viernes, 5 de agosto de 2011

La vuelta de Fransuá Shibollet

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¿Hacia dónde hay que llevar al Movimiento?
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La vuelta de Fransuá Shibollet



Entrevista a don Fransuá Shibollet



- Acá estamos, otra vez, con la eminencia de la Facultad de Psicología, don Fransuá Shibollet.
- Cómo estás pibe tanto tiempo! Sí, volví, yo soy así, bien lacaniano, hago mis intervenciones cuando menos te la esperás; y bien peronista, ya que siempre estoy volviendo, pero bueh, qué te trae por acá?
- No, usted fue el que vino y volvió, el que pidió que le hiciéramos la entrevista...
- ....
- Sí, fíjese que me dejó este mensaje en el contestador diciendo que...
- Ahh, sí..., no, no, me había confundido con otra reunión, la de los muchachos de...
- Ehh, está bien Fransuá, lo escucho.
- Gracias pibe, para mí es un placer volver, y más cuando me lo piden. No vos, claro está, si no las circunstancias que estamos viviendo, ya que parece todo medio complejo, no?, pero no es tan así.
- Bueno, entonces?
- Sí, sigo. Sabés qué pasa? Los chicos están como tristes, bah, algunos que conozco, parece que la elección de Miguel del Self les pegó para atrás. Ustedes saben que hay una corriente que se cree lacaniana porque critica a del Self, y te saltan con la monserga lacaniana, aquella de las frases hechas y los lugares comunes, la perorata de la identificación con el analista y blablabla, y lo único que hacen con eso es querer acomodarse a un grupo que les parece importante, en este caso la sociedad de los amigos de Lacan o algo parecido; pero hay que tener huevos como hizo Winnicott y tirar lo del falso Self y auténtico Self. No está mal esa idea no?
- Algo de eso leí en la facultad.
- Ah, menos mal, no será la gran cosa pero es al menos preferible que todo ese zafarrancho en que quieren llevar al Viejo. Cuando digo Viejo te estoy diciendo Lacan, porque también podría decirte Freud o Perón.
- Claro.
- Entonces, cuál era la otra pregunta?
- No había pregunta.
- Ah, sí, bueno, viste que luego de la elección que hizo este petiso del Self, hay como una suerte de tristeza, angustia, no sé, como de...,
- Inhibición?
- Eso!! Inhibición... esa es la palabra, como una suerte de inhibición en el campo nacional y popular que, te diría, es para pensar.
- ...
- No me vas a decir nada pibe?
- No sé, por qué?
- Bueno, seguí pensando entonces, mientras los muchachos de la Escuela del Self te comen la croqueta con minas en pelotas, globos de colores, y con su líder atendiendo el llamado telefónico de Cristina en solzillonca. Es medio zopenko el tipo ese, pero que está bien asesorado, está bien asesorado, nadie lo puede negar, por suerte tenemos a Boudou que pela la guitarra y tiene facha..
- Y cómo pensó, Fransuá, esto de la inhibición?
- Y... pibe, mestraña. Si hablamos de inhibición en qué pensás?
- En un concepto de la psicología, bah, del psicoanálisis, me suena Inhibición, Síntoma y Angustia, de Freud.
- Bien, muy bien. A algo de eso iba. Pero lo que tenemos que pensar, y más después de estas elecciones en Santa Fe y Capital, es principalmente una cosa...
- Cuál será el destino del kirchnerismo?
- No!, pibe, qué estás diciendo?? Qué carajo es eso?? Esa es una trampa del régimen comandada por el Gran Cipayo para someternos a sus intereses. Kirchnerismo, Setentismo?? Nosotros somos parte de un movimiento mucho mayor, en el que Néstor abrió cual vikingo enfurecido, un espacio en la historia, y ahora Cristina está comandando como jefa de nuestro Movimiento. No me vengan que Duhalde o Reutemann es el peronismo porque si me decís eso te tiro con este libraco por la cabeza. Primero que ese Duhalde no se haga el puro porque de puro no tiene nada, aparte viniendo de la Democracia Cristiana..., y segundo, como dijo un gallego, que no mariscalee como si fuera el dueño del peronismo porque ni siquiera es el inquilino, el único dueño del peronismo es el pueblo argentino, y Reutemann, ese se cree que es vivo, en realidad fijate que nunca arriesgó nada, siempre segundo, la verdad pobre que...


(vuelta del cassette)


- Por eso te decía que lo importante es saber hacia dónde tenemos que llevar al Movimiento, eso es fundamental, y no comernos el cuento del progresismo. Creo yo que algo ya conocen ustedes de los "Trabajos sobre Metapsicología Justicialista", para ver cómo trabajar y reformular la teoría de la angustia y la represión en el Movimiento, sabés de qué te estoy hablando?
- No.
- Bueno, a ver, no sé si te acordarás de esto.


(se acerca a su vieja y querida pizarra, toma una tiza, y comienza a dibujar)


- Si yo te dibujo esto... ¿vos qué me decís que es?




- Dos ejes cartesianos, cruzados por uno que se llama Angustia?
- Mmm, más o menos, pero pensá, pensá.


(se acerca y me aplica la técnica de presión sobre la frente para que me ayude a rememorar)


- Qué es eso que dibujé?
- Me parece que estaba en el Seminario 10 de Lacan, el que trata sobre la Angustia.
- Bien!! Así me gusta pibe, cada día más inteligente vos, si seguís así te voy a asegurar el puesto de titular cuando me vaya de la cátedra, el trasvasamiento generacional. Pero bueno, estábamos hablando del Movimiento, y hacia adonde lo tenemos que llevar, no?
- Sí, eso me acuerdo bien.
- Perfecto, entonces justamente acá podemos ver el lugar preponderante que le da Lacan al Movimiento.
- Sí ?
- Sí. Fijate que en el eje horizontal sitúa la "Dificultad", y como vimos, eso va en relación al fantasma -algo de esto ya vimos en el grafo del tilingo, en todo caso podemos refrescar algo ahora-, y el otro eje de coordenadas, el vertical, va en relación al Movimiento, que es lo que nos convocó a hablar sobre esto, y acá entra en juego la relación al goce, cuanto de cerca o no estamos de él, me seguís?
- Eso creo.
- Bueno, no importa. Como estamos con la angustia, no te preocupes por la espera, ya vas a entender cuando llegue el momento, así tengas que dar veintemil rodeos.
- Ok.
- Entonces estábamos en esta matriz en la cual se ubican a partir de eso que me mencionaste recién, Inhibición, Síntoma y Angustia, estos otros significantes que desde ya te los presento ubicados en sus respectivos casilleros.




- Bueno pibe, en qué estábamos?
- Estábamos hablando, luego de estas elecciones de Santa Fe y Capital, de la Inhibición.
- Ah, sí, la inhibición, la detención del Movimiento, así la ubica Lacan. Vos fijate que ella misma, la inhibición está en ese eje. Ahí fijate, agarrá el libro en la página 18, es la edición del Brujo Miller, fijate.
- Ah, sí, ahí veo como la vincula con el Movimiento.
- Claro, por eso fijate ahora cuando empieza a situarla en los dos ejes, para -y así es como lo dice- volver a bajar al suelo de lo que no está velado por la palabra experta; avanzar un casillero en el eje de la dificultad, y ahí mismo ¿por qué no recurrir a la palabra de tilinguería? De esto se trata, ciertamente.
- Tilinguería?
- Sí. Bueno, así es como lo va presentando Lacan. Tilinguería quiere decir caer en la trampa, y es desde luego una noción extremadamente preciosa. Implica, en efecto, la relación de una dimensión con algo que viene a interferirla. La trampa en cuestión es la captura narcisista.
- Mmm, me parece que no entiendo mucho.
- A ver, el caer en la trampa está vinculado con el caer en la imagen especular del Gran Cipayo, la identificación narcisista. También lo relaciona de esa forma con el estar impedido. Impedido ¿por qué? Nosotros sabemos que el tilingo no cesa de caer en la trampa e ir contra sus propios intereses. Tilingo, tilinguería, aquí otra vez la etimología me está colmando, viene de "tilín", que es pequeño, pendiente de lo chiquito, con un pensamiento chiquito, ateniéndose solamente a presentarse como lo que no es, profundizando todo el tiempo la función de lo mímico, sólo por afán de pertenecer a un rango más alto en la escala social de lo que él valora como superior.
- Ah..., ahora me va cerrando un poco más.
- No hace falta ir a Martínez Estrada para ver la definición que hace del tilingo –finaliza diciendo que es un 'bemol'-, pero vean que siempre un poco más o un poco menos, la tilinguería -el snobismo también-, resultan siempre del afán de imitación. Lo que decía Jauretche, aunque era medio gorila, no estaba mal. Jauretche solía diferenciarlo del guarango, diciendo que la diferencia que habría entre estos es la misma que hay entre "tomar el vaso "a la que te criaste" y tomarlo con las puntas del índice y el pulgar y con el meñique apuntando a la distancia."
- Claro, totalmente, he visto mucho esto.
- Pero volviendo a esta matriz que te estoy presentando. Fijate que aquí todavía nos centramos en el plano del síntoma, sobre el eje horizontal de la dificultad, la correspondencia con el fantasma estaría dada por el tilingo, no?
- Ehh, sí, así está en el cuadro.
- Ok, trataremos de ir más lejos. El tercer término que propongo, siempre en el sentido de devolverlos al suelo de lo vivido, a la seriedad irrisoria de la cuestión, es el bello término de Progresismo.
- Y cómo sería?
- Bueno, la angustia del progresismo, o mejor, de los progresistas, me parece que no la debes desconocer. Entrampados en su propio goce, aquí caer en el goce, es esa posición tan compleja –y estructural digamos-, que es la de reconocerse como objeto del deseo del Gran Cipayo. Fijate en la página siguiente, la 19, del Seminario.
- A ver...
- Ahí justamente dice esto. Que ésta, es ciertamente la imagen de la vivencia más directa del progresismo. Cuando uno ya no sabe qué hacer con uno mismo, busca detrás de qué esconderse. Se trata, ciertamente, de la experiencia del progresismo.
- Sí, ahí lo leo.
- Es por eso que el peronismo no es un progresismo. Como decía el amigo Buela, si lo ves en la Facultad mandale saludos, "el progresismo de toda latitud, se piensa a sí mismo siempre adelante, no hay nada delante de él, no existe nada más de avanzada que él mismo, no hay nadie que pueda estar arriba de la cresta de la ola que él. Tiene, entonces, una incapacidad estructural para concebir la idea de proyecto. Este es uno de los temas emblemáticos que evidencian la diferencia que existe entre peronismo y progresismo. Éste último habla de modelo porque él se piensa como el futuro y no puede poner otro delante de sí mismo, mientras que para el peronismo el futuro es algo que hay que construir y es por eso que siempre habló y habla de "proyecto nacional". La realidad para el peronismo es lo que es (la única verdad) más lo que puede ser, mientras que para el progresismo la realidad es lo que él dice que es la realidad. La última raíz del progresismo es el Iluminismo de los siglos XVII y XVIII. El peronismo tiene otra fuente que tiene su anclaje en el Barroco americano, lo más genuino que dio América al mundo."
- Pero ese Buela no es medio facho?
- No me jodás, que esa idea está también en Merleau-Ponty; si te lo cito a él es cool, pero si lo dice Buela es facho, basta de esas consignas cipayas que no sirven para nada. Pero volvamos.
- Bueno...
- Entonces, volviendo, luego de considerar este eje horizontal de la dificultad, avancemos por el otro eje, el del Movimiento, ya que es lo que eso fue lo que nos interpeló, ¿cuáles son los términos que veremos dibujarse verticalmente tras el térmimo Inhibición?
- Perdone, Fransuá, en qué página está?
- En la 20, siempre en la edición del Brujo, no lo olvides. Entonces, en primer término vemos que aparece la Emoción. Esto es medio terreno de controversias. Te digo como lo tenés que pensar. La emoción también se refiere etimológicamente al Movimiento. Lacan lo presenta como "el Movimiento que se desagrega", es la reacción que se llama catastrófica. Acá es clara la referencia que Lacan hace del Bebe Cooke. Los que desde la izquierda –y la derecha también- pero que desde un "tremendismo revolucionario" prometen guerras civiles, baños de sangre, Apocalipsis a corto plazo, como hace la gorda Carrió cada vez que puede. Como diría Cooke, estos tremendistas, sonámbulos que nos quieren expulsar de toda escena, nos quieren llevar al abismo; a lo que a veces hablamos como "pasaje al acto" -concepto que no es chicharrón de laucha precisamente-, tenemos que entenderlo acá en este sentido, y es por eso que se haya recurrido a la misma referencia a la reacción catastrófica para designar la crisis histérica o en otros casos la cólera. "Cuanto peor, mejor" proponen estos tremendistas.
- Sí, en este país hay mucho de eso.
- Por eso, pero demos el paso siguiente. Nos mantenemos todavía a una distancia respetuosa de la angustia, porque nos encontramos aquí, a una distancia de dos casillas. En la dimensión del Movimiento, ¿hay algo que responda más precisamente al nivel de la angustia?
- No sé.
- Si damos un paso más, podemos llevar así al Movimiento a la Turbación. Aquí vemos algo "en menos" en relación al poder, que se corresponde vía la angustia, al horror que el progresista hipócritamente -eso es fundamental la hipocresía del progresista-, le tiene al poder o a quien se posiciona en su posesión circunstancial –así sea un guarango o un ilustrado quien lo haga. Fijate lo que dice Lacan ahí y cómo vincula la Turbación con el Progresismo: "la turbación es el trastorno, el trastornarse en cuanto tal, el trastornarse más profundo en la dimensión del Movimiento. El progresismo es el máximo de la Dificultad alcanzada". Volvé a mirar los casilleros, y comprobá que hay dos casillas en blanco que están ahí para mostrarte que no pretendemos haber alcanzado a la angustia. Hemos llenado con Emoción y Turbación estas dos casillas en el sentido vertical, y con Tilinguería y Progresismo estas dos en el sentido horizontal. Pero esas otras dos se encuentran vacías. ¿Cómo rellenerlas?
- Cómo?
- Es un tema que tiene el mayor interés en cuanto al manejo de la angustia para un peronista. Por un tiempo te lo voy a dejar como adivinanza. Bueno, habiéndote explicado esta tríada freudiana de la inhibición, el síntoma y la angustia en relación al Movimiento, he aquí el terreno ya desbrozado para hablar de ella doctrinalmente.
- Doctrinalmente?
- Sí, cuando hablamos doctrinalmente –y no abusando de ese concepto izquierdongo y reduccionista de ‘ideología’, empezamos a ubicarnos un poco más en la palmera. Que quede claro que no hacemos anticomunismo, porque como decía Perón "sólo hacen anticomunismo los idiotas". Entonces, lean a Perón, por ahora si quieren, vuelvan a las 20 verdades para introducir. No he tomado la vía dogmática de hacer preceder de una teoría general de los afectos lo que les estoy diciendo de la angustia.
- Por qué?
- Porque aquí no somos psicólogos, somos lacanocookistas. Te dejo con una cita de Marechal: "el peronismo es como el otoño, que aun envuelto en hojas secas, viene cargado de semillas".


(dicho esto Fransuá se retiró enigmáticamente)


05 DE AGOSTO DE 2011
Juan Pablo Carrascal

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