fue la despedida del líder político que mayor influencia tuvo en los destinos de la Argentina en el siglo XX, y en ese discurso había resonancias de una práctica de la escucha, de quién había sabido convocar a la gran mayoría, anunciando que se llevaba en sus oídos “la más maravillosa música, la palabra del pueblo argentino”.

El autor relata que no faltó, quién usando sus conocimientos psicológicos o psicoanalíticos, dijera que era “el intento de alguien con veleidades de padre de llevarse a la tumba el sonido gongorino para dejarnos sin palabra”. Este alguien es un tal Abel Langer (ahora en Carta Abierta, a menos que sea un homónimo), que según Izaguirre “parece coincidir con las tesis del libro de Silvia Sigal y Eliseo Verón (Semiólogo de Duhalde)” donde dicen que Perón se negó a ocupar el vacío de la ley, y dejó en el movimiento un vacío sin ley, para culminar afirmando que , al no elegir ante la consigna Perón o muerte, tomaba partido por la segunda alternativa, que, cómo es sabido, es análoga al silencio”.

Izaguirre agrega que además de la opción entre una y otra puede existir una Tercera posición, cuando “el lugar del Otro implica una alteridad aún para el mismo Perón”. ¿No?
En estos días, el Pocho se refirió también al último discurso del general Perón. Explicaba los mathemas del seminario 17 de Lacan, en particular el discurso universitario:

“Esto es una defensa de la política…cuando un político le habla a la gente se trata de una escena social donde predomina el discurso universitario. Perón vino muy viejito, estaba enfermo y hacía semblante de que estaba bien. Cuando salía al balcón transmitía un saber sobre la vida, la economía. La masa histerizada respondía. Cuando dice que se llevaba en sus oídos “la más maravillosa música, la palabra del pueblo argentino”. La masa responde “la vida por Perón” y el grito de “Potro”. La masa demanda semblante de poderlo todo y allí el “potro” se trató de una respuesta espontánea en relación a la fantasmática colectiva de la muerte del padre”.

jueves, 27 de mayo de 2010

El Brujo lo hizo...

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Un padre fuerte, el Brujo lo hizo.
El respeto Internacional, con él es verdad.
La angustia lacaniana, con él se entendió.
Nuestra subjetividad, con él mejoró.
Las terapias cortas, con él terminaron.
Lacan en el Mundo, fue hecho por el brujo.

La ciencia y la verdad, él las distinguió.
El libro negro del psa, él lo refutó.
Nueva ley de psicoterapias, él la cuestionó.
Más intervenciones, más derivaciones...
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El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho.
Por nuestra Argentina nadie puede negarlo.
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El acceso al cogito, con él empezó.
El texto del Seminario, él lo estableció.
La transferencia analítica, con él se encauzó.
La impunidad tecnocrática, con él terminó.
La estabilidad institucional, con él la garantizamos.
La negociación por la Escuela, con él es verdad.
La indemnización a los expulsados, con él lo logramos

El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho.
Por nuestra Argentina nadie puede negarlo.
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sábado, 17 de abril de 2010

Estanflación analítica.


Cualquier ñato que tenga un amigo o familiar dedicado al psicoanálisis, ha tenido la experiencia de constatar, que lo que dice esta “persona”, lo que opina, no difiere en mucho respecto del bla bla del resto de los mortales.

No será lo mismo para los pacientes, pero estos transfieren hacia un analista. Les importa lo que dice y hace sólo él/ella. No la comunidad analítica en general, no Lacan, y no Freud. Al paciente del llano, le chupa un huevo si su analista es Kleiniano, Lacaniano o Laplanchiano.

Sin embargo, así como los Abogados constitucionalistas pululan en el mundo Clarín, realizando una actuación donde no se les entiende nada salvo su "fallo mediático"; los Psa insisten en colaborar a la formación de opinión desde la categoría de especialistas.

Ejemplos:

A)Sergio Rodriguez que al parecer después estuvo en Carta Abierta, publica una nota en Pág. 12 en el medio del conflicto con los chaquers:
"La conciliación sin necesidad, y el rencor, son malos consejeros. Ya hay voces que piden la renuncia del vicepresidente Cobos. Le exigen “que acompañe al Gobierno”. No tienen en cuenta que el presidente del PJ y la presidenta de la Nación lo tuvieron todos estos meses de florero, tanto a él como a la corriente radical de la que provenía. O sea, no fueron compañía. Y el emisor recibe del receptor su propio mensaje invertido" (?)

B)Esta semana en perfil: Opinan los psicólogos: por qué Cristina no pronuncia la palabra "corrupción"

"La palabra corrupción no forma parte de la teorización psicoanalítica, es un término que tiene que ver con lo legal, y desde el punto de vista de algo que corrompe y tira por debajo la cuestión de la moral y de la ética", explicó a Perfil.com el psicoanalista Enrique Novelli, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), quien agregó que "el que una persona no lo mencione puede responder a una actitud netamente voluntaria o puede aparecer como algo que tiene que ver, desde el punto de vista de un mecanismo inconsciente, con una negación".

Novelli analizó que es complicado particularizar la situación porque habría que ver la singularidad de esa persona. "En el caso particular no podría decirle, pero hay como una posible declinación que se podría pensar desde el punto de algo corrupto como algo que pervierte una ley y en análisis es como una perversión, algo que pervierte un ordenamiento establecido", sostuvo.

El psicoanalista señaló que cuando surge una negación, desde el punto de vista del inconsciente, es porque hay un mecanismo que tiende a evitar que esa palabra aparezca: "La palabra lleva un sentido que puede promover cierta angustia, entonces el aparato psíquico funciona evitando el sufrimiento y el inconsciente lo reprime"

C) el sentimiento inconsciente de culpa reconoce manifestaciones muy variadas según expresó a LA NACION el médico psicoanalista Jorge Kury.

Un ejemplo de este tipo de sentimiento de culpa podría ser el de un niño pequeño que, al romper accidentalmente un juguete, tal vez intentará repararlo, pero si no lo consigue, lo arrojará al piso hasta terminar de destrozarlo. Otro caso sería el de un adolescente que ofende a su novia, luego se arrepiente y le pide disculpas; pero pronto sentirá, con alguna razón, que su pareja lo debe querer menos y, para probarla, le inflige una ofensa mayor hasta despedazar el vínculo.

Los numerosos errores de Néstor Kirchner a lo largo de este convulsionado proceso electoral, que concluyó ayer con su derrota, podrían inscribirse dentro del sentimiento inconsciente de culpa que definen los especialistas.



Alfredo Zaiat citaba a la economista inglesa Joan Robinson, la cual enseñaba que “estudiar economía no es tratar de adquirir un conjunto de respuestas listas para satisfacer los interrogantes económicos: es aprender a no dejarse inducir a error por los economistas”.

Proponemos, mutatis mutandi, una versión para nuestra parroquia: “estudiar los textos analíticos y el propio análisis no es para tratar de adquirir un conjunto de respuestas listas para satisfacer los interrogantes psicológicos: es aprender a no dejarse inducir a error por la cosmovisión progresista tilingaux et psicoanalicé”. Con lo que se estaría recayendo, si se nos permite la expresión que recordara arteramente el mingo Cavallo, una estanflación analítica: fenómeno producido cuando la actividad analítica no crece (está estancada) y hay un aumento sostenido de tilinguería (inflación progresista).

miércoles, 7 de abril de 2010

Consejos al At. Ser acompañado, lacaneano y peronista.

Habiendo sido acreditado por la Dra. Cura Pancina como acompañado granja del mes, el paciente Aníbal, de Santa Cruz (12 años) quiso compartir con el público lector algunas de sus opiniones acerca del dispositivo llamado acompañamiento terapéutico, previo a presentarlo en la próxima edición de Lacanoamericana.

Ser acompañado: lacaneano y peronista

Siempre y cuando el trabajo del AT dignifique al
acompañado y no se le adose algún ser con expectativas
extravagantes y anti peronistas, es decir parches
ortopedistas del medio pelo psicoanalítico.

Consejos al AT:

1) No llevar lo que no se tiene al que no lo
necesita. Es decir: no pretender sacar a “patear” a
quien se encuentra, hace ya años, adosado a su silla. No
utilizar significantes poco lacaneanos y de pobreza
lingüística como “finde”, “peli”, “compu” o
“mochi”. No formular preguntas estúpidas que
comprometan al acompañado, preguntas que apuntan a lo vital
cuando éste último se encuentra casi muerto en vida. No
inventar ecuaciones imbeciloides y sin sentido, como la que
equipara un día soleado con la ingesta de bizcochos y mate.
Para el acompañado, un día soleado puede significar un
ayuno autoimpuesto, o bien, por qué no, un desayuno
peronista de salamín con champán. No hacer intentos por
que el acompañado, sospechoso de alcoholismo incipiente,
suelte el porrón y agarre el mate a las once de la mañana;
con el porrón le basta y le sobra, y el mate acrecienta su
carácter de tipo nervioso. La mezcla de mate,
porrón y AT meterete puede ser letal. En síntesis y para
ir resumiendo, se trata de registrar (tanto en lo simbólico
como en lo imaginario y en lo real, o alguno de los tres si
no es mucho pedir) a la persona a quien se está
acompañando, así como sus hábitos, su mala fé en
general, y su pesimismo y disgusto de hallarse ante un ente
terapéutico (ET).

2) No contradecir al acompañado hasta no haber entrado en
confianza. O bien hacerlo para que éste no se piense que su
AT es un ser insípido y sin personalidad, y así entrar en
confianza aunque sea a las piñas.

3) Si el acompañado te dice que se siente bien y que vayas
yendo, anda buscando otro trabajo porque te acaban de
nominar.

4) Si el acompañado te cancela más de tres veces
sucesivas la situación es la misma.

5) Si vas a llegar tarde no avises sobre la hora. Será muy
lacaneano pero al acompañado le da por las bolas.

domingo, 28 de marzo de 2010

Paso a pase con Lacan o irse al sobre?

Lacan inventó el dispositivo del pase para decir que quien tiene la palabra sobre su análisis es el paciente y no el analista. No obstante, hubo que esperar 50 años hasta que un equipo de psicoanalistas inventara un dispositivo para darle la palabra al acompañado y dinamitar así el discurso hegemónico de los acompañantes.

La inquietud surgió hace mucho tiempo en el equipo interdisciplinario dirigido por Cura Pancina. Distintos proyectos consiguieron dictámenes en los Carteles de la Escuela, pero el consenso se logró a través del dispositivo “irse al sobre”.

El modelo, aclaran de inmediato, no busca convertirse en una mera técnica a aplicar --“se trata de ver situación por situación”— repiten.

El proyecto fue probado en una granja para recuperación de adictos y otras yerbas. La experiencia mostró que era necesario constituir un lugar simbólico que todos anhelaran, el lugar de AGM. (acompañado granja del mes) “Al principio nadie quería sumarse, pero se ve que las cosas se pusieron bravas, o que algo les hizo un clik, porque a la semana se peleaban entre ellos para presentarse. Era impresionante los golpes que se hicieron a sí mismos”.

“Entonces les dimos hojas y biromes con la indicación de que escribieran 40 líneas antes de dormirse, cuando los efectos de la medicación estaban más presentes. Al principio no era así, pero nos dimos cuenta que de este modo el paciente no divagaba metonímicamente, y nos ahorrábamos una corrección penosa al día siguiente”.

“ Cuando están cagados de sueño es más palo y a la bolsa… están más cerca de su verdad”

Así, mientras preparan la edición de un libro escrito por AGMS, nos adelantan algunos Testimonios:

Nilda de Campana (76 años)
“A mí me gusta que vengan tempranito, yo les preparo el mate encantada, tan jovencitos, y si traen bizcochitos, y, mejor, soy golosa, jaja. Y si cuando pasa la fresca de la mañana se viene un paseito, yo chocha, porque me dijo el médico, el otro, el común, Nilda usted tiene que mover esas piernas, y los chicos lo entienden sin que yo se los haya comentado, y hasta me llevan del brazo, tan caballeros, y me muestran, por ejemplo dicen, mire Nilda, qué sol tan espléndido, o mire cuánta gente simpática que la saluda, salude Nilda. Y así, jaja, la paso de bien. Después me retan, cariñosamente, cuando me tomo el vermusito antes del almuerzo, y sí, a veces me tomo tres vasitos, y tienen razón, me da hipo. Y con el cigarrillo lo mismo, suelte esa porquería me dicen, jaja, qué picarones. A veces también me preguntan mucho por mi familia, que está lejos y no escriben, los hijos, y bueno, yo a veces lloro, y ellos dicen que eso está muy bien. Cuando se van sigo llorando, pero está muy bien, si ellos lo dicen yo les creo, aunque me agarren retorcijones en el estómago. Y bueno, una está vieja, y le viene bien un poco de juventud, y son profesionales ellos, eso dijo el médico, el otro, el que me sacó del sanatorio.”

Diego de General Bermudez (32 años)
“Qué sé yo, todo bien, a mí me da igual. No sé, son todos medio pelotudos si me preguntás, no sé a qué mierda vienen. Pero antes de estar en ese lugar lleno de maricones que quieren dejar la droga porque les lavan el cerebro...éstos que vienen ahora son unos giles si querés saber, vienen con cara de amigos y te pelan cada una que casi que prefiero a los maricones. Viene éste por ejemplo al mediodía siempre con una pomelo de litro y medio, y una mueca en la cara que no sabés si se está cagando o si te la piensa meter ya sabés por dónde la botella. Yo no me la tomo la pomelo. Cuando se va me clavo un porrón en el kiosko de la esquina, total tengo media hora hasta que venga el próximo y mi abuela duerme. Hay uno que me trae faso cada tanto, ese es copado, pero después se hace el amigo y me entra a preguntar cosas de la granja y de cómo me siento. Se piensa que porque estoy drogado soy pelotudo. Él no le da ni una seca, pedazo de maricón.
Son emisarios de Satanás, también el psiquiatra, el que los manda, y me quieren meter cosas en el cuerpo, como a la mañana esas mediaslunas, un día partí una y en el medio habían escrito una S en negro, que no era una S me dijo el otro, que era azúcar negra, que tortitas las llaman. Tortitas las pelotas. Un día los voy a matar a todos y voy a ser el próximo Charles Manson, a mi abuela también, aunque no esté buena como la minita de Polanski."

Carlos de Quilmes (52 años)
“No están mal los muchachos, las chicas tampoco. Pero bueno, uno ha vivido, y la inocencia se huele de lejos. Dejé el chupi hace dos años, después me quise pegar un tiro y no dio resultado, y de pronto esta manga de estudiantes del cerebro humano que a ver por qué lo hice. Al principio no me preguntaban directamente, pero me miraban con una piedad que me sentía Cristo resucitado. Después, cuando no pudieron sacarme ni tres palabras ya me miraban con lástima y preocupación. Yo miraba la tele, no sé, Mirta, Susana, algo que los enervara, pero ellos siempre con la misma carita de paciencia leyendo sus libritos sobre el funcionamiento del cerebro humano, el mío incluído supongo. Necesitás algo Cacho? Todo porque mi mujer me dice Cacho, atrevidos, y la muy boluda que les da de comer. Un flor de pelotudo, eso sí, un día que mi mujer no estaba, me trajo una botella de ginebra, para probarme seguro. Vos esto ya lo controlás Cacho, me dijo, sos más fuerte que ésto. Tenía un olor a alcohol el pibe que daba miedo. Pobrecito. A ese lo sacaron a patadas. No soy un botón, pero todo tiene un límite.”

lunes, 22 de marzo de 2010

Efecto carótida.

Diario Perfil: “¿Te enteraste del efecto carótida?”, continuó el peronista, y agregó: “Después de la operación, Kirchner subió un 10% su imagen positiva”.

Ramble Tamble: “Obvio que el crecimiento de imagen no es atribuible a la salida de la crisis, la perspectiva de crecimiento, los récords de consumo, el plan de asignación a menores.... No, no, no: Se trata del efecto carótida!”

El día de la operación de Néstor, nos encontrábamos en un cumpleaños clase mediero estilo Tenembaum, con un poco de Nelson Castro, algo de Pino (siempre a condición de que no gane nunca). Recordamos preocupación… “te imaginas…se muere este tipo, se desarma el PJ, queda esta mina melancolizada…” Y sí, en la operación de Néstor se juega Tu futuro, respondimos nosotros, sin buscar contener.

Cuando volvíamos para Robetson, alguien dijo que en el odio de la clase media hay un deseo de extinción del otro, pero como decía Freud, el neurótico rechaza la fantasía (sostén del deseo) cuando es posible de realizarse.

Aparte, no es para obviar que un oído como el del Pocho haya tomado nota de las reacciones histéricas de sus alumnas frente a los Kirchner, a quienes vestían con ropajes del perverso.

“Pero por ejemplo, hay un discurso con el cual yo no coincido, que es suponer que los actos de gobierno de Kirchner, que Kirchner es un perverso que se ríe para la televisión cuando están bajando la foto del general Bignone, que es un genocida. Yo no creo que Kirchner se reía, ni era para la foto. Creo que es una convicción de Kirchner, que es un hombre que ha llevado adelante una política en derechos humanos”

“Pero, también, está bien que pensemos las categorías que usamos para describir. Porque sino yo pienso que este mundo es un mundo de perversos que hacen cosas para salir en la televisión. Y no, no es así.”

La construcción de los medios coloca a los k como unos gozadores que procuran ubicarse en el lugar de la ley y desde allí imponer cual tirano, su deseo frente a los indefensos ciudadanos. Quizá la intervención quirúrgica “pinchó” ese muñeco mediático atemorizante. “Es un pobre tipo, se va a morir (algún día)como todos, pobre la esposa, los hijos”.

Entonces habría 3 preguntas rondando en la psiquis cacerolística.

¿Qué pasa si Néstor no está?
¿Qué soy para Néstor?
¿Puede la Oposición ejercer un gobierno?

domingo, 21 de marzo de 2010

1era Epístola de Fransuá Shibolett dirigida a los miembros de la escuela.

Existe un principio de orden práctico que aconseja; hablar mucho de la clínica, poco de los otros y nada de uno, pero en esta ocasión no puedo tenerlo en cuenta porque nadie sobre este tema va a hablar de nosotros.

Una vez más, oposición y oficialismo, han decidido distribuir las presidencias de los carteles y los “más uno”, desoyendo a las urnas del llamado de junio. Y esto no sólo es hacer oídos sordos al resultado eleccionario, sino además minimizar a una fuerza política emergente que viene construyendo sobre bases firmes una clínica honesta y genuina. La dirección nos ha invitado como miembros en minoría para los cárteles de “Magnetismo”, “vida y obra de Janet”, y “Historia del psicoanálisis en Chivilcoy”. Es obvio que quieren silenciarnos.

Nuestro espacio siempre respetó la tradición del recinto y no exigíamos lugares en los cárteles necesarios para la gobernabilidad de la escuela, pero una vez más han montado la escena para seguir mojando la medialuna. Esta actitud es indigna para con la propia ecúmene cultural hispanoamericana.

Estos son los psicoanalistas que supimos conseguir, donde el que no corre vuela, especialistas de lo mínimo, máquinas rentadas por el Estado de estéril producción. Espejos opacos, que imitan pero mal debido a su propia opacidad.

sábado, 20 de marzo de 2010

Qué es Peronismo? - Beantwortung der Frage: Was ist Peronismo?

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¿Qué es Peronismo?
Beantwortung der Frage: Was ist Peronismo?

Una vez más nos encontramos con la dicotomía progre-peruca, cuando al rememorar el pequeño escrito de Kant, siempre reculamos en chancleta por la autopista Foucault-Progresismo Tilingaux. Y hete aquí que ondeando por efluvios de ya vetustas modas universitarias, nos cruzamos con posiciones similares -y siempre franchutas-, como la del viejo de-certó:

“Mi posición consiste más bien en explicitar mi lugar particular (en lugar de camuflarlo bajo un discurso supuestamente capaz de englobar a los otros), ofrecer la mayor cantidad de propuestas posibles, teóricas y prácticas, para ser discutidas por el grupo, y recíprocamente ejercer una acción interrogativa en los participantes que los lleve a plantear su diferencia y a encontrar en las sugerencias que yo puedo hacer la forma de formularla con energía. Los modelos teóricos propuestos tienen por función destacar los límites (la particularidad de mis preguntas) y posibilitar los desvíos (expresión de experiencias y de otras cuestiones). De esta forma se produce el trabajo común que crea acontecimientos; una serie de diferenciaciones permite a cada uno especificar paso a paso su propio camino en la masa de informaciones intercambiadas.” (¿Qué es un seminario? - Michel de Certeau Publicado en Esprit nº 116, Nov/Dic.1978 Trad. Francisca Comes)

Así nos encontramos otra vez con la terca e insistente postura -desconocemos por qué tal tosudez-, en renegar de aquella verdad incontrovertible ya alojada por el pueblo peruca en las escuchas y registros consuetudinarios. Pero no se trata de nacionalismo pedorro o sublime -que para el caso es lo mismo-. No. No tenemos nada contra los franchutes, y en verdad, no nos cuesta reconocerlo. Es que hasta el viejo Althusser se refería de algún modo y tangencialmente a nuestra posición, es decir, en lo que se refiere a aquello de nuestros antecedentes.

Nos referimos a posiciones y posturas ululantes que en definitiva reniegan de que la verdad es la única realidad, embrollada en lo real. O para decirlo de otro modo, en la primacía de la práctica sobre la teoría. Si no fuera por ello no pudiera comprendense el encono y la furia contra la articulación significante que el lacanocookismo tomara del General:

“Lo que se puede asegurar es que un conductor de la política no podrá jamás conducir bien si él no toma su puesto justo o no establece una comunión absoluta en el orden espiritual con la masa que conduce. Las masas políticas no se conducen por órdenes.
No; hay un “fluido magnético” que une a los hombres que están en una misma causa y les forma un espíritu similar, dentro de esa alma colectiva, que es la primera acción de la política que debe ser conducida.
Esa comprensión [...] obliga al conductor de la política a tomar su perfecta colocación; vale decir, a tener un sentido, una ductilidad y un tacto especiales sobre su ubicación política, su ubicuidad política.
Después que percibí eso, hice una apreciación de situación propia, para ver qué era lo que resumía o cristalizaba todo ese proceso de inducción, diremos, de la masa. Llegué a una conclusión y comencé una prédica, para llevar la persuasión a cada uno de los que me escuchaban sobre qué era lo que había que hacer.
Lo que había que hacer era parte de lo que ellos querían y parte de lo que quería yo.

[...] Lo que yo quería era agradarles un poco a ellos, pero los que me interesaban eran los otros, los que estaban enfrente, los que yo deseaba sacarles. Los dirigentes comunistas me traían a la gente para hacerme ver a mí que estaban respaldados por una masa. Yo los recibía y les hacía creer que creía eso. Pero lo que yo quería era sacarles la masa y dejarlos sin masa.
Es el juego político natural; es lógico.
Cuando les hablaba a los hombres, les decía primero y mezcladito lo que había que hacer, lo que yo creía y que quizás ellos no creían. Pero cuando yo les decía la segunda parte, que era lo que ellos querían, entonces creían todos, y se iban con sus ideas y con mis ideas, y las desparramaban por todas partes. Empezaron por decir: hay un loco en la Secretaría que dice algunas cosas que son ciertas, que nos gustan a nosotros. Llegaban diez y les hablaba a diez; si llegaban diez mil, les hablaba a diez mil; si llegaba uno, le hablaba a uno. Era mi tarea. Mi tarea era persuadir.”

Juan Domingo Perón
Conducción Política
1952
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miércoles, 17 de marzo de 2010

Las máximas para la coordinación de acompañantes terapéuticos. Por Fransuá Abelardo Shibolett

• Nunca dé su teléfono fijo a la madre de su paciente psicótico.

• Si está convencida/o de que su paciente es muy hábil, inteligente, brillante para engañarla, pero usted no observa que otros de su equipo aseveren lo mismo, quizá deba reflexionar sobre su propia habilidad, inteligencia o brillantez.

• No se levante de la cama sin reflexionar que su acompañante preferido es el At al que le ha adjudicado pensar como usted.

• Su acompañante podrá ser tímido, callado, manco, sordo, pecoso, o de aquellos que usan sólo bigote, pero recuerde, él no es su paciente, ni tampoco su hijo.

• Una vez por mes se arrepentirá de haber armado un equipo de acompañamiento terapéutico. Si esto no sucede, quizá debiera recomenzar su análisis.

• Cada tanto escuchará imbecilidades se un acompañante, y pensará: ¿cómo se me escapó este en la admisión? Reflexionará que en esa entrevista usted habló más que él. Y sí, fue efectivamente así.

• No constituye un problema que “sus” acompañantes sean “psicoanalistas” frustrados. El problema es que sean acompañantes frustrados.

• Recuerde que es altamente probable que la madre de su paciente paranoico tenga un identificador de llamadas. Si planea seguir la máxima número uno, no la llame desde su fijo.

• Maldecirá a sus acompañantes cuando lo llamen, y también los maldecirá cuando no lo hayan hecho. Podrá descargar parte de su ira existencial allí. Pero recuerde: eso favorecerá componendas grupales.

• Los pacientes podrán ser muy importantes para uno, no así para los otros. Recuérdalo para la escritura y para la conversación.

• La jerga analítica sigue las “leyes” de la palabra y se comunica en el mal-entendido. Con el paso del tiempo, le pedirá a sus acompañantes que le expongan las viñetas como si fuera un cuentito.

• En la experiencia diaria comprenderá que soltar la llave al estilo Breuer es una acción cotidiana. Se verá tentado de llamar a estos breudianos en lugar de freudianos. Pero mejor lea sobre la vida de Breuer, se ahorrará cometer tal estupidez.

• “En psicoanálisis el ABC son 40 años”. No exigirá a sus acompañantes siquiera estar por una “buena” senda. Pero si podrás recitarle la primera oración de esta máxima cuando se vengan con un discursito universitario.

• Escuchará a algunos acompañantes “ampararse” en gente que usted respeta citándolos fuera de contexto. Una parte suya querrá rectificar tal atrocidad. No lo haga. Con frases que usted ha dicho sucederá lo mismo.

• Usted, tendrá en su equipo, acompañantes que hagan “todo mal” y que aún así el paciente lo tenga en alta estima. Comprenderá esto de inmediato. Pero si encuentra dificultades y esto no sucede, vuelva a compartir un almuerzo familiar y preste atención.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Las máximas del Pocho

En los 90, la espesa bruma del champán salpicaba no sólo restos de pizza, no sólo al peronismo, sino también al psicoanálisis. Y fundamentalmente a los lacanianos. A varios se les quemó la croqueta en aquellos años. Y ni que hablar de los gérmenes foucaltianos "grupo sushi". Pero adelantándonos a que empiecen a echarle la culpa a Tinelli, a Arturo Puig, o a los Benvenutto, conviene atender al hecho de que “no todo” el psicoanálisis entró en la fiesta “significante champanera”. Un caso (no el único) es el del Pocho.



Lo que sigue son las máximas de las clases del 91, cuyas fotocopias están en el anexo de psicología (rosario)


Psicosis
Un analista contaba que él con un paciente neurótico estaba dispuesto a soñar, pero con un paciente psicótico hay que estar dispuesto a levantarte a las 2 de la mañana. Lo que no es lo mismo. Y esas efusiones amorosas con la locura que duran 30 días tienen que ver con el no saber de qué se trata. La fascinación con la locura cambia y se quiere tirar al loco por la ventana o tirarse uno.

Dinero
Veamos donde la gente pone la queja y donde la guita. Tal vez haya que revisar eso también en las entrevistas porque ustedes no tienen porque pagar los platos rotos. --Mire doctor, no le puedo pagar porque la Renault me aumentó la cuota a 2000 australes.
–Y…cómprese un Renault. Prefiero atender a uno que pone poquito pero con ganas y entusiasmo y no al de este discurso.

Incesto
No tengo nada contra las primas, pero en general agitan los fantasmas incestuosos.

Saadicos
Ahora, este Saadi, ¿Qué hijos da? ¿Los hijos que se hacen públicos quiénes son? La bestia de Luque, me refiero al padre. Ese es un hijo de Saadi, o sea un hijo de puta.

Imaginario
Uno después tiene lo imaginario, pero con lo imaginario a mi me parece que cada vez alcanza menos. Por ejemplo, Reutemann es puro imaginario, a predominio de lo imaginario. Como en general cuando se toma a cualquier ídolo ahí. Lo que opera en lo social ¿qué es? Una identificación pero a predominio de lo imaginario.

"No hay" dialogo
--…Porque usted es mi analista.
--No. Pará. Yo no soy tu analista. Si no empezamos a hablar todavía. Si usted hasta ahora se la ha pasado quejándose. Ni una pregunta se hizo. Ha venido a hablar mal de su madre. Hace horas que lo hace. Y se cree que esto es un análisis. Esto no es un análisis, un carajo. Esto es una pobre entrevista en donde hablamos mal de su madre.

Sexología
Si lo reprimido no fuera incestuoso, tendríamos que estudiar sexología y curaríamos a la gente con cursos intensivos de sexología. Pero con estos, la gente enferma más. Porque se enteran de todo lo que se puede hacer y no hacen y piensan -- Uy! Que mal que ando! . Les doy una fundamentación metapsicológica: si a alguien le engordan el ideal del yo lo angustian más, sobre todo con los chicos, cuando los padres le hacen saber que quieren que sea el mejor, y esto es padecer sin defensa la omnipotencia del adulto.

Dios
Todos tenemos derecho a creer y uno puede tener el derecho y sentirse bien porque cree en dios. Pero si uno se hace analizar, tiene que tener la valentía de hablar y decir de qué dios se trata.

lunes, 4 de enero de 2010

3era parte de la conferencia "acompañamiento terapéutico y reivindicación sindical".

Por Washington Shibolett (traducer: Marcos Esnal)

La posibilidad de caracterizar un acto como terapéutico, es exactamente eso, una posibilidad, no una obligación (c’ est pàs une obligation comme s’ inscrire à la Maestria). Pareciese que todos los caminos en vez de conducir a Roma, ahora van por la Padua hacia lo terapéutico, y no, lógicamente no es así.

En esta práctica tenemos dos palabras (deux mots), acompañamiento y terapéutico. Propongo separarlas cartesianamente (à la René), como quién corta dos siameses de un tirón porque hay un divorcio y hay que dividir los bienes.

Una versión del acompañamiento lo constituye el hincha de futbol (le Pimpi). La semana anterior que estuve en Quilmes, en la inauguración de la HUA (hinchadas unidas argentinas), tomé un café con Marcelito Mallo, ¿lo conocen?, amigo mío, dirigente Quilmeño; él me hablaba del sentimiento del hincha, del amor pasional, de la fidelidad, en fin, lo que se espera de un hincha de fútbol que acompaña a su equipo, que lo acompañe siempre, en las buenas y en las malas… pero claro, ustedes saben que cuando se lavan los platos todos los días alguno se rompe, y no es que importe que se rompa un acompañante –nos puede servir que alguien ponga la cabeza- pero es que también se puede romper el paciente (on peut le casser les oeufs au patient).

Entonces esta versión del acompañamiento a mi no me sirve… esos tipos que gritan “estos son, acá están, los soldados de lacan”…, o sea no está mal el zarandee, pegarnos unos guantazos en la espalda con el supervisor antes de entrar a atender un paciente, pero es una posición que `no encuentra` un límite, y precisamente ése, es su “límite”.

Otra versión del acompañamiento, en la cultura, en nuestras vivencias cotidianas, la encontramos bajo los ministros de gobierno. Si piensan conmigo un poco la analogía, estos son fusibles de quién dirige, sea el país o la cura. Firman su renuncia antes de asumir, y en el área donde tengamos dificultades los hacemos renunciar y procuramos menguar el debilitamiento de la transferencia (du transfert). A los ministros o a los At, los elige el dedo índice de quien manda, y si a la gente o al paciente le gustan, mejor. Pero si a uno, le parece que cierto desvío del AT amerita un desplazamiento, sin chistar le pagamos las horas y si lo he visto no me acuerdo (si je t’ ai vu, je ne me rapelle pas de toi, peit con). En este punto se debe ser inflexible.

La versión degradada de este tipo de acompañamiento es todo lo que se denomine pan-radicalismo. Si recuerdan la experiencia delaruista (la connerie total et absolue), podrán notar que allí no hay alineamiento a la estrategia al no haber un centro que ordene, son acompañantes del “deportivo vengo por la mía” como Felipe Solá (Felipe tout seule) (A.Fernández).

La Tercera Posición, tal vez la clave para pensar el acompañamiento, la constituyen los intendentes del conurbano (banlieue).

Ustedes saben que en argentina pululan los mediáticos, y no me refiero a los verdaderos mediáticos como Mich (le plus grand Mich) Jacobo, o Guido Suller, que nos divertían en la tele en épocas donde no había un mango para producir nada y el cabezón sumía 6 millones más de tipos bajo la línea de pobreza. Me refiero a aquellos cómplices de la fiesta neoliberal que hoy tildan de Loco a nuestro ex presidente Néstor. Claro, si te enfrentas con Clarín, las AFJP, las patronales del Campo, el FMI, si rechazas el AlCA, si armas una Corte genuina, si metes en cana a los milicos, para estos cipayos tenés que ser un “loco”(vous devrait être le “fou”). Pero eso es lo que te adjudica el otro, pero al igual que los piqueteros (empecheurs de circuler), que tomaron el nombre de un significante peyorativo, no vamos a rechazar la identidad del loco para el querido Pierre.

Y allí adviene la enseñanza de estos intendentes, dispuestos a acompañar el proyecto y acoger el testimonio del loco en las mal llamadas "testimoniales". Pero es un acompañamiento que a diferencia de la propuesta del hincha, encuentra un límite en lo real (primer real de lacan): los dirigentes acompañan pero hasta la puertita del cementerio. No entran. Como suele decir Kafkianamente Huguito Curto, “cada uno tiene su puerta, y el análisis personal está para eso, para no cometer el crimen de llevar al otro hacia nuestra puerta, pero ojo, a la de él tampoco entramos”.

Respecto a la otra palabrita, "terapéutico", constituye un ste vacío, diría Laclau, (le maître du partuzier Zizek) que puede cobijar cualquier cosa y todos pretenden resguardarse allí, pero bueno, el tiempo es tirano, como otrora lo fuera el proyecto de psicología para neurólogos o el general para algunos.

Me detengo aquí, trabajemos las preguntas.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Segunda parte, conferencia en la Sorbona sobre “Reivindicación Sindical y Acompañamiento Terapéutico”



Psi(ndicalicé) por Washington Shibolett. (Traducción: M. Esnal )

-Vayamos retomando entonces… muchachos acomódense… sean buenitos… claro, ahí, en la sillita. Gracias.

Recién en el break, Mario Ishii me preguntaba si podía expedirme en relación (rapport) a un caso clínico. Ustedes saben que lo usual en este tipo de reuniones es mencionar un concepto y “ejemplificarlo” en términos de viñeta clínica. Esto puede dar lugar a la idea de que lo que se trata allí corresponde a la transmisión de un caso clínico, pero a mí, para serles sincero, los efectos de esas cosas no me están gustando un carajo (une merde). Y creo que si no nos ponemos a hablar de Transferencia, todo termina en un pastiche (doctorat) de nosografía vestida de loco suelto (un fou).

Ustedes saben que los pueblos eligen, ya sea en un congreso Milleriano o en la plaza del general Perón, pero saben que los pueblos eligen y se manifiestan por un sí o por un no. Aut-Aut, Liberación o Dependencia, Patria o Colonia, Acting Out o Pasaje al Acto. etc.

Y saben también que acá, hay psicoanalistas que son terneros a los que ya no les alcanza el cuero para ponerle las marcas (ce sont des putes avec des kilometres de pite). Fueron los Kleinianos de la primera hora, luego Freudianos, Lacanianos, Millerianos, Deleuzianos, Anti-Millerianos, pero eso sí, siempre con la cabeza franchuta, como la oligarquía de la época de Alvear y defendiendo filiaciones teóricas en encendidos discursos que empujaban al precipicio todo lo que fuera lo “Otro”. Para estos lacanianos, Klein sigue siendo una empanada que se come con el solo hecho de abrir la boca, y así están, y así estamos.

Pero no vinimos a esta hermosa ciudad a ofender a nadie ni a tomar partido en ninguna de vuestras disputas internas. En el peronismo respetamos la autodeterminación de los pueblos y eso es sagrado, pero sí debo decirles –sobre todo a quienes me antecedieron en la palabra-, que el brujo Miller tendrá todos estos vicios, pero mucha gente que cree acomodarse en la progresía psicoanalítica, ganaría con hacerse milleriano. Ojo con eso. Éstos -hablando en criollo (parlant en la bonne langue)- no le pueden tocar el culo ni con una caña (se sont pas capables de aller le toucher le cul).

Entonces, si nos importa una dirección clínica genuina y emprendemos la batalla, debemos alinearnos entendiendo cuál es la contradicción principal. En la época en que confrontamos con Miller, nos aliamos con muchos que no eran santos pero sí rechazaban el proyecto neoliberal. Ahora, que confrontamos todo este progresismo tenemos que sumar a los millerianos que quieran enfrentarlo para cambiar la política. Aunque no sean santos.

Quisimos ser anti-millerianos, y hasta diría que lo fuimos, pero al ver lo que estaba enfrente, esa cohorte de nabos (le groupe) que se piensa a la vanguardia por criticarlo al brujo Miller, y a la vez reproduciendo los mismos clichés de incomprendido mesianismo, la verdad, no nos quedó otra que revisar nuestras posiciones, y por eso hoy extendemos ahora nuestro apoyo crítico al brujo.

Que a nadie le queden dudas que la contradicción principal es la progresía psicoanalítica que ha disfrazado una parva de prejuicios como si fuera un pensamiento crítico, obturando las posibilidades de desarrollo de nuestro pueblo, aquel que siempre dio y nunca pidió (qui n’ a pas demandé rien comme Vegh a gorda Carrió) .

Para dejar claro de qué estamos hablando, podemos pensar en el nombramiento de Abelardo Parentini, alias Abel Posse, como ministro de educación de la ciudad de Buenos Aires…

--Pregunta inaudible

--Sí, el tipo es un facho horrendo, pero lo que quiero marcar, quiero hacer el esfuerzo para que se entienda, es que ese tipo, que es una porquería, está ideologizado. Sabe y ha optado. Pero, por ejemplo, el pelotudo de Wainraich, el de TvR, le pregunta en la radio a su compañero si puede ser una buena persona alguien que reivindique a la dictadura. El otro responde algo que da la idea de que “si es clase baja y en esa época estaba mejor, es comprensible y puede ser buen tipo, pero la gente culta e ilustrada (les gens à la tilingaux) no, porque allí murieron también inocentes”.

¿Se dan cuenta? Es el mismo discurso que el de Posse, pero más dañino, está en las sombras, y lo tenemos las 24 horas quemándole la croqueta a la gente. En ese discurso, el tipo de clase baja es un pobrecito, un pedazo de carne soporte de una oligofrenia que misteriosamente se convierte en “un pan de dios” (le pain de bergoglio). Mientras tanto la gente ilustrada no puede ser buena porque allí murieron “inocentes”. Bueno, Malo, Inocente, Culpable, que chatura, que chatura … La idea que proponen entonces es criticar a la dictadura por los excesos, o sea los “inocentes”, los que no eran “culpables”, los que estaban en la agenda de algún psicoanalista psicobolche o los perejiles que repartían un volante. Esta visión secuestra nuevamente la identidad de los desaparecidos, sus decisiones, sus apuestas, sus convicciones. Además si se fijan, sigue en la línea de la teoría de los dos demonios, entonces para qué ir desaforados contra Posse si ése discurso es el dominante y ni siquiera lo sabemos…

sábado, 26 de diciembre de 2009

Conferencia en la Sorbona sobre “Reivindicación Sindical y Acompañamiento Terapéutico”

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Primera parte de la conferencia en la Sorbona sobre “Reivindicación Sindical y Acompañamiento Terapéutico”.

Psi (ndicalicé) por Washington Shibolett. (Traducción: M. Esnal)



Queridas compañeras y compañeros:

En 1905 Lenín escribió: “No interesa lo que un Acompañante Terapéutico piense, desee o proclame sino cómo pueden pasar las cosas por efecto de la actuación de ese Acompañante” planteando así en forma clara y distinta la distancia entre la “dis-cursilería” (dis-saloperie) y la acción.

La política, que es toda ella un arte de ejecución, entre las tantas definiciones que va a dar Perón, obliga a sus actores, si pretenden cierta eficacia, a manejarse a partir de los efectos que producen las decisiones políticas (n’ être pas un Cobos). En este sentido, y parafraseando al General, compañeros, juzgar a un acompañante o a una institución por lo que dice (par ce qu’ elle dit) o proclama y no por aquello que realiza es el grave error del pensamiento ilustrado en psicoanálisis.

En el peronismo compañeros (aplausos), somos partidarios de la cultura del uno, el qué grande sos (le “voilà que tu est grand”), el gran conductor, el primer trabajador (ovación general). Nunca desconocimos los preceptos Freudianos respecto a la instancia transferencial estructural. Por eso nos preguntamos, cuando nos llega un paciente o nos convocan a trabajar en un equipo de éstos... inter no se cuanto (inter n’ importe quoi)…quién carajo (merde) lo manda. ¡¿el amigo o el enemigo?! Aquí está el meollo (béance) de la cuestión señores, porque si nos convoca un tipo serio a laburar con un bodoque (handicapé), es porque algo allí vio, y personalmente compañeros, prefiero equivocarme con este tipo antes que tener razón con un cipayo (aime-pite) neoliberal.

Escuchamos en los medios concentrados que el acompañamiento terapéutico no es más ni menos que un análisis, que hay una articulación no-jerárquica. ¡De qué carajo (quelle pute question) estamos hablando compañeros! ¿Acaso se imaginan a un pendejo (mec) sin calle dirigiendo la cura y a Ritvo o a Mich de AT? ¡Pero por favor! Ojo… no soy un retrógrado (je ne suis pas Biolcatti). Si los tiempos cambiaron y precisamos más cabezas, si aún estamos en la busca de una dirección genuina de la cura, que entonces haya una mesa honesta y capaz, pero ¡qué es esto que cualquier AT te arrea con el pañuelo! (quiconque fait de la connerie).

Lo colectivo como centro, es en nuestra visión peruca (notre avis peruque) una desviación institucionalista, republicanoide y como tal, debemos combatirla, allí donde se encuentre.La propaganda psi se encarga, como toda propaganda de poner el ser a la venta, en este caso las virtudes del psicoanalista o del acompañante terapéutico. Está construida a partir del discurso interesado, pues son intereses los que intenta defender. Y es consumida a diario por los miles de millones de hombres que como público consumidor aceptan como su opinión, la opinión publicada (la opinión du Clarin).

Hoy los acompañantes, observa acertadamente Massimo Cacciari, no resuelven los conflictos sino, en el mejor de los casos, los administran y eso se hace no con acciones sino con palabras. Con discursos, muchos de los cuales farragosos (à la Kuri et a la Ritvo), que buscan lograr el consentimiento sobre aquello que no se hace pero que por una especie interna de “fuerza de las cosas” se espera, que finalmente se resuelva. Cuando en realidad, resolver un conflicto, para bien o para mal, es decidir por una, entre varias alternativas de la cadena significante.

En la acción clínica la escala de valores es la siguiente: primero la necesidad, después el derecho, y luego la demanda y el deseo. Así lo dijo Evita, pero no es por esto que lo sostenemos, sino porque así se sostiene en nuestro trabajo diario (le travail à la Giuníperon). Y existe un viejo dicho: El hombre es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios, que nos recuerda la obligación de una mínima coherencia entre lo que decimos y realizamos….
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viernes, 23 de octubre de 2009

30 Verdades Doctrinarias del Lacanocookismo


1. Los lacanocookistas somos partidarios de la cultura del uno, el que grande sos, el gran conductor, el primer trabajador. Lo colectivo como centro, es en nuestra visión peruca una desviación institucionalista, republicanoide y como tal, debemos combatirla, allí donde se encuentre. (Artemio López)

2. El lacanismo está estructurado como un peronismo.

3. Para un Significante, no hay nada mejor que otro Significante.

4. El Lacanocookismo es esencialmente clientelar. Toda ‘círculo’ psicoanalítico es antipopular, y por lo tanto, no es lacanocookista.

5. “El estructuralismo fue un pecado de juventud, yo me equivoqué y pagué, pero la estructura no se mancha” (Jacques Lacan)

6. Algunos lacanianos oscurecen las aguas para que parezcan más profundas, pero cómo será esa laguna que el chancho la cruza al trote.

7. Los lacanianos no son ni buenos, ni malos, son incorregibles.

8. En la acción clínica de todo lacanocookista la escala de valores es la siguiente: primero la necesidad, después el derecho, y luego la demanda y el deseo. (Evita en el Congreso de la CGL)

9. Cuando se vean sin salida y no sepan cómo responder a la demanda, no escondan la cabeza como el ñandú.

10. El peronismo es dar lo que no se tiene (lo simbólico), a quién –todavía– no es (los que no tienen voz).

11. “No seamos un espejo opaco que imita, pero imita mal. Pensemos con cabeza propia.” (Jean-Dominique Perón en relación al Estadio del Espejo)

12. Los Seminarios de Lacan no son una empanada que se come con el solo esfuerzo de abrir la boca.

13. “–No, si mis Seminarios no los tienen de adorno, lo que tienen de adorno es la cabeza” (Lacan desde el exilio en relación a sus émulos)

14. El inconsciente es el hecho maldito del sujeto burgués (BB Cooke)

15. Mejor que decir es hacer, mejor que interpretar es construir.

16. Cuanto más conozco a 'la gente', más quiero a mi perro –verbitsky–.

17. La verdadera fórmula del lacanismo no es ‘Lacan ha muerto’, sino que es inconsciente y lacanocookista.

18. El lacanocookismo no hace sino devolverle al tilingo su propio mensaje en forma invertida como si se tratara de un espejo

19. “Pienso donde no soy, luego soy donde no pienso, pero pienso, y digo lo que pienso” (Mordisquito sobre el cogito peronista)

20. Los no peronistas yerran (Les non dupes errent)

21. Donde el Pocho era, el lacanocookismo ha de advenir.

22. “Incluso diría que las puertas de la comprensión del peronismo se abren en base a un cierto rechazo de la comprensión” (Lacan, Seminario I, “Los escritos técnicos de Perón”. Clase VII).

23. “El peruca interrumpe el silencio con cualquier cosa, un sarcasmo, un puntapié. Así procede, en la técnica zen, el maestro peronista en la búsqueda del sentido. A los alumnos les toca buscar la respuesta a sus propias preguntas.” (Apertura al Seminario I )

24. ‘No hay’ diálogo. (Miguel Pichetto 2009, en relación a la ‘libertad’)

25. La única verdad es la realidad embrollada en lo real.

26. Ningún lacanocookista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un lacanocookista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en Burócrata.

27. El Lacanocookismo es una psicoterapia de vida simple, práctica, profundamente lacanocookista y profundamente popular.

28. Ser lacanocookista es, sencillamente, abrir los ojos ante la evidencia de que nada es más disparatado que la visión virginal y progresista del tilingo lacaniano.

29. "No es que nosotros fuéramos buenos, los que vinieron atrás nos hicieron óptimos". El Lacanocookismo, año 1972.

30. En el recurso, que nosotros preservamos, de peruca a peruca, el lacanocookismo puede acompañar al paciente hasta el límite extático del "tú eres eso", donde se le revela la cifra de su destino justicialista, pero no está en nuestro solo poder de practicante, el conducirlo hasta ese momento en que empieza el verdadero viaje.
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martes, 20 de octubre de 2009

La constitución del sujeto peronista

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Pensemos en la constitución peronista. No la del ’49, que atañe al registro de lo simbólico, sino en la constitución del sujeto peronista. Hablamos de constitución del sujeto peronista porque no es algo innato, dado, o algún atributo que pueda indicársele a determinada clase social o a la pertenencia imaginaria de un individuo a esa ‘clase’. Pensemos cuando el peronista nace.

Va a ser otro el que ponga en palabras el grito primordial y quien lo signifique. Ese grito, al ser codificado, se convierte en llamado primero, luego en las primeras estrofas de la marchita. Se convierte en una demanda: la justicia social. Así se convierte el llanto y el grito primordial en llamado, y luego en demanda.

El deseo se sitúa como un perpetuo resto entre la necesidad y la demanda. El deseo es lo que nos mantiene en vilo, en apariencia de un modo desligado e itinerante, pero siempre desplanzándose por movimientos tan ‘marcados’, que el liberal sentimiento de considerarlo abierto e indeterminado, no hace más que confirmar sus (estructurados) matices y su fenomenología.

De allí la necesidad se espesa, se hunde y refluye en la demanda, como un carrusel de movimientos para que la necesidad sea escuchada. Es ese tiempo en que el sujeto peronista no puede concebirse si no se sube a ese carrusel, que es un tiempo de alienación con el Pocho. Alienación que dejará marcas inscriptas en cuanto a los nombres que apele y que emplee para dirigir sus llamados. Demandas a partir de las que el Pocho dio para demandar.

A esta altura ya podemos abordar a la interpretación clásica y conocida por todos. La demanda no es la necesidad. La demanda es demanda de cuidados, de derechos; de amor y de alegría. Lo que nos explica que en el tejido de los días por el trabajo continuo del tiempo, aún perduren anhelados aquellos días más felices, esos que siempre fueron peronistas.

Pero la constelación persistente del sujeto peronista demuestra que lejos está de la estructura de los anhelos. El sujeto peronista no anhela sólo aquello que el Pocho instauró. No es una mera mano ejecutora de la voluntad-del-Pocho. Su deseo a lo largo de la historia devela que no persiste en el tiempo de la alienación. Sino que aquel segundo movimiento que entraña una Separación, es tan necesario porque trae una diferenciación, que no es mera degradación de un punto iniciático desde el cual sólo cabría esperar una serie de sucesivas decepciones y decadencias. Lejos está el sujeto peronista de morir en tales afectos, aunque no desconozca el fluir de aquellos ríos subterráneos. Y ello tan sólo, no porque se profese ingenuamente el amor, la alegría, y la espontaneidad limpia del pueblo que devolviera de forma transparente la respuesta a nuestros interrogantes históricos. Ello tan sólo porque ese momento de ‘Separación’ del Pocho (que como después veremos es imposible), concierne la introducción y la construcción de un camino no destinado a la mera repetición. Entonces, es el Pocho que nos habla, y aunque a muchos canse, no dejará de imponer los tiempos, ritmos y nominando aquellas demandas que vayamos solicitando. Y es así por lo que Evita, anunciando en la constitución psíquica del infante, solicitara que en la nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños, por lo que dijera en su célebre conferencia en la CGL (Confederación General del Lacanocookismo) que primero que nada, donde existe una necesidad, nace un derecho, ‘luego’, demanda y deseo.

Así entendemos nosotros el deseo como un resto entre necesidad y demanda. Y el resto, que la chupen.


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lunes, 19 de octubre de 2009

Mich canta "Que la Chupen"

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Nuestro querido colega, una vez más a la altura de la historia, sosteniendo los trapos como cuando llamara la atención sobre la necesidad de nuevos créditos hipotecarios, luciéndose de forma brillante en Carta Abierta, o aceptando ser candidato del lck en las elecciones de la Escuela.

Sin rencores, y dedicado a los tremendistas que perduran profesando sus odios, hoy cantamos junto al Lic. Mich, las estrofas nacionales y populares que brotan de nuestro alegre movimiento.



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domingo, 4 de octubre de 2009

Las Veinte Verdades del Lacanocookismo

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Las "Veinte verdades" son un conjunto de preceptos doctrinarios elementales y definiciones políticas simples y de fácil entendimiento, pensadas para la inmensa masa de analistas que se acrecentaba día a día en los albores del nuevo movimiento del lacanismo de los ‘70, y especialmente dirigidas a los sectores más humildes y menos ilustrados, que en el peronismo siempre fueron mayoría, pero que fueron interceptados por los agentes de la oligarquía local y haciendo girar a Lacan hacia la derecha.



La oposición política apeló, sin éxito alguno, a dicha simpleza para desprestigiar al nuevo movimiento surgido en 1945, acusando la ausencia de fundamentos ideológicos sólidos. ¿Acaso los consejos al médico de Freud no son simples?, respondían los líderes justicialistas. De hecho las Veinte verdades, la Marcha Los muchachos peronistas, la presencia insoslayable del bombo como instrumento típico y las históricas tres reivindicaciones (los "tres registros": soberanía política, independencia económica y justicia social) son iconos emblemáticos de la esencia peronista, independientemente de los distintos matices y tendencias internas, e ineludibles en toda acto de "liturgia" peronista a través de los años: movilizaciones populares, actos de campaña y ceremonias de recordación y homenaje.


1. "Nosotros, entre la liberación y la dependencia, hemos optado por la dependencia, del Sujeto al significante". (Deolindo Bittel, en acto de campaña 1983.)

2. "En la Argentina estamos condenados al psicoanálisis". (Eduardo Duhalde, en marzo de 2002.)

3. “Si yo hubiese dicho cuál iba a ser la dirección de la cura, nadie se analizaba conmigo” (Carlitos Melman, 1995.)

4. "En este país tenemos que dejar de hacer sesiones cortas por dos años". (Louis Barrioneuve, en 1996.)

5. "Nada de lo que deba ser pulsional permanecerá en manos del Sujeto de la Conciencia". (Roberto Dromi, iniciando el ciclo de privatizaciones.)

6. "Llorar es un sentimiento, pero mentir no es sin el significante ". (Saúl Ubaldini, 1983.)

7. "En las sesiones largas, algunos analistas se pegan un nariguetazo". (Alberto Lestelle, secretario de Lucha contra la Drogadicción, 1995.)

8. "Eso es pura cháchara, usted está volando por las nubes de Ubeda". (Vicente Leónidas Saadi, durante el Congreso de Narcoanálisis con Dante Capu(so)to en 1985 por el canal de Beagle.)

9. "No me atosiguéis". (El Nudo Borromeo a Isabel Perón, 1989)

10. "Ahora resulta que esos estúpidos, imberbes lacanocookistas que gritan, pretenden tener más méritos que aquellos dirigentes sabios y prudentes que desde la Escuela, mantuvieron viva la llama del movimiento durante 18 años" (Juan Domingo Perón, 1º de mayo de 1974)

11. "Voy a poner a la Argentina en orden y vamos a crear un millón de neuróticos". Adolfo Rodríguez Saá, al asumir la presidencia en 2001.

12. "Hacia 1997 la represión secundaria comenzará a reducirse, y hacia fin de siglo será insignificante". Domingo Cavallo, en 1989.

13. "Declaro a la creatividad delito de traición a la Escuela". Discurso de asunción de Carlitos Melman, en 1989.

14. "He visto lo que no puedo contar, y puedo contar lo que no he visto". Carlos Reutemann, 10 de julio de 2002.

15. "La Argentina se convirtió en el caso más exitoso de devaluación psicoterapéutica del mundo". Roberto Lavagna, noviembre de 2003.

16. "El Yo es recontraalcahuete del Super-Yo". Luis Barrionuevo 1989, presidente de la ANSSAL.

17. "Por cada paciente que caiga, caerán cinco, amigos entre ellos" (Juan Domingo Perón, 1955)

18. "Las quiero de rodillas". Rodríguez Solano, 1999.

19. "Yo superviso para la corona". Germán García, 1989.

20. "Vamos a licitar una nueva ley de psicoterapias contemporáneas, mediante las cuales desde una plataforma que quizás se instale en la provincia de Rosario, esas psicoterapias se van a remontar desde el diván, de tal forma que con el significante, en una hora y media, podamos estar, desde Argentina, en París, Vincennes, o en cualquier parte del mundo". (Carlitos Melman, 1996).


No le dijo nada



Salió apurado de su casa con su polera corta
Él paciente esperaba ya en la sala,
hacía más de una hora
Y no le dijo nada,
él solo quería pasarla bien
No le dijo nada, y afilaba su tedién

Sacó boleto hasta el consultorio
Él lo miró y creía comprenderlo
Y no le dijo nada,
aunque él quería pasarla bien
No le dijo nada, y la sesión duró solo diez

Y era de noche y lo llamaba
¡Y no le dijo nada!
Sintió su voz atrás y por la espalda
¡Y no le dijo nada!
Le susurraba despacito
¡Y no le dijo nada!
Y de repente leyó a Ritvo
¡Qué cagada!

No le dijo, no le dijo
No le dijo, no le dijo nada
Nunca dijo, nunca dijo
Nunca dijo, nunca dijo nada

Los millerianos juntos se agolpaban
Y a él le gustaba hacerse el que se negaba
Y no dijo nada, él solo quería quedar bien
Y no dijo nada, ya no se portaba bien

Y discutieron por la sesión de una hora
duraban poco para llevarse la mosca
Y no dijo nada, él quería pasarla bien
Y no dijo nada, ahora la juntaba bien

Y era de noche y lo llamaba
¡Y no le dijo nada!
Sintió su voz atrás y por la espalda
¡Y no le dijo nada!
Le susurraba despacito
¡Y no le dijo nada!
Y de repente leyó a Ritvo
¡Qué cagada!

No le dijo, no le dijo
No le dijo, no le dijo nada
Nunca dijo, nunca dijo
Nunca dijo, nunca dijo nada
Dijo, no le dijo, nunca, nunca dijo no
Nunca, nunca dijo nada
No le dijo, no le dijo
No le dijo, no le dijo nada

Y un día charlando se dio cuenta
Que el nunca decía nada, yea-yea
Y un día charlando y con mucha ternura
Le dijo, le dijo
Señor, ¡Ud es mudo!
Era mudo, Era mudo
Era mudo, el Dr era mudo
Nunca dijo, nunca dijo
Nunca dijo, nunca dijo nada
Dijo, que no dijo, nunca,
nunca dijo no
Nunca, nunca dijo nada
Y no dijo, y no dijo
Y no dijo, y no dijo nada