domingo 18 de septiembre de 2011

Jornadas de la Cátedra libre Oscar Masotta --Psicoanálisis, salud y políticas públicas.



Jornadas sobre “PSICOANÁLISIS, SALUD y POLÍTICAS PÚBLICAS.”
Organizadas por la Cátedra Libre Oscar Masotta

Los días 13, 14, y 15 de octubre, en el anexo de la Facultad de Psicología (ituzaingo esquina corrientes)

Participarán: Liliana Baños, Marisa Germain, Sergio Zabalza, Aritz Recalde, Luis Giunipero, Ana Serra, Alicia Alvarez, Miguel Ferrero, Liliana Alvarez, Victor Rabito, Silvia Lampugnani, Jorge Gomez, Fernando Aguirre, Roberto Navarro, Marcos Esnal, Iris Valles, Silvia Grande, Betina Monteverde, Gerónimo Ferreira, Dario Blus, M. Daniela Martini, M.Inés Kolly, Elsa Martin, Wanda Donatto, Mariela Cantero, Analia Ortega, Andres Palavecino, Juan Cruz Catena, Efimia Lagiu, Norma Valentino, Carina Capeletti, Alfredo Moffat, Poriajhú, Escuela 551, Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná, José Alberdi, Alejandro Manfred, Alvaro Labarrere.

PSICOANÁLISIS, SALUD y POLÍTICAS PÚBLICAS.

Desde la Cátedra Libre Oscar Masotta te invitamos a las Jornadas sobre “psicoanálisis, salud y políticas públicas”. En el intento de generar un espacio común donde podamos pensar ciertos discursos que circulan en torno al psicoanálisis, entre aquellas demandas que nos sitúan ante la tentación de que una ética desfallezca “psicologizando” aquello que no es pertinente (iatrogénicamente) y las posiciones excesivamente “cautelosas”, que se repliegan adorando el bello ideal de un pretendido “oro” psicoanalítico, al que en no pocas situaciones, se le han adosado una serie de prejuicios que encarnan posiciones ideológicas veladas, no reconocidas como tales, aggiornadas con lenguaje Psi.

Sabemos que desde hace tiempo nos cuesta estar a la altura de una mínima discusión respecto a lo que sean políticas públicas, al trabajo con otras disciplinas, e incluso discutir las razones que nos damos para los modos de trabajar que venimos llevando adelante.

El “lenguaje” del que nos servimos, reducido a la mera consigna, sólo puede servir para “comunicarnos” entre nosotros en el mal-entendido. Las generalizaciones: “el Estado”, “el Mercado”, “el Discurso Médico”, sirven más para tapar nuestra ignorancia sobre la historia de esas prácticas, los matices, las diferencias, los tipos de problemas que se construyen, antes que constituir un saber en sí, que sea útil para soportar una práctica.

Ciertamente, el fenómeno de la Escolarización del Psicoanálisis precisa de esquematismos para ser eficaz. Así, por ejemplo, se permite reducir décadas de producción con la frase: “los pos-Freudianos habían errado el camino”.

Eso nos coloca en la opción de "construir un estilo" en un recorrido singular mediante distintas transferencias, o la incorporación mimética impostada para seguir sosteniendo "la escuela" y al maestro. Eso es “lo universitario”, y no que estemos en la universidad.

No obstante, quizá la escolarización del Psicoanálisis comienza a ver comprometida su continuidad, al menos en solitario. Lo que se llamó Escuelas Psicoanalíticas, que sabemos, buscaban la anhelada transmisión y no la pueril enseñanza han implosionado, metáfora, que en tanto edilicia, podríamos ajustarla a que buscaron alquileres menos costosos. ¿Esto es bueno? Aún no lo sabemos.

Se sabe que no suele tener el mismo tenor afectivo lo que se enuncia desde el “conocimiento” histórico, que aquello que además permanece ligado a una vivencia. Lo mismo sucede entre la impostura universitaria que ritualiza un saber y le da el valor de un ideal, y cuando el responsable de una práctica puede dar cuenta de una experiencia, de un trabajo, de los obstáculos, dando cuenta de la dificultad en el registro de las condiciones materiales, históricas, legales, ideológicas en las que un trabajo es posible.

domingo 28 de agosto de 2011

Pedido a la comunidad bloguera.

Estimados compañeros, el sobrino de un gran amigo precisa de la ayuda de todos. Les pedimos que por favor posteen este texto, así podemos llegar a la mayor cantidad de gente posible. Desde ya un abrazo y gracias.


Todos juntos por Thomi.

Hola somos Sandra Paola Calderón (DNI 25920607) y Fernando Sebastian Bello (DNI 27171448), tenemos 2 hijos, Thomas de 5 años y Brunella de 3 meses.


Hace 1 mes nos dieron la terrible noticia de que Thomas, que tiene Adrenoleucodistrofia, debe hacerse un Transplante de Médula Ósea lo más pronto posible ya que a través de una resonancia magnética se detectaron graves lesiones en su cerebro. Esta enfermedad esta avanzando de manera rápida, por lo cual necesitamos urgente este tratamiento, ya que si no lo hacemos en muy poco tiempo Thomy ira perdiendo sus sentidos hasta quedar en estado vegetativo. Estamos muy asustados ya que en el año 2002 perdimos a Lucas, nuestro sobrino de 7 años luego de ser transplantado por la misma enfermedad, en la Ciudad de Córdoba.


Investigando, verificamos que ninguna persona transplantada en Argentina con este diagnostico pudo sobrevivir. En nuestra desesperación nos contactamos con la Fundación Un Milagro Para Agustín, la cual nos dio apoyo y más información. Uno de los lugares que ha logrado hacer de manera exitosa este tipo de tratamientos es el hospital de Minnesota en Estados Unidos, donde se encuentra Agustín Bustos Fierro y su familia. Nos da muchas fuerzas y esperanzas que ellos estén logrando resultados positivos y nos motiva a pedir ayuda para poder lograr un milagro para nuestro hijo también; ya que este tratamiento además de ser muy largo, es muy costoso y no contamos con el dinero para pagarlo. Somos 2 padres desesperados por salvar a nuestro hijo, mama trabaja en Telecom Personal y papa es chofer en transporte escolar. Vivimos en Córdoba Capital. Estamos muy angustiados por esta situación, necesitamos la colaboración de toda la gente que nos pueda ayudar para que nuestro pequeño superhéroe pueda seguir viviendo.

Abrimos una cuenta en el Banco Nación a nombre de Fernando.

Les agradecemos por el apoyo recibido en este momento tan difícil y les pedimos que difundan nuestro pedido reenviando este mail a todos sus contactos.



Thomy quiere y merece vivir, para lograrlo necesitamos tu ayuda.



Para comunicarse con nosotros lo pueden hacer a los números 3516417727, 0351 4867213 o al mail spaolacalderon@hotmail.com

Nuestro domicilio: Mirlo 306 Barrio Chateau Carreras, Córdoba

FB: http://facebook.com/spaocalderon - Página: JUNTOS POR THOMY

Twitter: @calderon_pao



CUIL 20-27171448-4

Fernando Bello

BANCO NACION

Sucursal: 9226 BARRIO ALTO ALBERDI

CAJA DE AHORRO EN PESOS:

CUENTA

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CBU

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viernes 5 de agosto de 2011

La vuelta de Fransuá Shibollet

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¿Hacia dónde hay que llevar al Movimiento?
o
La vuelta de Fransuá Shibollet



Entrevista a don Fransuá Shibollet



- Acá estamos, otra vez, con la eminencia de la Facultad de Psicología, don Fransuá Shibollet.
- Cómo estás pibe tanto tiempo! Sí, volví, yo soy así, bien lacaniano, hago mis intervenciones cuando menos te la esperás; y bien peronista, ya que siempre estoy volviendo, pero bueh, qué te trae por acá?
- No, usted fue el que vino y volvió, el que pidió que le hiciéramos la entrevista...
- ....
- Sí, fíjese que me dejó este mensaje en el contestador diciendo que...
- Ahh, sí..., no, no, me había confundido con otra reunión, la de los muchachos de...
- Ehh, está bien Fransuá, lo escucho.
- Gracias pibe, para mí es un placer volver, y más cuando me lo piden. No vos, claro está, si no las circunstancias que estamos viviendo, ya que parece todo medio complejo, no?, pero no es tan así.
- Bueno, entonces?
- Sí, sigo. Sabés qué pasa? Los chicos están como tristes, bah, algunos que conozco, parece que la elección de Miguel del Self les pegó para atrás. Ustedes saben que hay una corriente que se cree lacaniana porque critica a del Self, y te saltan con la monserga lacaniana, aquella de las frases hechas y los lugares comunes, la perorata de la identificación con el analista y blablabla, y lo único que hacen con eso es querer acomodarse a un grupo que les parece importante, en este caso la sociedad de los amigos de Lacan o algo parecido; pero hay que tener huevos como hizo Winnicott y tirar lo del falso Self y auténtico Self. No está mal esa idea no?
- Algo de eso leí en la facultad.
- Ah, menos mal, no será la gran cosa pero es al menos preferible que todo ese zafarrancho en que quieren llevar al Viejo. Cuando digo Viejo te estoy diciendo Lacan, porque también podría decirte Freud o Perón.
- Claro.
- Entonces, cuál era la otra pregunta?
- No había pregunta.
- Ah, sí, bueno, viste que luego de la elección que hizo este petiso del Self, hay como una suerte de tristeza, angustia, no sé, como de...,
- Inhibición?
- Eso!! Inhibición... esa es la palabra, como una suerte de inhibición en el campo nacional y popular que, te diría, es para pensar.
- ...
- No me vas a decir nada pibe?
- No sé, por qué?
- Bueno, seguí pensando entonces, mientras los muchachos de la Escuela del Self te comen la croqueta con minas en pelotas, globos de colores, y con su líder atendiendo el llamado telefónico de Cristina en solzillonca. Es medio zopenko el tipo ese, pero que está bien asesorado, está bien asesorado, nadie lo puede negar, por suerte tenemos a Boudou que pela la guitarra y tiene facha..
- Y cómo pensó, Fransuá, esto de la inhibición?
- Y... pibe, mestraña. Si hablamos de inhibición en qué pensás?
- En un concepto de la psicología, bah, del psicoanálisis, me suena Inhibición, Síntoma y Angustia, de Freud.
- Bien, muy bien. A algo de eso iba. Pero lo que tenemos que pensar, y más después de estas elecciones en Santa Fe y Capital, es principalmente una cosa...
- Cuál será el destino del kirchnerismo?
- No!, pibe, qué estás diciendo?? Qué carajo es eso?? Esa es una trampa del régimen comandada por el Gran Cipayo para someternos a sus intereses. Kirchnerismo, Setentismo?? Nosotros somos parte de un movimiento mucho mayor, en el que Néstor abrió cual vikingo enfurecido, un espacio en la historia, y ahora Cristina está comandando como jefa de nuestro Movimiento. No me vengan que Duhalde o Reutemann es el peronismo porque si me decís eso te tiro con este libraco por la cabeza. Primero que ese Duhalde no se haga el puro porque de puro no tiene nada, aparte viniendo de la Democracia Cristiana..., y segundo, como dijo un gallego, que no mariscalee como si fuera el dueño del peronismo porque ni siquiera es el inquilino, el único dueño del peronismo es el pueblo argentino, y Reutemann, ese se cree que es vivo, en realidad fijate que nunca arriesgó nada, siempre segundo, la verdad pobre que...


(vuelta del cassette)


- Por eso te decía que lo importante es saber hacia dónde tenemos que llevar al Movimiento, eso es fundamental, y no comernos el cuento del progresismo. Creo yo que algo ya conocen ustedes de los "Trabajos sobre Metapsicología Justicialista", para ver cómo trabajar y reformular la teoría de la angustia y la represión en el Movimiento, sabés de qué te estoy hablando?
- No.
- Bueno, a ver, no sé si te acordarás de esto.


(se acerca a su vieja y querida pizarra, toma una tiza, y comienza a dibujar)


- Si yo te dibujo esto... ¿vos qué me decís que es?




- Dos ejes cartesianos, cruzados por uno que se llama Angustia?
- Mmm, más o menos, pero pensá, pensá.


(se acerca y me aplica la técnica de presión sobre la frente para que me ayude a rememorar)


- Qué es eso que dibujé?
- Me parece que estaba en el Seminario 10 de Lacan, el que trata sobre la Angustia.
- Bien!! Así me gusta pibe, cada día más inteligente vos, si seguís así te voy a asegurar el puesto de titular cuando me vaya de la cátedra, el trasvasamiento generacional. Pero bueno, estábamos hablando del Movimiento, y hacia adonde lo tenemos que llevar, no?
- Sí, eso me acuerdo bien.
- Perfecto, entonces justamente acá podemos ver el lugar preponderante que le da Lacan al Movimiento.
- Sí ?
- Sí. Fijate que en el eje horizontal sitúa la "Dificultad", y como vimos, eso va en relación al fantasma -algo de esto ya vimos en el grafo del tilingo, en todo caso podemos refrescar algo ahora-, y el otro eje de coordenadas, el vertical, va en relación al Movimiento, que es lo que nos convocó a hablar sobre esto, y acá entra en juego la relación al goce, cuanto de cerca o no estamos de él, me seguís?
- Eso creo.
- Bueno, no importa. Como estamos con la angustia, no te preocupes por la espera, ya vas a entender cuando llegue el momento, así tengas que dar veintemil rodeos.
- Ok.
- Entonces estábamos en esta matriz en la cual se ubican a partir de eso que me mencionaste recién, Inhibición, Síntoma y Angustia, estos otros significantes que desde ya te los presento ubicados en sus respectivos casilleros.




- Bueno pibe, en qué estábamos?
- Estábamos hablando, luego de estas elecciones de Santa Fe y Capital, de la Inhibición.
- Ah, sí, la inhibición, la detención del Movimiento, así la ubica Lacan. Vos fijate que ella misma, la inhibición está en ese eje. Ahí fijate, agarrá el libro en la página 18, es la edición del Brujo Miller, fijate.
- Ah, sí, ahí veo como la vincula con el Movimiento.
- Claro, por eso fijate ahora cuando empieza a situarla en los dos ejes, para -y así es como lo dice- volver a bajar al suelo de lo que no está velado por la palabra experta; avanzar un casillero en el eje de la dificultad, y ahí mismo ¿por qué no recurrir a la palabra de tilinguería? De esto se trata, ciertamente.
- Tilinguería?
- Sí. Bueno, así es como lo va presentando Lacan. Tilinguería quiere decir caer en la trampa, y es desde luego una noción extremadamente preciosa. Implica, en efecto, la relación de una dimensión con algo que viene a interferirla. La trampa en cuestión es la captura narcisista.
- Mmm, me parece que no entiendo mucho.
- A ver, el caer en la trampa está vinculado con el caer en la imagen especular del Gran Cipayo, la identificación narcisista. También lo relaciona de esa forma con el estar impedido. Impedido ¿por qué? Nosotros sabemos que el tilingo no cesa de caer en la trampa e ir contra sus propios intereses. Tilingo, tilinguería, aquí otra vez la etimología me está colmando, viene de "tilín", que es pequeño, pendiente de lo chiquito, con un pensamiento chiquito, ateniéndose solamente a presentarse como lo que no es, profundizando todo el tiempo la función de lo mímico, sólo por afán de pertenecer a un rango más alto en la escala social de lo que él valora como superior.
- Ah..., ahora me va cerrando un poco más.
- No hace falta ir a Martínez Estrada para ver la definición que hace del tilingo –finaliza diciendo que es un 'bemol'-, pero vean que siempre un poco más o un poco menos, la tilinguería -el snobismo también-, resultan siempre del afán de imitación. Lo que decía Jauretche, aunque era medio gorila, no estaba mal. Jauretche solía diferenciarlo del guarango, diciendo que la diferencia que habría entre estos es la misma que hay entre "tomar el vaso "a la que te criaste" y tomarlo con las puntas del índice y el pulgar y con el meñique apuntando a la distancia."
- Claro, totalmente, he visto mucho esto.
- Pero volviendo a esta matriz que te estoy presentando. Fijate que aquí todavía nos centramos en el plano del síntoma, sobre el eje horizontal de la dificultad, la correspondencia con el fantasma estaría dada por el tilingo, no?
- Ehh, sí, así está en el cuadro.
- Ok, trataremos de ir más lejos. El tercer término que propongo, siempre en el sentido de devolverlos al suelo de lo vivido, a la seriedad irrisoria de la cuestión, es el bello término de Progresismo.
- Y cómo sería?
- Bueno, la angustia del progresismo, o mejor, de los progresistas, me parece que no la debes desconocer. Entrampados en su propio goce, aquí caer en el goce, es esa posición tan compleja –y estructural digamos-, que es la de reconocerse como objeto del deseo del Gran Cipayo. Fijate en la página siguiente, la 19, del Seminario.
- A ver...
- Ahí justamente dice esto. Que ésta, es ciertamente la imagen de la vivencia más directa del progresismo. Cuando uno ya no sabe qué hacer con uno mismo, busca detrás de qué esconderse. Se trate, ciertamente, de la experiencia del progresismo.
- Sí, ahí lo leo.
- Es por eso que el peronismo no es un progresismo. Como decía el amigo Buela, si lo ves en la Facultad mandale saludos, "el progresismo de toda latitud, se piensa a sí mismo siempre adelante, no hay nada delante de él, no existe nada más de avanzada que él mismo, no hay nadie que pueda estar arriba de la cresta de la ola que él. Tiene, entonces, una incapacidad estructural para concebir la idea de proyecto. Este es uno de los temas emblemáticos que evidencian la diferencia que existe en peronismo y progresismo. Éste último habla de modelo porque él se piensa como el futuro y no puede poner otro delante de sí mismo, mientras que para el peronismo el futuro es algo que hay que construir y es por eso que siempre habló y habla de "proyecto nacional". La realidad para el peronismo es lo que es (la única verdad) más lo que puede ser, mientras que para el progresismo la realidad es lo que él dice que es la realidad. La última raíz del progresismo es el Iluminismo de los siglos XVII y XVIII. El peronismo tiene otra fuente que tiene su anclaje en el Barroco americano, lo más genuino que dio América al mundo."
- Pero ese Buela no es medio facho?
- No me jodás, que esa idea está también en Merleau-Ponty; si te lo cito a él es cool, pero si lo dice Buela es facho, basta de esas consignas cipayas que no sirven para nada. Pero volvamos.
- Bueno...
- Entonces, volviendo, luego de considerar este eje horizontal de la dificultad, avanzemos por el otro eje, el del Movimiento, ya que es lo que eso fue lo que nos interpeló, ¿cuáles son los términos que veremos dibujarse verticalmente tras el térmimo Inhibición?
- Perdone, Fransuá, en qué página está?
- En la 20, siempre en la edición del Brujo, no lo olvides. Entonces, en primer término vemos que aparece la Emoción. Esto es medio terreno de controversias. Te digo como lo tenés que pensar. La emoción también se refiere etimológicamente al Movimiento. Lacan lo presenta como "el Movimiento que se desagrega", es la reacción que se llama catastrófica. Acá es clara la referencia que Lacan hace del Bebe Cooke. Los que desde la izquierda –y la derecha también- pero que desde un "tremendismo revolucionario" prometen guerras civiles, baños de sangre, Apocalipsis a corto plazo, como hace la gorda Carrió cada vez que puede. Como diría Cooke, estos tremendistas, sonámbulos que nos quieren expulsar de toda escena, nos quieren llevar al abismo; a lo que a veces hablamos como "pasaje al acto" -concepto que no es chicharrón de laucha precisamente-, tenemos que entenderlo acá en este sentido, y es por eso que se haya recurrido a la misma referencia a la reacción catastrófica para designar la crisis histérica o en otros casos la cólera. "Cuanto peor, mejor" proponen estos tremendistas.
- Sí, en este país hay mucho de eso.
- Por eso, pero demos el paso siguiente. Nos mantenemos todavía a una distancia respetuosa de la angustia, porque nos encontramos aquí, a una distancia de dos casillas. En la dimensión del Movimiento, ¿hay algo que responda más precisamente al nivel de la angustia?
- No sé.
- Si damos un paso más, podemos llevar así al Movimiento a la Turbación. Aquí vemos algo "en menos" en relación al poder, que se corresponde vía la angustia, al horror que el progresista hipócritamente -eso es fundamental la hipocresía del progresista-, le tiene al poder o a quien se posiciona en su posesión circunstancial –así sea un guarango o un ilustrado quien lo haga. Fijate lo que dice Lacan ahí y cómo vincula la Turbación con el Progresismo: "la turbación es el trastorno, el trastornarse en cuanto tal, el trastornarse más profundo en la dimensión del Movimiento. El progresismo es el máximo de la Dificultad alcanzada". Volvé a mirar los casilleros, y comprobá que hay dos casillas en blanco que están ahí para mostrarte que no pretendemos haber alcanzado a la angustia. Hemos llenado con Emoción y Turbación estas dos casillas en el sentido vertical, y con Tilinguería y Progresismo estas dos en el sentido horizontal. Pero esas otras dos se encuentran vacías. ¿Cómo rellenerlas?
- Cómo?
- Es un tema que tiene el mayor interés en cuanto al manejo de la angustia para un peronista. Por un tiempo te lo voy a dejar como adivinanza. Bueno, habiéndote explicado esta tríada freudiana de la inhibición, el síntoma y la angustia en relación al Movimiento, he aquí el terreno ya desbrozado para hablar de ella doctrinalmente.
- Doctrinalmente?
- Sí, cuando hablamos doctrinalmente –y no abusando de ese concepto izquierdongo y reduccionista de ‘ideología’, empezamos a ubicarnos un poco más en la palmera. Que quede claro que no hacemos anticomunismo, porque como decía Perón "sólo hacen anticomunismo los idiotas". Entonces, lean a Perón, por ahora si quieren, vuelvan a las 20 verdades para introducir. No he tomado la vía dogmática de hacer preceder de una teoría general de los afectos lo que les estoy diciendo de la angustia.
- Por qué?
- Porque aquí no somos psicólogos, somos lacanocookistas. Te dejo con una cita de Marechal: "el peronismo es como el otoño, que aun envuelto en hojas secas, viene cargado de semillas".


(dicho esto Fransuá se retiró enigmáticamente)


05 DE AGOSTO DE 2011
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sábado 14 de mayo de 2011

Encuentro para ingresantes-Psicología Rosario.



"Encuentro para ingresantes" (y no tan ingresantes)

Freud indicaba a aquellos que desearan ejercer la función de analistas, que tomaran en cuenta los conocimientos de la historia de la cultura y de la mitología; “el mito está en la base del edificio teórico y clínico del psicoanálisis”. El mito, al igual que la fantasía, permite al hombre avanzar, pues elabora respuestas posibles a la inquietante sorpresa que lo toma por asalto cuando surge lo desconocido. Pero la pregunta es: ¿por qué tendría que ser desconocida nuestra propia práctica? ¿Por qué aparece confuso nuestro rol, y posible intervención como futuros psicólogos?

La invitación es a poder despejar estos mitos que forjamos previo al ingreso o construimos fundamentalmente en estos primeros años, no para eliminarlos sino para revisarlos, con la compañía de Walter Motto (psicología), Guadalupe Aguirre (Educativa 1), y Tatiana Moreno (Lingüística), profesores de la facultad, que están dispuestos a transmitir su experiencia, dando cuenta de su práctica en los distintos campos de intervención.

miércoles 23 de marzo de 2011

La Función Estructurante de la Fobia en el Justicialismo Santafesino

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Para introducir, recordamos la vigencia del Bebe Cooke en relación a las psicosis:

"Proponerse como reemplazo de las direcciones en mérito a presuntas calidades revolucionarias que se autoconfieren burócratas maniobreros y tremendistas de la violencia, son formas diversas de evasión de la realidad." (John William Cooke - "Las variantes del oportunismo", en "El retorno de Perón")

El tema es saber, como decíamos en oportunidades anteriores, es si esta “evasión” de la realidad, sobre qué operación recae? Sabemos que si lo rechazado es el significante NP (nombre-del-pocho), podemos encontrarnos con las psicosis, en tanto rehusamiento de este significante ordenardor (este significante permite a la vez, la introducción del sujeto en la doctrina, y de la doctrina en el sujeto).

No nos vamos a engañar, este es un tema harto intrincado y dificultoso, pero no lo es menos la cuestión que estamos abordando. No vamos a escamotear que aquí debemos elevarnos, por ahora provisoriamente, a lo que los patriarcas del lacanocookismo solían denominar “Trabajos sobre Metapsicología Justicialista”, y sobre cómo reformular la teoría de la represión y la angustia en el Movimiento.

Si tomamos como un primer modelo de esto, encontramos que primero hubo la represión del peronismo en el '55 (el General proscripto, exiliado, y su nombre, prohibido, como todo el Movimiento a él anudado).

En la nueva teoría de la angustia podemos encontrar los retoños de esto, en cuanto “el peronismo” se torna una representación inconciliable y debe ser arrojada de la conciencia, y de allí es la misma angustia la que llama a la represión, pudiéndonos encontrar, a nivel clínico, toda la variopinta fenomenología que ilustra la neurosis K.

Algunos pocos, los más memoriosos y alertados, recordarán las palabras que pronunciamos en el 2008 en el Congreso, Vigencia del Lacanocookismo, a 50 años del asado de Chapadmalal, en el contexto del paro agropecuario, y liderado por la Mesa de Enlace. Frente a esto, en aquella oportunidad nosotros decíamos, siempre intentando estar a la altura de la subjetividad de la época:

“En fin, si la neurosis K es la estrategia contra el miedo, deberemos hacerles sentir un poco más de miedo, "más miedo al miedo", y llevarlos a la agorafobia, para que no puedan salir más a la calle.
Hasta allí se debe orientar la dirección de la cura.”

Eso era la conducción de la cura en el contexto de contraofensiva lacanocookista. Nada de otro mundo, y como decía Freud, una mera jugada del noble juego de ajedrez, que más que fundamentarse en libros y teorías, abreva en largos años de experiencia y trabajo («Gris es toda teoría, caro amigo, y eternamente verde el árbol de la vida» recordaba el viejo Freud citando a Goethe.)

Sabemos que aquellos sujetos tomados por la angustia, suelen desarrollar importantes fobias que imponen a su vida serias restricciones y limitaciones. Estas crisis, no las pensamos de un modo deficitario, sino justamente, rescatamos allí, qué del orden del Sujeto está intentando sostener una nueva posición en la estructura, es decir, a través de estos objetos imaginarios, si bien de un modo provisional, permitir una reorganización del mundo simbólico del tilingo, para de ese modo, ayudarlo a atravesar ese orden simbólico que, aunque rudimentario rasca donde no pica. Esta fobia a ese objeto imaginario, hace que esa situación traumática, devenga de algún modo más soportable, y si bien, con serias restricciones, pueda lograr un sostén más vivible.

Ahora, en este momento interpelados por nuestro presente, tenemos la convicción de lo que se trata hoy a diferencia de aquellos tiempos, es de “construir” el objeto fóbico para no ser devorado por los intereses y deseos del Gran Cipayo. Es decir, en conducir esa angustia a la dignidad del objeto K, para que pueda tramitar imaginariamente aquel déficit en lo simbólico desde el cual no puede responder.
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Recordamos el caso de Juanito (Hans) que al desarrollar su miedo al caballo, encontraba en ese recurso un modo de no quedar prisionero del Otro. En el animal fobígeno se busca un rasgo paterno, emblemas paternos. (Juanito veía una mancha en la boca del caballo, lo cual representaba los bigotes del padre). Esta operación metafórica de sustitución, podemos reencontrarla en nuestra provincia como función estructurante de la fobia en el justicialismo santafesino. La apoyatura, ya no del Caballo, sino del Chivo y del Tigre, que no son tales sin la estructurante referencia al Pingüino.

Así el caballo que cae, o el chivo que arremete, o el tigre herido que salta, son efectivas figuras imaginarias que desde lo simbólico permiten mediar las neurosis K, sin que el costo de esta incapacidad de responder acorde a la realidad (que es la única verdad embrollada en lo real), lo tengan que pagar con golpes de estado -o ciudades desabastecidas-, gobiernos electos por las grandes mayorías, y no por las veleidades de una minoría que desde el universitarismo, o desde sus camarillas autodeclaradas ilustradas, pretendan imponer al populacho.
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domingo 30 de enero de 2011

Aforismos de publicidad Psi.

Qué tristeza nos viene a los lacanocookistas al recordar el nivel de compromiso y discusión que componían las 62 organizaciones psicoanalíticas de antaño –con las cuales no estábamos de acuerdo, pero existía un respeto mutuo-, cuando al día de hoy leemos la operación política del grupo Clarín en favor de la hegemonía psicoanalítica de, ya no 62 organizaciones, sino 200 cabestros burocráticos vinculados con la sombra del Brujo y sus secuaces.

La estrategia de la alianza de las corporaciones agro-financieras-mediáticas-psicoanalíticas es establecer un vector hacia el futuro enhebrando lo que uno de los suyos, Wilensky, denominó como promesa de Efecto de plenitud: satisfacción, transformación provocada por la culminación exitosa de la acción.

Así, las consignas mediáticas como “déjennos producir en paz y les llenaremos de comida a todos los argentinos”, significantes que representan a nivel chaquer la vitoreada teoría del derrame; se complementan con un nuevo aforismo psi, que el LCK extrae en la enunciación de dos citas:

“El psicoanálisis, como admiten sus propios seguidores, no compone las cosas rápidamente. Y eso, en la era de lo inmediato, el zapping, el fast food y la obsolecencia precoz de todo, es casi imperdonable”.

“El psicoanálisis implica trabajo psíquico y tiempo". ¿Pero está de acuerdo con las terapias de años...? "Sí. ¿Por qué es natural ir dos veces por semana al gimnasio y no a terapia?" Rascovsky se despide con un viejo dicho popular: "A la larga, lo barato sale caro...".”

Aforismo de campaña Psi:

Dadnos pacientes, y con la convicción del hombre de Campo, la tenacidad de un personal trainer, derramaremos la libido poco a poco… pero tenga en claro que será así y además, es la única manera. El cambio está en marcha, si me ayudas podemos cambiar todo lo que te hace mal por todo lo que te hace bien”

La nota de Clarín expresa la posición crítica desde el punto de vista de “las nuevas teorías”. Dice: “desde entonces, ante el auge de una nueva terapia, se pone al psicoanálisis en el tapete, y se lo critica por sus sesiones interminables centradas en el pasado”.

Estos nuevos elementos del empresariado psi que lucran con el “aquí y ahora”, pretenden valorar la historia del paciente cual si fuera anécdotas de peluquería, sin ningún valor de verdad, a la vez, las consignas buscan “focalizar”, entrando así por la ventana todo el tema de las vanguardias y la teoría del Foco, que Anna Freud se encargó de desmontar. Además, aducen que el terapeuta adopta la técnica que más le conviene según el paciente, la clase media, o programa político donde esté invitado.

Si bien “las nuevas teorías” acusan a estos burócratas de las 200 organizaciones de ir hacia los primeros lazos objetales en la más tierna infancia, el Lacanocookismo cree que hay que ir más atrás, “la guerra del Paraguay”, “la primer presidencia del general Perón”, “la relación Freud-Perón-Lacan, el eje Viena-Bs As-Caracas, etc ect

jueves 13 de enero de 2011

Chacho Jaroslavsky y el "lacanismo" argento.

Es harto conocido el estilo de Jacques Lacan al no dar concesiones a la estupidez.


"Mi discurso no va dirigido a..." y demás respuestas en cuanto a quienes consideraba sus interlocutores cuando lo cercaban por su discurso abstruso, cerrado o cuando no obscuro.

Discurso que, ¿hay que decirlo?, fascina al mundo analista lacanés, en cuanto podemos constatarlo en cualquier cónclave de analistas argentos que quieren darse dique citando a Lacan, al adoptar manierismos que rayan explícitamente el ridículo, y es por eso que solemos decir los lacanocookistas que "algunos lacanianos oscurecen las aguas para que parezcan más profundas, pero cómo será esa laguna que el chancho la cruza al trote".

Las sempiternas citas a Lacan, reflejadas tilingamente en espejo por quienes eternamente vuelven a repetir el gesto de citar; ora expresiones en idiomas extranjeros, la gran mayoría de las veces mal pronunciadas; ora vinculaciones con interlocutores filosóficos, religiosos, et alii, con lo que, suponemos, deben querer decir, internarse en aquel lenguaje que, eso sí es claro para todos, es propio de aquellos analistas autorizados y capaces de hablar y entenderse en dicho idioma.

Hacedores de sus turbios negocios refrendados en una supuesta clínica con fundamentos lacanianos, autorizados en la prepotencia de su (también) supuesta Ética, siempre recordada por ellos mismos, se sitúan luego como los salvadores y redentores de la polis, atentos a donarnos su Verdad a todos nosotros, pobrecitos.

Por eso, como decía Chacho Jaroslavsky al referirse al modo de accionar del diario Clarín, cuando decía que "hay que cuidarse de ese diario porque ataca como partido político y si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa", mutatis mutandis, debiéramos decir nosotros,

hay que cuidarse de estos "analistas", porque atacan como foucaultianos veraces, y si uno les contesta, se defienden con la irreductibilidad de una supuesta Ética "lacaniana".

martes 4 de enero de 2011

Washington Shibolett: emprendedorismo y acompañamiento terapéutico. Conferencias de Chivilcoy. Primera parte.

Bueno, en principio pensé que a esta altura del año nos íbamos a juntar en un lugar con aire... te pediría pibe que el ventilador no gire, que lo apuntes para acá. Ustedes se pueden ir cuando quieran y yo no. A ver, les iba a leer un texto, pero ustedes cagados de calor…qué mierda van a escuchar…no? Y sí, estoy podrido de que no devuelvan nada, congresos enteros de aplausos secos, y la frasecita “qué interesante, me hace pensar”.

Entonces mejor hablo, porque para ustedes el Acompañamiento Terapéutico es el nombre que justifica que cobren un ingreso. He oído sobre la pregunta generacional, pero fundamentalmente oigo pocas preguntas, como les decía recién. Les digo… yo les digo que rápidamente, demasiado rápidamente, todo el mundo filia el acompañamiento respecto a una ética psicoanalítica. No sé bien porque se hace eso. Hay todo un tema con los nombres, no? Con el reconocimiento…. se sienten bien así, y eso es bueno, pero ustedes están trabajando y no son los únicos que se tienen que sentir bien…claro.

Escuchen, escuchen ingenuamente “se tienen que sentir bien”, no crean que es un mandato superyoico estilo James Brown… bueno, estoy en Chivilvoy, ustedes no saben ni carajo quién es James Brown… pero lo que les quería decir, es que antes de pensar en una ética propongo que revisemos cuestiones de orden moral, saben? Digo, antes de pensar en la facultad o en la Técnicatura los invito a revisar falencias del colegio Secundario tipo Formación ética y ciudadana.

Pregunta inaudible:

Sí, pueden interrumpirme Beto. No es chicana pibe, te digo lo del colegio secundario porque si hubiera un poco más de decencia no habría necesidad de tironear los conceptos para justificar cualquier cosa. ¿Ustedes saben qué es el discurso Amo? El discurso amo es el tipo que viene a arreglarte el calefón y se queja de la marca, de que los hacen cada vez peores, que se rompen etc. Si vivís de eso pelotudo, qué querés, que el calefón funque porque llegaste vos, pero quién carajo te crees que sos?

Cambien el nombre, en vez de calefón póngales “los padres”, “el psicótico”, “la mala junta” etc. Se repite con diferencias, pero nada cede porque llega un AT. Sino, nos pensamos que es un trabajo re lindo, y cuando aparecen los problemas enterramos la cabeza como el avestruz. “Acá no están dadas las condiciones…” Entonces tenemos tipos que nunca se analizaron y al primer suspiro con tufillo feo del paciente se los sacan de encima. Cuando la cosa se pone fulera estamos en el terreno del laburo viejo, y eso no significa que no pongamos condiciones o instalemos un estilo de trabajo.

Pero les digo todo esto para desdramatizar un poco, aunque estoy un poco enojado, pensé que iba a haber aire, digo desdramatizar, porque para estos plomeros que administran simbólicamente la locura -cuando la cosa “marcha bien”- todo se convierte en un dramón. Entonces es la tragedia del psicótico, y el coro trágico: el equipo de acompañantes terapéuticos “conocedores” del paciente y de lo que esperar de él. Relatan la vida del paciente 5 minutos antes de que las cosas sucedan como si eso no tuviese consecuencias.

Por eso la ética del psicoanálisis es hacer mierda el coro.

Intervención inaudible:

Mirá pibe, eso que llamas “relación de poder con el supervisor” y que “mejor revisar entre pares colectivamente”, francamente pibe… le tienen miedo a la transferencia? Que carajo piensan que es?

Hay 3 cosas de moda, la rúcula, el peronismo y el acompañamiento terapéutico, y por lejos, lo menos dañino somos los perucas….

sábado 27 de noviembre de 2010

BUENAS CONCIENCIAS


Las buenas conciencias se alzan ante el optimismo babieca. Ajjj! la historia!! Una pesadilla de la que no se puede despertar!! Decretando, ¿a conciencia?, la imposibilidad de toda política en el arribo a un discurso fuertemente neoliberal y arrasador.

Derrotismo que se cree lúcido, llevando tras de sí toda intentona: babieca, troska (quien no la detesta cuando la detecta), pero en fin, ellos se sitúan del lugar de la verdad histórica, desde donde ven fracasar todo movimiento que intente contradecir la marcha de la historia, que para ellos, dicen, no tiene sentido, pero que, acto seguido, no avizoran otro que el impuesto. Luego, si por su cinismo fuera poco, como diría el Bebé, se montan, rastrera y posteriormente en algún proceso del cual no participaron.

De ahí su ubicación indigesta y alejada de toda realidad, encuadrada en los límites, no por eso agradables, de su despacho u oficina. Se cuidan limpiamente adónde caer, adónde firmar, en qué posición quedar. Ellos, desde su irreductibilidad Ética de laboratorio, desde su clínica de lo Inaudito, Invisible e Inasible para los vulgares, no son más que Incoloros e Inodoros. Ellos, diciendo en no pocas oportunidades que no quieren hablar de ellos ni designar pronombres. No irritar con posiciones gramaticales asumidas. A ver si después tendrán que asumir lo que llaman shifter, alguna declinación peligrosa que a cada tanto apuntalan con solemnes alfileres.

“Pero no es eso lo más grave; sino, ¿cómo se sabe de antemano si la intentona será destinada a la cárcel o a la gloria? Contra los que importan sabiduría canónica, el que lucha apuesta a favor de la revolución y de su vida única e irremplazable. El análisis de los “científicos” se vuelve una simple lectura de datos sin misterio: ellos aciertan siempre, porque aciertan con Ho Chi Minh, con Fidel Castro o con Lenin, es decir, se apropian de los aciertos ajenos. Acertar con Fidel Castro es intentar lo que él intentó, seguir el camino que él abrió . En último caso siempre es preferible ser derrotado o muerto con Pierre, que acertar y triunfar con Nelson Castro, Joaquín Morales Solá o... Caparrós. Sobre todo, mucho más alegre.”

(John William Cooke. La revolución y el peronismo. 3. El cuadro de la situación obliga a definir los planes de iniciación de la lucha revolucionaria. pág.87-88. Ed Quadrata. 2007. BsAs)

jueves 25 de noviembre de 2010

P.P.L. (Psicología Peronista Lacaniana).

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Fundamentación del programa

“Es una constante de la vida psíquica que nadie quiere privarse de su neurosis. Esta aporta demasiadas ventajas secundarias para desprenderse de ella al contacto del primer analista que se presenta. A pesar del deseo que le da tensión toda astucia le parecerá buena para escapar. “He comprobado –dijo Lacan–; que el psicoanálisis es un remedio contra la ignorancia; pero que no tiene ningún efecto con la imbecilidad...”

(Pierre Rey – Una temporada con Lacan)


“El bruto es siempre peor que el malo, porque el malo suele tener remedio, el bruto no. He visto malos que se han vuelto buenos; jamás un bruto que se haya vuelto inteligente”

(Juan Domingo Perón)


Primero, es consabido que la psicología, a medida que avanza la división social del trabajo, aún así como antiguo reflejo de una filosofía vaga –impulso antihistórico y por ende masivamente valorado–, viene a ocupar el ámbito precisamente no ajeno a lo non sancto en relación a la curiosidad del poder de inmiscuirse en ámbitos que sería mejor dejarlos librados del obsesivo control de los cuerpos. Así la mentalidad obsesiva triunfa en un mundo cada vez más tendiente a repartir sanamente controles e higienismos, mientras la contaminación queda, también, bajo la férula del proteccionismo de todo ‘acto irracional’. Irracionalidad sólo aparente, ya que todo control llevado al extremo no culmina sino en grandes irracionalidades. De allí la estrechez de miras al pretender entender que una clase social emita un sufragio con miras a su conveniencia racional- económica, desconociendo el valor simbólico que los manjares mediáticos imparten desde posiciones encumbradas. De allí el infructuoso rebote en quedarse con el apotegma de que el elector suela votar donde no piensa, y pensar donde no vota.

No sería para desmerecer sino todo lo contrario, el encontrar un límite preciso al denominado populismo. La fascinación por la imagen del poder no siempre es tenida en cuenta a la hora de encarar los análisis, y es preciso no rehusar la mirada ante la presentación de determinada fenomenología. Y precisamente no se avanza mucho si se pretende señalar en las orgías de un Berlusconi algo que melle en su poder, sino todo lo contrario; más bien aquellos aspectos hacen a la raíz misma de su poder y dominio, en tanto nos muestra su contacto divino con las esferas del placer que aquellos que día a día pasamos las jornadas repitiendo intrascendentes rutinas, sólo se nos permite en la imaginación y los sueños.

La Psicología ha tomado posición entre nosotros y eso antes de que pretendamos cualquier elección. El impulso –muchas veces despavilizador– de desprecio a la Psicología, es sólo un índice, un momento. Quedarse en tal actitud es una posición sumamente respetable, si bien no va al punto de superar este momento, siendo además un testimonialismo de su égida y extensión en cada vez más ámbitos. La Psicología bien puede constatarse como una ‘triste realidad’ con la cual no tendremos más que aprender a convivir y saber-hacer con ella y sus proliferaciones. De ahí que todo ataque hacia ella semeja la cabeza de Medusa: mientras más se la combata, más impondrá su presencia, y sus tentáculos no dubitarán en ir cubriendo cada vez más espacios como el de la política[1], con el simple recurso de la buena voluntad y el sentido común del buen encauzamiento.

Cuando se dice Psicología se sabe que aquello también denominado como Psicoanálisis, no está precisamente al margen, ni contiene privilegio o exención alguna. La posición del lacanocookismo, lejos está de aquellas declamaciones que desde lo ‘social’ intentan cercar de culpa a todo aquello que se avizore como soberanamente ‘individual’, y así ad infinitum, como se ha venido haciendo de manera poco fértil, y merecidamente destinada al fracaso y a la complicidad silenciosa.

La posición teórica del lacanocookismo contiene en su esencia determinados atravesamientos –y no otros– a los que exponerlos de forma transparente, consideramos, sería insultar la inteligencia del lector ocasional.

En cuanto a la referencia simbólica (el justicialismo), y su plasmación imaginaria (el peronismo), entendemos que la complejidad de este real que insiste en nuestra historia, lejos está de ser reducido a categorías recurrentes como facho/progres, si bien no se tardaría en encontrar exponentes que así lo requieran y/o presenten. Sólo remarcar que la reflexión generacional es antes que nada ineludible. Y que aquello que se presenta en el imaginario como peronismo, lejos de quedar en una supuesta esencia, teoría ad hoc del progresismo y por ende tolerada (más bien neutralizada), o esencia ortodoxa a resguardar al fiel estilo eclesial, en donde pululan los alcahuetes y sacerdotes ocultos detrás de esta experiencia que lejos está de reposar límpida al margen de toda polémica.

Entonces, el peronismo no puede quedar en mero testimonialismo, y de hecho no puede, debido a su actualidad histórica efectiva, pero que el partir de sus efectos incalculables, previo a toda apuesta en juego, tampoco puede hacer caso omiso de su historia y de su desarrollo, y que por eso mismo, tenga que saldar cuentas con la Justicia. Lejos de hacer un antiperonismo embozado, desconocer esto sería romper una cadena generacional, con la potencialidad traumática que esto conllevaría, y su no concluida realización, lo que lo proyecta hacia delante no bajo el manto del pesimismo, sino de un fuerte interés en un destino mejor.

La posición que retoma el lacanocookismo es una posición que se actualiza doctrinariamente, es decir, plantea que todo recurso teórico en relación al acto no es otra cosa que defenderse del mismo. ¿Es revolucionario el lacanocookismo? Es una buena pregunta. No mejor si se hiciera, luego de la caída del muro, la pregunta por el populismo, sin desacreditar de forma tilinga la política en esta región del mundo, su fragilidad, y justamente, el potencial y casi inmediato apego a los intereses del gran Cipayo.



[1] Como relatara John William Cooke: “El juez argentino que condenó al grupo del MNRT sostiene que no son delincuentes políticos sino ‘seres inadaptados que con el pretexto de móviles sociales o patrióticos dan rienda suelta a pasiones criminales realizando acciones que algunos tratan de persuadirse a sí mismos como de carácter epopéyico o justiciero...’. “Ese buceo en la psiquis de los procesados está reñido con las normas de imparcial administración de justicia y constituye una fuga hacia la arbitrariedad de las afirmaciones infundadas. Por lo pronto, son los propios protagonistas quienes deben estar ‘persuadidos del carácter epopéyico o justiciero...’ de sus acciones, eso es lo que distingue a los activistas revolucionarios, y no la prueba de que son personalidades aberrantes. El ideal perseguido puede parecer horroroso a los que pertenecen al sistema de valores atacado, pero el rebelde tampoco concibe como ‘normal’ el acondicionamiento espiritual en el seno de una estructura socio-política injusta y deformante, ni que esas almas frígidas sean la pauta, para medir los ‘desajustes’. No pretendemos que nuestros salomones aborígenes compartan ese punto de vista de los marginales, pero aun dentro de la juridicidad del statu quo, el inconformismo integral no puede reducirse a fenómeno de patología psicológica; y una infracción a la ley es política o no de acuerdo con criterios elaborados por la ciencia penal, y no de acuerdo con requisitos que un magistrado fije por su cuenta para que una concepción merezca la calidad de lo político.” (Acción Revolucionaria Peronista. Publicado en Marcha, 1967. Los barullos del surrealismo jurídico. Las negritas son nuestras)
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martes 26 de octubre de 2010

La esquizia del ojo y la mirada

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Hacía Lacan esta diferencia, y no en vano, nuestro querido Néstor supo no sólo interpretarla y comprenderla en su fuero íntimo. Esta virtud sólo quedaría en un anecdotario o repertorio de chismografía, si no la hubiera llevado al terreno de la política aquello que supo construir. Y allí cotejando entre las diferencias, a veces planteada por Merleau-Ponty en Lo visible y lo invisible, así pudo conjugar aquello que Lacan retomaba en el Seminario 11 cuando decía: “Lo visible y lo invisible puede señalar para nosotros el punto de llegada de la tradición filosófica”, y además, extendía sabiamente Néstor, el punto de llegada de los medios audiovisuales.
Los goles, aquellos que tenía secuestrado un grupo monopólico todo un fin de semana, pasaron al registro de lo visible para millones de argentinos, que pueden ahora en el campo de lo escópico, sortear lo que antes era tope de su experiencia.

Pero no nos engañemos, no se trata de esta esquizia del ojo y la mirada, relacionada al eso muestra el Fútbol para todos, lo que nos interesa. Tampoco hacer tontas analogías y situarnos burdamente en el plano imaginario del ojo y quedarnos simplemente en la referencia virola. Se trata de algo anterior a su ojo a lo que nos referimos, en la “esquizia en la cual se manifiesta la pulsión a nivel del campo escópico” y su virtud en el campo de la política. Como diría Artemio, habilidad que sólo pocos políticos detentan: la capacidad de sorprender. Como se le escuchó decir una vez al incorregible Luisito D’elia, “éste, te amaga por derecha pero te empoma por izquierda”.
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martes 19 de octubre de 2010

Segunda editorial de la cátedra libre Oscar Masotta. Contexto y transmisión.

Nuestras prácticas se desarrollan en un marco histórico preciso que compone permanentemente discusiones en el modo de concebir y pensar la clínica psicoanalítica.

Desde la facultad de psicología de Rosario, año 2010, y ya tomando cierta distancia temporal con los grandes nombres propios del psicoanálisis: Freud, Ferenczi, Klein, Winnicott, Lacan, etc., entendemos que esta matriz de discusión ha tendido (sin generalizar) a parcelarse como legado de Escuela.

Lacan en la conferencia titulada “Breve discurso a los psiquiatras”, se burlaba de quienes hacían el trabajo de transmisión sin citarlo. Decía: “¿y por qué harían el pequeño hallazgo si me citaran? No es porque me citarían, sino porque por el hecho de citarme ellos evocarían el contexto, a saber, el CONTEXTO de pelea en el que yo impulso todo eso. Por el solo hecho de enunciarlo, en ese contexto de pelea, eso me remitiría a mi lugar, eso les permitiría a ellos hacer el hallazgo posterior y decir: pero veamos… eso es groseramente incompleto ¡se puede decir algo tanto más inteligente! Pero vean, hay un obstáculo… eso se llama alienación”.

Con “hacer escuela” no nos referimos a una institución en particular, sino al gesto de transmisión que recalienta el guiso del “saber establecido” (término de R.R.Ponte), pero que además ubicados en el lugar de la posición crítica, hacen escuela de la “crítica establecida”.

Eso coloca al estudiantado en la opción de “construir un estilo” en un recorrido singular mediante distintas transferencias, o la incorporación mimética impostada para seguir sosteniendo “la escuela” y al maestro.

Nuestra posición es que lo importa verdaderamente son las prácticas, pero estas no se componen del espontaneísmo ingenuo de aquellos que van con las pancartas del bien, sino que implican una relación de cuestionamiento con el saber establecido, a los fines de construir un marco de no-saber en el que pueda inscribirse un saber inédito.

Como decía Oscar Masotta al momento de fundar una Biblioteca de Psicoanálisis en Galicia en noviembre del 76. “Pero no alienta que hablemos ya de este tipo de cuestiones, No es un poco prematuro? Sobre todo que según me dicen aún no hay analistas en Galicia. Pero está bien: sobre todo que hablemos… y ello por una razón fundamental: porque al menos en un sentido (lo que digo no es una afirmación antiintelectual) no se hace un psicoanalista con libros. La transmisión de la teoría supone en psicoanálisis el análisis del analista y su relación con otros analistas, lo que supone siempre una cierta transmisión oral del saber. Esta transmisión pertenece al discurso psicoanalítico”

Contexto y transmisión entonces serán las claves de esta nueva invitación de la Cátedra Oscar Masotta, donde entendemos que no se trata de meros ejercicios retóricos, ni de la frialdad de la información, sino de empaparnos con lo pensable de una época, la coyuntura y la historia, que nos interpela a razón de nuestras prácticas y de nuestra forma de habitarnos como sujetos.

La apuesta de la Cátedra vuelve a ser la narración, el relato, como acto de recuperar en lo acontecido un sentido para compartirlo.

sábado 9 de octubre de 2010

Broda volvé, te perdonamos!



En respuesta al post de Ramble:

El caso de Carlos Pierini, constituye un ejemplo del concepto que legara arteramente el mingo Cavallo: estanflación analítica: fenómeno producido cuando la actividad analítica no crece (está estancada) y hay un aumento sostenido de tilinguería (inflación progresista).

Es importante tomar nota que quienes manejan los medios de comunicación han comprendido que llevarlo a Broda para que desarrolle “el pensamiento mágico” ya no paga lo de antes, esto ha producido que las convocatorias se hayan desplegado hacia distintas áreas de lo que podemos llamar “esferas del saber”, donde está inserto socialmente el psicoanálisis.

El Lacanocookismo entiende que la esencia del método analítico es cuestionar el saber establecido, a los fines de construir un marco de no-saber en el que pueda inscribirse un saber inédito. Pero esto tiene un marco específico, que es el marco de las prácticas. Fuera de ellas hay personas que hablan de lo que se les antoja, y que cuando usan al psicoanálisis como soporte de saber, están mintiendo para seguir mojando la medialuna.

Según Pierini “seguir ídolos es una enfermedad”, “Maradona está en la serie de Mussolini, Franco y Hitler”, “tenemos un veneno tóxico inyectado en la sangre, está en todos, los maestros, ustedes, nosotros” (esto es por esencia el discurso paranoico), “esperamos al redentor, al protector, un poco está bien, pero siempre…”

Luego en su escrito enormemente difundido escribe:
“En realidad el que se ha chupado todo, desde alcohol hasta cocaína, ha sido Maradona. Nadie lo acusa ni lo maltrata por su triste enfermedad. (¿?)

“Talento sobraba, salvo que por amiguismo, ceguera, populismo patriotero o sencilla idiotez Maradona decidió no convocar a la mitad de los mejores; no solo no explotó los recursos que tenía, no los quiso ni ver.”

A la frase del Ramble: “Una maravilla del pensamiento psicosociohistóricopolítico, le falta que el tipo sabe de fútbol. Igual él avisó desde el principio del video, dijo: "acá la inteligencia no cuenta".

Así estamos, la verdad extrañamos a Mich, Guido Suller, Jacobo, Tusam….y a Broda, pa que ocultarlo!
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martes 5 de octubre de 2010

Che Vuoi Guevarâ

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La figura del Testimonial ya había sido trabajada por el Lacanocookismo, habiendo sido interpretada entre los vectores a-a' , representados por Claudio Lozano y el Piojo Lopéz, en tanto ambos desbordan en el plano alpha por izquierda, señalando y arrojando el "centro" para el delantero que venga “derecho”. Es decir funcionales a la red significante del “campo del Otro” (Societatte Rurale).

Hemos encontrado recientemente nuevas aristas al problema, en tanto cierta singularidad en la estructuración del campo fantasmático, en términos no ya del “che vuoi” lacaniano, sino del “che vuoi Guevarâ”.




Así, en los momentos constitutivos, ante la imposibilidad de responder por lo que desea el otro primordial, interviene el Otro de la madre, arrojando la Significación Progre.

La Significación Progre, si bien conserva el carácter enigmático, lo sostiene en tanto velado. A esta razón le debemos que la construcción siguiente (el desarrollo psicobolche) sea siempre una posición que busca argumentos para una posición adoptada de antemano.

La (o) posición es siempre de antemano, porque permite sostener al Otro progre que lo separó de esa madre dadora de derechos, amor, nutrición, madre que encontró su dignidad civil recién en las elecciones de noviembre del '51.

Mientras sostiene este ideal Guevarista, articulado al fantasma “che vuoi”, el testimonial organiza el tejido de conciencia moral que lo convierte en un modelo de virtud cívica, efectivo agente de cambio social que, como las amapolas, arrojan los pétalos con facilidad, perfumando aulas y recintos; ejerciendo un suave efecto sedante sobre las populosas filas de la progresía intelectual.
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lunes 4 de octubre de 2010

Turros

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La periodista y senadora Norma Morandini, aquella que recientemente se escondió como el ñandú permitiendo a sus colegionarios “militarizar la pobreza”, publica una columna titulada “Los pañuelos ya no son tan blancos”. En ella, correctísima, dice que evita la personalización, aunque un párrafo después:

“No juzgo personalmente a Hebe de Bonafini, pero sí la concepción antidemocrática que encarna, las risas complacientes de los que la aplauden, sin el coraje suficiente para decir que, en realidad, descreen de la democracia.”

“En la intolerancia, el desprecio a los que piensan diferente, desnudan la cultura política que sustentó esa tragedia…”

Dos significantes: Verdad y Justicia, constituyeron el refugio, la matriz política que resistió a la alboreada liberal. Ellas tenían que estar sosteniendo la ley, reguardando un intersticio que alojó a muchos, que no se permitieron caer en el cinismo de los que miraban para el costado.

Pero en esa época sobre los derechos humanos también habían “usos”, oh que horror…
Como dijera Héctor Jouve en aquella entrevista que dispara el debate del “no matarás”, luego de los procesos dictatoriales, las grandes corporaciones multinacionales empiezan a apoyar proyectos para los chicos de la calle, para los “derechos humanos”, etc.

“Después de haber desangrado pueblos enteros para hacerse multimillonarios, te arman una fundación y parte de eso que han saqueado a la gente lo devuelven en obras de caridad….te dicen: “vos tenés todas las libertades, podés optar por lo que vos quieras”… ¿te vas a hacer feminista? sí, no hay problema, hacelo, te ponemos el Banco Mundial y te pagamos. ¡El Banco Mundial les da guita a los grupos feministas! ¿para los derechos humanos? ¿lucha contra el racismo? ¡Pero claro que sí!, acá hay guita: se la pone el Banco Mundial o se la pone cualquier fundación de las grandes corporaciones. Pero no te metas con otras cosas. No vayas a querer demostrar que haría falta vivir de otra manera, que no vamos a ningún lado sino al que ellos quieren, que no podemos decidir hacia dónde queremos ir.”

Pareciera que al progresismo, no le gusta que los pañuelos se ensucien más y más en el lodo de la política. Pero hay que decir algo, pocos gestos son tan turros como manifestarse “enseñando lo que el otro tendría que hacer con su dolor”, más cuando el pedido es que compongan muestras de museos vivientes.

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martes 21 de septiembre de 2010

Las desventuras terapéuticas de Triple 6

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Al cagatinta de Robert Morales lo había beneficiado la estupidez del resto del grupo de pasantes del Centenario, de otra forma no hubiera permanecido tanto tiempo trabajando en aquél mini-equipo municipal. Eso era claro, y él lo sabía. Su fortaleza no era una capacidad extraordinaria para la labor terapéutica, sino ocupar un lugar donde nadie quería estacionar ni dos minutos la bicicleta.

Morales, a diferencia de sus superiores que ponían el dedo inquisidor en el exceso de provinciano chaqueño como causa de desborde e incumplimientos del hospital, desplazaba el foco segregativo negándose sistemáticamente a atender pacientes de origen cordobés.

La explicación se la daba a los enfermeros pero para charlar de algo nomás… “me gusta la montaña y no voy a Córdoba porque hay cordobeses, ¿me los tengo que aguantar acá?

Ahí nomás se envalentonaba y empezaba a putear “al zapato”, “al cucú”, “a esa montaña insulsa del Uritorco”, a los presidentes cordobeses como De la Rúa, a los nazis de la Cumbrecita y Belgrano, los chistes pelotudos… etc.

Respecto a sus superiores, alegó motivos contra-transferenciales, que si bien fueron aceptados parcialmente, lo sobresaliente de la respuesta escrita era “optar por seguir pensando”, “cuestionando”, “corrigiendo”, “tratando de ser mejores personas y mejores profesionales”.

Pero al haber optado por este criterio de admisión, al psicólogo le quedaba poco margen para elegir entre el resto de los pacientes.

Morales, como es costumbre hoy día, recibía las admisiones con un moreno de seguridad escondido detrás de un biombo. Primero contrató a “triple 6”, un conocido “seguridad” del barrio, pero no duró demasiado porque los cigarrillos le producían tos –según Morales- y se hacía demasiado notorio. Su despido fue la conjetura principal establecida por la policía para explicar la balacera que recibió el hall de entrada.

Estas medidas de seguridad, “anti-freudianas” para algunos, fueron incorporadas a partir de la cantidad de robos a profesionales en esas entrevistas. El caso que lo sumó a Morales, fue la amenaza con una sevillana de un pacientito de 8 años mientras le sustraía el teléfono. A la semana siguiente, la trabajadora social citó a los padres, y estos lo ataron llevándose el Duna que adeudaba 23 cuotas.

En los casos de pacientes psicóticos “no tan rígidos”, era difícil precisar si se trataba de una alucinación cuando ellos decían que había alguien más en el consultorio. Morales, cuando no escuchaba nada raro, intervenía convocándolo a “la realidad compartida”, pero era cierto que el moreno estaba más cercano a la silla del paciente y éste podía llegar a escuchar algún suspiro.

En la época de Triple 6, lo interdisciplinar fue surgiendo poco a poco. El moreno se inmiscuía en la discusión diagnóstica, y eso no le caía bien a Morales.

Al comienzo, Triple 6 no prestaba atención en las entrevistas, pero después, aburrido, comenzó a abrir la oreja, incluso acompañaba el trabajo con algunas lecturas. Así en breve lapso, cuestionaba algunos silencios “éticos” de Morales. La elipsis de Morales lo cansaba y ahí sí los suspiros de Triple 6 se hacían notar.

Lo que sigue es la presentación de un caso de Morales, escrita por Cuomo Vazquez, alias triple 6…

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miércoles 11 de agosto de 2010

Néstor y la Gestalt

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Podemos referirnos, luego de exponer “El test del General bajo la lluvia”, a lo que implica la construcción de un cuadro o una obra, con el término “composición”.

Desde el Lacanocookismo aplicamos el término “composición” en tanto un conjunto (coro) organizado de elementos mediáticos, aplicados sobre la figura de Néstor Kirchner flamante secretario de UNASUR.

Los resultados de las decisiones corporativas marcan el propósito y el significado de la obra y, por tanto, manipulan lo que recibe el espectador. Así, dos forros como Blank y Van der Kooy se jactaban una semana atrás de dar la medalla de plomo al querido Pierre por su supuesto fracaso como mediador en la crisis Colombia-Venezuela.
Esta etapa del proceso creativo es crucial para expresar el estado de ánimo total que se quiere transmitir al tilingo a'.


Entonces, ¿Cómo controlan sus técnicas y recursos visuales para que al final exista un significado compartido con el receptor?
Por eso, muchos criterios para la comprensión del significado de la forma visual, del potencial sintáctico de la estructura en la alfabetización visual, surgen de investigar el proceso de la percepción humana.

Para que se entienda de qué estamos hablando, les mostraremos una secuencia positivo-negativo por la cual, o vemos un jarrón, o vemos dos perfiles; y siempre veremos uno de los dos aunque de hecho estemos viendo ambas cosas. Con lo cual no es sólo lo que se muestra sino también lo que se oculta cuando se muestra.

Distinto es el caso del símbolo chino, ying-yang, es un ejemplo de contraste simultáneo y diseño complementario, su estado visual negativo-positivo, conflictos, antagonismos, nunca se resuelven.

Pero el modelo Clarinetista opera con la siguiente imagen inconciente:
En esta figura latinoamericana conocida como el “doble Pierre”, los elementos mediáticos arrojan tierra a la doble faz: Secretario de Unasur-Diputado Nacional, condensado en las imágenes las dos funciones, para así menospreciar el carácter de Diputado comparándolo con un ñoqui del día 29, aunque eso no les impida denunciar que él mismo maneja e impulsa todas las políticas erróneas del día a día.

Al tilingo a, y su lector a', no les parece contradictorio adjudicar el lugar de ñoqui a Néstor a la vez que --“se dice” que está operando en todas las decisiones, incluido las decisiones del bloque K de Diputados.

La imagen que tapan es bien conocida, y la escena que construyen se encuentra entre los dos Pierres, y es el dibujo mafioso, aunque esta vez no es el del silenciador mediático Hermenegildo Sabat.

El costado mafioso es la 'lógica de la sospecha' en todo su esplendor; y es así como se regocija el tilingo a y a'. Retazos del jarrón de Coppola, Natalia De Negri y Samantha Farjat. La obviedad de la composición no les quita eficacia, por eso la militancia debe reforzar que se vean ambos Pierres jugando por los dos carriles en tanto significantes de la gestión. Estableciendo jerarquías para discutir los costados que explotan las corporaciones mediáticas, posterior a la épica campestre que se potenció desde la 125...

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lunes 9 de agosto de 2010

Test del Hombre bajo la Lluvia

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Ya que nos pidieron hacer un aporte a las pericias psicólogicas que deberán someterse los ex jefes de la policía porteña y nuestro querido Mauri, queremos desde el lacanocookismo presentarles lo siguiente. Se trata del cuanto menos conocido test de la persona bajo la lluvia, en el cual se intenta objetivar a una persona “en condiciones ambientales poco agradables” y “en las que la lluvia es un componente alterador.”


Situación inesperada o apremiante, mediante la cual el individuo tiene que responder con los primeros recursos que se le vienen a mano, sin tener tiempo de recurrir a las defensas habituales que amurallan la comodidad de un hábito, dejando así traslucir aquellos elementos que suelen ser borrados.

De todas maneras, formas van, formas vienen, nunca resultó complicado caer en la cuenta de qué es lo que se trata en este burdo artefacto hermenéutico en el que se intenta encasillar sintomáticamente a las personas a los requerimientos de las patronales de turno.

Por allí siempre se pretendió dar estatuto científico a pobretones enunciados y equivalencias de lo más sospechosas: persona que mira a la izquierda-persona que mira al pasado = conflictos no resueltos, persona que mira a la derecha-persona que mira al futuro = que apunta al crecimiento, etc.



No pretendemos ahondar en materia de todos conocida, ni hacer una crítica facilonga y/o progre -nunca fue nuestro objetivo-, al mencionado test. El observador atento podrá corroborar en nuestro discurso y en nuestra historia aquello que remarcamos, a saber: en los años de esplendor del lacanocookismo, aquellos en que Lacan situaba como el comienzo de toda ciencia, circulaba también por variopintos ambientes una variación de este archiconocido test. Como él mismo decía:

"Este test trata de una experiencia clásica, que fue llevada a cabo en la época en que el peronismo era divertido, en la época del verdadero peronismo, donde el 17 de octubre siempre era una fiesta, y nunca un triste comité de troskos. Nosotros, de igual modo, estamos en la época en que verdaderamente se trata del peronismo. Cuando más cerca del peronismo divertido estemos, más cerca estaremos del verdadero peronismo, a pesar de los Guardia de Hierro. Con el tiempo se irá desgastando, se hará por aproximaciones y triquiñuelas. Ya no se comprenderá nada de lo que se hace, así como ya no es necesario comprender nada del justicialismo para hacer un peronismo. Regocijémonos pues, aún hacemos peronismo." (Seminario 1 "Los escritos técnicos de Perón". Clase 7, La tópica del lacanocookismo. 24 de Febrero de 1954 (primera parte)

Se trataba no ya del célebre test del hombre bajo la lluvia, sino del verdadero, “El test del General bajo la lluvia”, surgido en el período de efervecenscia y despliegue del justicialismo analítico en su máximo esplendor, aquel cuando todas las ramas y disciplinas que estudiaban al hombre argentino, no podían eludir el baño justicialista que desde la constitución del '49 marcaba los pasos a seguir.

Este Test permitía obtener una semblanza, como decíamos, de una persona en las que la lluvia era un componente alterador. Pero hubiese sido una necedad seguir desconociendo el valor simbólico que conllevaba el registro de “la lluvia y el paraguas”, al actualizar en la memoria el retorno de Juan Domingo Perón, cobijado bajo el paraguas del sindicalista Rucci.




Este plus de sentido, frente al agregado de la situación desagradable, hacía que el tilingo ya no pudiese sostener su apariencia habitual y debiera recurrir a las defensas que normalmente se mantienen ocultas.

“El General bajo la lluvia”, como lo muestra el dibujo, acentuaba el momento en que el retorno no fue el esperado, en que la esperanza de los humildes, la sonrisa del tío Cámpora, todo fue tornándose en sangre, balas y por sobre todo, muerte. Pronto, las aguas turbias empezaron a subir. Como así también cuando el General viajó al Paraguay de Stroessner, el 6 de Junio del 74. Allí la copiosa lluvia, por no decir otra cosa, terminó tragando y llevándose puesto, no sólo al General -un poco menos de un mes después-, sino a las ilusiones de miles y miles de personas que militaron activamente y con alegría para hacer, no ya de este mundo, sino de esta pacata sociedad, un poco menos egoísta.

Resultados:

Dibujo pequeño del General Perón:
Timidez, aplastamiento, no reconocimiento, autodesvalorización, inseguridades, temores. Retraimiento, sentimiento de inadecuación, sentimiento de inferioridad, dependiente. Transmite sensación de encierro o incomodidad. También transmite introversión, falta de vitalidad, economía, ahorro, avaricia, inhibición, inadecuada percepción de sí mismo.

Dibujo grande del General Perón:
Necesidad de mostrarse, de ser reconocido, de ser tenido en cuenta. Autoexpansivo. Contraría que el Peronista trabaja para el MOVIMIENTO y que el que en su nombre sirve a un círculo, o a un caudillo, lo es solo de nombre. Si es un dibujo poco flexible, existe falta de adaptación (guardia de Hierro).

Dibujo muy grande del General Perón (en ocasiones utilizando dos hojas):
Controles internos deficientes, pero buen ritmo de bombo. Autoreaseguramiento. Ilusiones paranoides de grandiosidad que encubren sentimientos de inadecuación, pero dignidad en el uso del bombo. Megalomanía. Posible compensación de sentimientos de inseguridad. Musicalidad del unísono.

Dibujo mediano del General Perón:
Peronista bien ubicado en el espacio.

A-2) Emplazamiento:
Consideremos la hoja como universo y analizamos cuánto espacio ocupa este sujeto y en qué lugar se ubica.

Margen derecho:
Representa un modelo de dólar bajo, relación firme con el padre o la autoridad. Extrovertido. Pizza con champagne. Actividad, empuje, ambición, optimismo, excitación, euforia. Confianza en el futuro (proyecto, porvenir). Impaciente, vehemente, pasional.

Margen muy izquierdo:
Representa el pasado, lo inconsciente y preconsciente; lo materno y lo primario. Introversión, encerrarse en uno mismo. Pesimismo, debilidad, depresión, angustia neurótica, postergación, fatiga, desaliento, agotamiento.

Centro de la hoja:
Criterio ajustado a la realidad, la única verdad (embrollada en lo real). Equilibrio entre tendencias de introversión y extroversión

A-3) Trazos:

LINEA ARMÓNICA, ENTERA, FIRME:
Néstor.
LINEA ENTRECORTADA:
Lousteau.
LINEAS TIRANTES:
El Napia.
LINEAS DESCONECTADAS:
Carrió.
LINEA RECTA CON ONDULACIONES:
El Movimiento.
LINEA RECTA CON TEMBLOR:
Duhalde.
LINEA RECTA DEFINIDA PERO TOSCA:
Kunkel.
LINEA CON ÁNGULOS, GANCHOS O PICOS:
D'Elia
LINEAS SIN CONTROL O QUE ESCAPAN DEL CONTORNO DEL DIBUJO (EN ZIG-ZAG):
El Diego.


B) Análisis de Contenido:

b-1) Orientación ideológica de la persona.
b-2) Posturas frente a acontecimientos trascendentes
b-3) Textura tilinga
b-7) Paraguas de Rucci.
b-8) Reemplazo del paraguas por otros elementos (banderas, bombos).

b-9) Vínculos políticos con el bigotón cervecero.
b-10) Identidad sexual

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domingo 1 de agosto de 2010

Cátedra libre Oscar Masotta (borrador de editorial de presentación)

Estimado (o no) lector (o no):

En principio, nos interesa dar a su conocimiento algunas razones que nos convocan para dar inicio a la “Cátedra libre Oscar Masotta”.

Comencemos por el ámbito de la Universidad:

Desde el texto Freudiano “Sobre la enseñanza del psicoanálisis en la Universidad”, queda en claro que las particularidades de la formación del analista (análisis personal, supervisión, teoría) se escabullen de una aprehensión teórica de “carácter dogmática/crítica” que en términos generales Freud supone al recinto universitario. Desde Lacan no hace falta que pensemos en un “recinto” para pensar lo universitario en el psicoanálisis, gesto importante, desbordante de las subjetividades de muchos analistas (o personas que trabajan nombrándose de esa forma) que han optado por obviar un paso importante, el propio análisis.

Pero hay una cuestión que nos parece necesario articular, que no figura en estos textos que citamos, se trata del carácter público de la Universidad Nacional.

Por supuesto, el acceso público no está efectuado como “para todos”, porque se precisan ciertos ingresos económicos y recursos previos, como recorridos escolares que están ligados sobre todo a cuestiones materiales (también ligado a cuestiones simbólicas, pero permítanos subrayar en esta Facultad el costado material, el costado de la necesidad y sus excedentes).

Pero donde encontramos el “Para Todos”, que incluye fundamentalmente a una parte importante de la sociedad que no accede a la Universidad, por los motivos mencionados y también porque ni siquiera tienen la edad necesaria para ingresar, ya que incluye a los niños, es en la fuente de financiamiento del esquema Universitario.

Financiamiento estructural del país, de carácter inequitativo, a través del impuesto al consumo (IVA). Si hacemos una analogía con la Salud Pública en tanto los que se atienden “gratuitamente” son los que más pagan, aquí los que más pagan, no entran en el sistema y colaboran en la formación de profesionales (no temamos a esta palabra) que muchas veces no los tienen en cuenta y en otras, que sí lo hacen, sería realmente preferible que no los tuvieran en cuenta.

Es necesario sostener esta articulación, de la Universidad y sus características, del Psicoanálisis y las suyas, ya que, por los efectos que contemplamos en distintos espacios, desde las clases asistidas, los temas que se discuten (¿se discuten?), los grandes temas ausentes; no estamos seguros de si se transmite “necesariamente” algo del psicoanálisis, pero sí lo estamos sobre la transmisión de ideología velada, no reconocida como tal, en tanto serie de ideales/prejuicios adquiridos, que se aggiornan con lenguaje Psi.

La ausencia de lo político (su interrogación) operando como punto ciego de los practicantes.

Para citar algunos ejemplos, ya que nombrar la palabra política genera susceptibilidades en muchos “colegas”, podemos referirnos a temáticas complejas del psicoanálisis como son “el pago” o el “uso del diván”, o incluso nociones trans-estructurales como fantasma, imaginario, inconsciente…que son utilizadas a diario con el rigor que le impondría Mamá-Cora.

Se trata de algo muy preciso: pensar desde un prejuicio, cosificar desde un a-priori. Para eso, la complejidad de los conceptos, el contexto histórico, incluso la polisemia del lenguaje no tiene ningún valor. Todo se reduce a un único significado. La palabra se vuelve fetiche: pago es igual a dinero, y recibido en la mano, diván sólo en cuanto se hayan atendido todos los ideales que supuestamente componen “nuestra” práctica, fantasma e imaginario, atributos de “la clase media”. Suena estúpido, pero basta con prestar un poco de atención y se lo escucha.

La política del saber, hablar por los otros para cerrarles el pico, política que como dijera Jorge Jinkins “se niega como tal y que obtiene su fuerza de la disimulación”.

En fin, somos seres humanos, la vida se nos vuelve gravosa decía Freud, y no le viene mal a nadie algunas identificaciones que se puedan tomar prestadas, pero cómo es que se construyó ese Ser analítico caricaturesco, aquel modelo que se cree por fuera de cualquier determinación y camina por la vida descompletando otros discursos. Aquel que ha tomado un nombre que define un momento de la sesión o del encuentro con un paciente, y sale del consultorio creyendo que su “no tomar posición” es abstinencia. La abstinencia es una cuestión activa, en un marco específico del análisis, no un rasgo personal para llevar el resto del día. Eso tiene otro nombre, es una postura política, más sintomática o más intencional, pero no menos política, producto del proceso de degradación de la misma.

Nos interesa promover debates sobre estos temas que están demasiado presentes, pero en el sentido de la “presencia de una ausencia”, porque esta falta de apreciación política, sumado a la falta de análisis, a las ensaladas de narcisismo que ordenan la angustia que pudiera surgir, está haciendo estragos.

Será de nuestro agrado que discutamos, revisemos posiciones y abandonemos el deporte de poner la falta en el otro. Porque justamente, pretender condiciones ideales, que “la cosa marche” no es digno de nosotros, “universitarios”, sino más bien de los “amos”.

sábado 10 de julio de 2010

El fútbol y el acompañamiento terapéutico: Josefino Taffarel, historia de una vida.

Ciertamente, los inicios de la práctica del “acompañamiento terapéutico” (incluso en la previa de ser alcanzado por ese nombre controversial y no muy útil que digamos) componen un anecdotario casi infinito de intenciones fallidas en el tratamiento de la locura. Historias que remiten a soledades quijotescas, cuando no, obsesiones iatrogénicas por la idea del bien del otro.

Pero aunque nos conmueva la ingenuidad de aquellos planteos, vemos que en sus grietas hay preguntas, reparos y gestos solidarios que quizá no encontremos en las "pymes for crazy people" de la actualidad.

Lo que transcribimos a continuación son fragmentos del relato de Josefino Taffarel, lujoso ex volante tapón de Juventud Antoniana en los años 65-73.

Lo conocimos en el entretiempo del partido Uruguay-Ghana en el bar frente al centenario. Se sentó en la mesa de al lado y luego de preguntar a qué nos dedicábamos, empezó su relato tan sólo interrumpido con el gol de Forlán a los 55 minutos de partido.

“…Pibe, en el 68 me tenía que tomar 2 trenes para ir a la práctica, llevaba las medias en un bolsito, para asegurarme de que llegaran secas. Jugábamos los sábados. Cuando perdíamos ninguno salía, no era cómo ahora que es todo negocio y joda. Cuando ganábamos, íbamos con los pesitos del premio a lo de la señora Elsa…”

“…El asunto es que todos trabajábamos en otras cosas y por tanto nunca podía practicar el equipo entero...es cierto, cuando nos expulsaban a uno o dos, no nos desordenábamos, estábamos acostumbrados a jugar así, casi te diría que generábamos más peligro con dos menos. Pero claro, estaba la pericia nuestra y también los defectos del rival…”

“…el técnico lo conoce al doctor Kalina en el sauna de Berazategui. Y la cuestión es que el viejo empieza a conmoverse mucho con los relatos del doctor, y le ofrece el equipo para alojar a un par de pacientes…”

“…me acuerdo de la charla que nos dio a todos unas horas antes de que llegaran los nuevos:

*…necesito hombres bastantes pintones como para levantar a una mina que tiene sentido de clase, pero deben ser lo bastante duros como para agarrarse a trompadas con una pala mecánica. Necesito tipos capaces de moverse como un señor del estaño y con más labia que Fred Allen por la radio y que, cuando les den un mazazo en la cabeza, piensen que una corista lo atacó con un escarbadientes…”

“…con estas palabras nos la tuvimos que arreglar, porque nosotros no teníamos otras lecturas. El viejo nos traía cosas de la Antipsiquiatría y nos explicaba que cuando había un hecho de violencia de parte de los nuevos, no era cosa de ellos, sino que era propiedad del grupo social, que incluía hasta el trato de los aguateros y los hinchas, ya que el enfermo mental no era sino lo que lo micro y macrogrupos habían hecho de él”

“…al principio los expulsaban mucho, no obstante estábamos contentos. Entraban unos pesitos más para la pilcha y el transporte, y sabíamos jugar con menos hombres en cancha. Igual el técnico fue a protestar a la Afa. Decía que no podía ser que el fútbol, como institución, no alojara a la locura. El viejo tenía labia y era convincente. Aparte, cuando hablaba hacía unos silencios largos de esos que no se pueden interrumpir, y más vale darle lo que quería que tener que aguantarlo una vez más…”

“…Ese año cambian el reglamento de la C. Los equipos que jugaban con nosotros podían hacer hasta 6 cambios por lesión. Eso nos ayudó mucho. Ya no nos expulsaban y como para el árbitro era difícil distinguir a los nuevos del resto del equipo, todos empezamos a pegar a mansalva. A veces los 6 cambios no les alcanzaba y terminaban con menos de once…”

“…Todo terminó cuando al viejo Herminio lo llevaron a un geriátrico. En un partido complicado quería poner dos arqueros. Lo miramos y la desolación había invadido todo el vestuario. Él nos había enseñado todo, desde el perímetro de la cancha hasta como tomar agua durante el partido. Estaba viejo y venía a caer encima nuestro con el caballo cansado. Los nuevos lo entendieron rápido, y ellos nos hicieron saber que el viejo no iba para más…”


* Parte de Fred Allen, cuento “cabeza de chingolito” Osvaldo Soriano.

viernes 18 de junio de 2010

El Pocho y psicología de las masas vs Langer, Eliseo Verón, Silvia Sigal.



video


Leyendo el libro de Marcelo Izaguirre “Jacques Lacan: El anclaje de su enseñanza en la Argentina, encontramos:

"El 12 de junio de 1974, se escuchó un discurso que se transformó en histórico, ya que fue la despedida del líder político que mayor influencia tuvo en los destinos de la Argentina en el siglo XX, y en ese discurso había resonancias de una práctica de la escucha, de quién había sabido convocar a la gran mayoría, anunciando que se llevaba en sus oídos “la más maravillosa música, la palabra del pueblo argentino”.

El autor relata que no faltó, quién usando sus conocimientos psicológicos o psicoanalíticos, dijera que era “el intento de alguien con veleidades de padre de llevarse a la tumba el sonido gongorino para dejarnos sin palabra”. Este alguien es un tal Abel Langer (ahora en Carta Abierta, a menos que sea un homónimo), que según Izaguirre “parece coincidir con las tesis del libro de Silvia Sigal y Eliseo Verón (Semiólogo de Duhalde)” donde dicen que Perón se negó a ocupar el vacío de la ley, y dejó en el movimiento un vacío sin ley, para culminar afirmando que , al no elegir ante la consigna Perón o muerte, tomaba partido por la segunda alternativa, que, cómo es sabido, es análoga al silencio”.

Izaguirre agrega que además de la opción entre una y otra puede existir una Tercera posición, cuando “el lugar del Otro implica una alteridad aún para el mismo Perón”. ¿No?
En estos días, el Pocho se refirió también al último discurso del general Perón. Explicaba los mathemas del seminario 17 de Lacan, en particular el discurso universitario:

“Esto es una defensa de la política…cuando un político le habla a la gente se trata de una escena social donde predomina el discurso universitario. Perón vino muy viejito, estaba enfermo y hacía semblante de que estaba bien. Cuando salía al balcón transmitía un saber sobre la vida, la economía. La masa histerizada respondía. Cuando dice que se llevaba en sus oídos “la más maravillosa música, la palabra del pueblo argentino”. La masa responde “la vida por Perón” y el grito de “Potro”. La masa demanda semblante de poderlo todo y allí el “potro” se trató de una respuesta espontánea en relación a la fantasmática colectiva de la muerte del padre”.

jueves 27 de mayo de 2010

El Brujo lo hizo...

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Un padre fuerte, el Brujo lo hizo.
El respeto Internacional, con él es verdad.
La angustia lacaniana, con él se entendió.
Nuestra subjetividad, con él mejoró.
Las terapias cortas, con él terminaron.
Lacan en el Mundo, fue hecho por el brujo.

La ciencia y la verdad, él las distinguió.
El libro negro del psa, él lo refutó.
Nueva ley de psicoterapias, él la cuestionó.
Más intervenciones, más derivaciones...
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El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho.
Por nuestra Argentina nadie puede negarlo.
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El acceso al cogito, con él empezó.
El texto del Seminario, él lo estableció.
La transferencia analítica, con él se encauzó.
La impunidad tecnocrática, con él terminó.
La estabilidad institucional, con él la garantizamos.
La negociación por la Escuela, con él es verdad.
La indemnización a los expulsados, con él lo logramos

El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho.
Por nuestra Argentina nadie puede negarlo.
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