sábado, 27 de noviembre de 2010

BUENAS CONCIENCIAS


Las buenas conciencias se alzan ante el optimismo babieca. Ajjj! la historia!! Una pesadilla de la que no se puede despertar!! Decretando, ¿a conciencia?, la imposibilidad de toda política en el arribo a un discurso fuertemente neoliberal y arrasador.

Derrotismo que se cree lúcido, llevando tras de sí toda intentona: babieca, troska (quien no la detesta cuando la detecta), pero en fin, ellos se sitúan del lugar de la verdad histórica, desde donde ven fracasar todo movimiento que intente contradecir la marcha de la historia, que para ellos, dicen, no tiene sentido, pero que, acto seguido, no avizoran otro que el impuesto. Luego, si por su cinismo fuera poco, como diría el Bebé, se montan, rastrera y posteriormente en algún proceso del cual no participaron.

De ahí su ubicación indigesta y alejada de toda realidad, encuadrada en los límites, no por eso agradables, de su despacho u oficina. Se cuidan limpiamente adónde caer, adónde firmar, en qué posición quedar. Ellos, desde su irreductibilidad Ética de laboratorio, desde su clínica de lo Inaudito, Invisible e Inasible para los vulgares, no son más que Incoloros e Inodoros. Ellos, diciendo en no pocas oportunidades que no quieren hablar de ellos ni designar pronombres. No irritar con posiciones gramaticales asumidas. A ver si después tendrán que asumir lo que llaman shifter, alguna declinación peligrosa que a cada tanto apuntalan con solemnes alfileres.

“Pero no es eso lo más grave; sino, ¿cómo se sabe de antemano si la intentona será destinada a la cárcel o a la gloria? Contra los que importan sabiduría canónica, el que lucha apuesta a favor de la revolución y de su vida única e irremplazable. El análisis de los “científicos” se vuelve una simple lectura de datos sin misterio: ellos aciertan siempre, porque aciertan con Ho Chi Minh, con Fidel Castro o con Lenin, es decir, se apropian de los aciertos ajenos. Acertar con Fidel Castro es intentar lo que él intentó, seguir el camino que él abrió . En último caso siempre es preferible ser derrotado o muerto con Pierre, que acertar y triunfar con Nelson Castro, Joaquín Morales Solá o... Caparrós. Sobre todo, mucho más alegre.”

(John William Cooke. La revolución y el peronismo. 3. El cuadro de la situación obliga a definir los planes de iniciación de la lucha revolucionaria. pág.87-88. Ed Quadrata. 2007. BsAs)

jueves, 25 de noviembre de 2010

P.P.L. (Psicología Peronista Lacaniana).

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Fundamentación del programa

“Es una constante de la vida psíquica que nadie quiere privarse de su neurosis. Esta aporta demasiadas ventajas secundarias para desprenderse de ella al contacto del primer analista que se presenta. A pesar del deseo que le da tensión toda astucia le parecerá buena para escapar. “He comprobado –dijo Lacan–; que el psicoanálisis es un remedio contra la ignorancia; pero que no tiene ningún efecto con la imbecilidad...”

(Pierre Rey – Una temporada con Lacan)


“El bruto es siempre peor que el malo, porque el malo suele tener remedio, el bruto no. He visto malos que se han vuelto buenos; jamás un bruto que se haya vuelto inteligente”

(Juan Domingo Perón)


Primero, es consabido que la psicología, a medida que avanza la división social del trabajo, aún así como antiguo reflejo de una filosofía vaga –impulso antihistórico y por ende masivamente valorado–, viene a ocupar el ámbito precisamente no ajeno a lo non sancto en relación a la curiosidad del poder de inmiscuirse en ámbitos que sería mejor dejarlos librados del obsesivo control de los cuerpos. Así la mentalidad obsesiva triunfa en un mundo cada vez más tendiente a repartir sanamente controles e higienismos, mientras la contaminación queda, también, bajo la férula del proteccionismo de todo ‘acto irracional’. Irracionalidad sólo aparente, ya que todo control llevado al extremo no culmina sino en grandes irracionalidades. De allí la estrechez de miras al pretender entender que una clase social emita un sufragio con miras a su conveniencia racional- económica, desconociendo el valor simbólico que los manjares mediáticos imparten desde posiciones encumbradas. De allí el infructuoso rebote en quedarse con el apotegma de que el elector suela votar donde no piensa, y pensar donde no vota.

No sería para desmerecer sino todo lo contrario, el encontrar un límite preciso al denominado populismo. La fascinación por la imagen del poder no siempre es tenida en cuenta a la hora de encarar los análisis, y es preciso no rehusar la mirada ante la presentación de determinada fenomenología. Y precisamente no se avanza mucho si se pretende señalar en las orgías de un Berlusconi algo que melle en su poder, sino todo lo contrario; más bien aquellos aspectos hacen a la raíz misma de su poder y dominio, en tanto nos muestra su contacto divino con las esferas del placer que aquellos que día a día pasamos las jornadas repitiendo intrascendentes rutinas, sólo se nos permite en la imaginación y los sueños.

La Psicología ha tomado posición entre nosotros y eso antes de que pretendamos cualquier elección. El impulso –muchas veces despavilizador– de desprecio a la Psicología, es sólo un índice, un momento. Quedarse en tal actitud es una posición sumamente respetable, si bien no va al punto de superar este momento, siendo además un testimonialismo de su égida y extensión en cada vez más ámbitos. La Psicología bien puede constatarse como una ‘triste realidad’ con la cual no tendremos más que aprender a convivir y saber-hacer con ella y sus proliferaciones. De ahí que todo ataque hacia ella semeja la cabeza de Medusa: mientras más se la combata, más impondrá su presencia, y sus tentáculos no dubitarán en ir cubriendo cada vez más espacios como el de la política[1], con el simple recurso de la buena voluntad y el sentido común del buen encauzamiento.

Cuando se dice Psicología se sabe que aquello también denominado como Psicoanálisis, no está precisamente al margen, ni contiene privilegio o exención alguna. La posición del lacanocookismo, lejos está de aquellas declamaciones que desde lo ‘social’ intentan cercar de culpa a todo aquello que se avizore como soberanamente ‘individual’, y así ad infinitum, como se ha venido haciendo de manera poco fértil, y merecidamente destinada al fracaso y a la complicidad silenciosa.

La posición teórica del lacanocookismo contiene en su esencia determinados atravesamientos –y no otros– a los que exponerlos de forma transparente, consideramos, sería insultar la inteligencia del lector ocasional.

En cuanto a la referencia simbólica (el justicialismo), y su plasmación imaginaria (el peronismo), entendemos que la complejidad de este real que insiste en nuestra historia, lejos está de ser reducido a categorías recurrentes como facho/progres, si bien no se tardaría en encontrar exponentes que así lo requieran y/o presenten. Sólo remarcar que la reflexión generacional es antes que nada ineludible. Y que aquello que se presenta en el imaginario como peronismo, lejos de quedar en una supuesta esencia, teoría ad hoc del progresismo y por ende tolerada (más bien neutralizada), o esencia ortodoxa a resguardar al fiel estilo eclesial, en donde pululan los alcahuetes y sacerdotes ocultos detrás de esta experiencia que lejos está de reposar límpida al margen de toda polémica.

Entonces, el peronismo no puede quedar en mero testimonialismo, y de hecho no puede, debido a su actualidad histórica efectiva, pero que el partir de sus efectos incalculables, previo a toda apuesta en juego, tampoco puede hacer caso omiso de su historia y de su desarrollo, y que por eso mismo, tenga que saldar cuentas con la Justicia. Lejos de hacer un antiperonismo embozado, desconocer esto sería romper una cadena generacional, con la potencialidad traumática que esto conllevaría, y su no concluida realización, lo que lo proyecta hacia delante no bajo el manto del pesimismo, sino de un fuerte interés en un destino mejor.

La posición que retoma el lacanocookismo es una posición que se actualiza doctrinariamente, es decir, plantea que todo recurso teórico en relación al acto no es otra cosa que defenderse del mismo. ¿Es revolucionario el lacanocookismo? Es una buena pregunta. No mejor si se hiciera, luego de la caída del muro, la pregunta por el populismo, sin desacreditar de forma tilinga la política en esta región del mundo, su fragilidad, y justamente, el potencial y casi inmediato apego a los intereses del gran Cipayo.



[1] Como relatara John William Cooke: “El juez argentino que condenó al grupo del MNRT sostiene que no son delincuentes políticos sino ‘seres inadaptados que con el pretexto de móviles sociales o patrióticos dan rienda suelta a pasiones criminales realizando acciones que algunos tratan de persuadirse a sí mismos como de carácter epopéyico o justiciero...’. “Ese buceo en la psiquis de los procesados está reñido con las normas de imparcial administración de justicia y constituye una fuga hacia la arbitrariedad de las afirmaciones infundadas. Por lo pronto, son los propios protagonistas quienes deben estar ‘persuadidos del carácter epopéyico o justiciero...’ de sus acciones, eso es lo que distingue a los activistas revolucionarios, y no la prueba de que son personalidades aberrantes. El ideal perseguido puede parecer horroroso a los que pertenecen al sistema de valores atacado, pero el rebelde tampoco concibe como ‘normal’ el acondicionamiento espiritual en el seno de una estructura socio-política injusta y deformante, ni que esas almas frígidas sean la pauta, para medir los ‘desajustes’. No pretendemos que nuestros salomones aborígenes compartan ese punto de vista de los marginales, pero aun dentro de la juridicidad del statu quo, el inconformismo integral no puede reducirse a fenómeno de patología psicológica; y una infracción a la ley es política o no de acuerdo con criterios elaborados por la ciencia penal, y no de acuerdo con requisitos que un magistrado fije por su cuenta para que una concepción merezca la calidad de lo político.” (Acción Revolucionaria Peronista. Publicado en Marcha, 1967. Los barullos del surrealismo jurídico. Las negritas son nuestras)
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martes, 26 de octubre de 2010

La esquizia del ojo y la mirada

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Hacía Lacan esta diferencia, y no en vano, nuestro querido Néstor supo no sólo interpretarla y comprenderla en su fuero íntimo. Esta virtud sólo quedaría en un anecdotario o repertorio de chismografía, si no la hubiera llevado al terreno de la política aquello que supo construir. Y allí cotejando entre las diferencias, a veces planteada por Merleau-Ponty en Lo visible y lo invisible, así pudo conjugar aquello que Lacan retomaba en el Seminario 11 cuando decía: “Lo visible y lo invisible puede señalar para nosotros el punto de llegada de la tradición filosófica”, y además, extendía sabiamente Néstor, el punto de llegada de los medios audiovisuales.
Los goles, aquellos que tenía secuestrado un grupo monopólico todo un fin de semana, pasaron al registro de lo visible para millones de argentinos, que pueden ahora en el campo de lo escópico, sortear lo que antes era tope de su experiencia.

Pero no nos engañemos, no se trata de esta esquizia del ojo y la mirada, relacionada al eso muestra el Fútbol para todos, lo que nos interesa. Tampoco hacer tontas analogías y situarnos burdamente en el plano imaginario del ojo y quedarnos simplemente en la referencia virola. Se trata de algo anterior a su ojo a lo que nos referimos, en la “esquizia en la cual se manifiesta la pulsión a nivel del campo escópico” y su virtud en el campo de la política. Como diría Artemio, habilidad que sólo pocos políticos detentan: la capacidad de sorprender. Como se le escuchó decir una vez al incorregible Luisito D’elia, “éste, te amaga por derecha pero te empoma por izquierda”.
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martes, 19 de octubre de 2010

Segunda editorial de la cátedra libre Oscar Masotta. Contexto y transmisión.

Nuestras prácticas se desarrollan en un marco histórico preciso que compone permanentemente discusiones en el modo de concebir y pensar la clínica psicoanalítica.

Desde la facultad de psicología de Rosario, año 2010, y ya tomando cierta distancia temporal con los grandes nombres propios del psicoanálisis: Freud, Ferenczi, Klein, Winnicott, Lacan, etc., entendemos que esta matriz de discusión ha tendido (sin generalizar) a parcelarse como legado de Escuela.

Lacan en la conferencia titulada “Breve discurso a los psiquiatras”, se burlaba de quienes hacían el trabajo de transmisión sin citarlo. Decía: “¿y por qué harían el pequeño hallazgo si me citaran? No es porque me citarían, sino porque por el hecho de citarme ellos evocarían el contexto, a saber, el CONTEXTO de pelea en el que yo impulso todo eso. Por el solo hecho de enunciarlo, en ese contexto de pelea, eso me remitiría a mi lugar, eso les permitiría a ellos hacer el hallazgo posterior y decir: pero veamos… eso es groseramente incompleto ¡se puede decir algo tanto más inteligente! Pero vean, hay un obstáculo… eso se llama alienación”.

Con “hacer escuela” no nos referimos a una institución en particular, sino al gesto de transmisión que recalienta el guiso del “saber establecido” (término de R.R.Ponte), pero que además ubicados en el lugar de la posición crítica, hacen escuela de la “crítica establecida”.

Eso coloca al estudiantado en la opción de “construir un estilo” en un recorrido singular mediante distintas transferencias, o la incorporación mimética impostada para seguir sosteniendo “la escuela” y al maestro.

Nuestra posición es que lo importa verdaderamente son las prácticas, pero estas no se componen del espontaneísmo ingenuo de aquellos que van con las pancartas del bien, sino que implican una relación de cuestionamiento con el saber establecido, a los fines de construir un marco de no-saber en el que pueda inscribirse un saber inédito.

Como decía Oscar Masotta al momento de fundar una Biblioteca de Psicoanálisis en Galicia en noviembre del 76. “Pero no alienta que hablemos ya de este tipo de cuestiones, No es un poco prematuro? Sobre todo que según me dicen aún no hay analistas en Galicia. Pero está bien: sobre todo que hablemos… y ello por una razón fundamental: porque al menos en un sentido (lo que digo no es una afirmación antiintelectual) no se hace un psicoanalista con libros. La transmisión de la teoría supone en psicoanálisis el análisis del analista y su relación con otros analistas, lo que supone siempre una cierta transmisión oral del saber. Esta transmisión pertenece al discurso psicoanalítico”


sábado, 9 de octubre de 2010

Broda volvé, te perdonamos!



En respuesta al post de Ramble:

El caso de Carlos Pierini, constituye un ejemplo del concepto que legara arteramente el mingo Cavallo: estanflación analítica: fenómeno producido cuando la actividad analítica no crece (está estancada) y hay un aumento sostenido de tilinguería (inflación progresista).

Es importante tomar nota que quienes manejan los medios de comunicación han comprendido que llevarlo a Broda para que desarrolle “el pensamiento mágico” ya no paga lo de antes, esto ha producido que las convocatorias se hayan desplegado hacia distintas áreas de lo que podemos llamar “esferas del saber”, donde está inserto socialmente el psicoanálisis.

El Lacanocookismo entiende que la esencia del método analítico es cuestionar el saber establecido, a los fines de construir un marco de no-saber en el que pueda inscribirse un saber inédito. Pero esto tiene un marco específico, que es el marco de las prácticas. Fuera de ellas hay personas que hablan de lo que se les antoja, y que cuando usan al psicoanálisis como soporte de saber, están mintiendo para seguir mojando la medialuna.

Según Pierini “seguir ídolos es una enfermedad”, “Maradona está en la serie de Mussolini, Franco y Hitler”, “tenemos un veneno tóxico inyectado en la sangre, está en todos, los maestros, ustedes, nosotros” (esto es por esencia el discurso paranoico), “esperamos al redentor, al protector, un poco está bien, pero siempre…”

Luego en su escrito enormemente difundido escribe:
“En realidad el que se ha chupado todo, desde alcohol hasta cocaína, ha sido Maradona. Nadie lo acusa ni lo maltrata por su triste enfermedad. (¿?)

“Talento sobraba, salvo que por amiguismo, ceguera, populismo patriotero o sencilla idiotez Maradona decidió no convocar a la mitad de los mejores; no solo no explotó los recursos que tenía, no los quiso ni ver.”

A la frase del Ramble: “Una maravilla del pensamiento psicosociohistóricopolítico, le falta que el tipo sabe de fútbol. Igual él avisó desde el principio del video, dijo: "acá la inteligencia no cuenta".

Así estamos, la verdad extrañamos a Mich, Guido Suller, Jacobo, Tusam….y a Broda, pa que ocultarlo!
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martes, 5 de octubre de 2010

Che Vuoi Guevarâ

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La figura del Testimonial ya había sido trabajada por el Lacanocookismo, habiendo sido interpretada entre los vectores a-a' , representados por Claudio Lozano y el Piojo Lopéz, en tanto ambos desbordan en el plano alpha por izquierda, señalando y arrojando el "centro" para el delantero que venga “derecho”. Es decir funcionales a la red significante del “campo del Otro” (Societatte Rurale).

Hemos encontrado recientemente nuevas aristas al problema, en tanto cierta singularidad en la estructuración del campo fantasmático, en términos no ya del “che vuoi” lacaniano, sino del “che vuoi Guevarâ”.




Así, en los momentos constitutivos, ante la imposibilidad de responder por lo que desea el otro primordial, interviene el Otro de la madre, arrojando la Significación Progre.

La Significación Progre, si bien conserva el carácter enigmático, lo sostiene en tanto velado. A esta razón le debemos que la construcción siguiente (el desarrollo psicobolche) sea siempre una posición que busca argumentos para una posición adoptada de antemano.

La (o) posición es siempre de antemano, porque permite sostener al Otro progre que lo separó de esa madre dadora de derechos, amor, nutrición, madre que encontró su dignidad civil recién en las elecciones de noviembre del '51.

Mientras sostiene este ideal Guevarista, articulado al fantasma “che vuoi”, el testimonial organiza el tejido de conciencia moral que lo convierte en un modelo de virtud cívica, efectivo agente de cambio social que, como las amapolas, arrojan los pétalos con facilidad, perfumando aulas y recintos; ejerciendo un suave efecto sedante sobre las populosas filas de la progresía intelectual.
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lunes, 4 de octubre de 2010

Turros

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La periodista y senadora Norma Morandini, aquella que recientemente se escondió como el ñandú permitiendo a sus colegionarios “militarizar la pobreza”, publica una columna titulada “Los pañuelos ya no son tan blancos”. En ella, correctísima, dice que evita la personalización, aunque un párrafo después:

“No juzgo personalmente a Hebe de Bonafini, pero sí la concepción antidemocrática que encarna, las risas complacientes de los que la aplauden, sin el coraje suficiente para decir que, en realidad, descreen de la democracia.”

“En la intolerancia, el desprecio a los que piensan diferente, desnudan la cultura política que sustentó esa tragedia…”

Dos significantes: Verdad y Justicia, constituyeron el refugio, la matriz política que resistió a la alboreada liberal. Ellas tenían que estar sosteniendo la ley, reguardando un intersticio que alojó a muchos, que no se permitieron caer en el cinismo de los que miraban para el costado.

Pero en esa época sobre los derechos humanos también habían “usos”, oh que horror…
Como dijera Héctor Jouve en aquella entrevista que dispara el debate del “no matarás”, luego de los procesos dictatoriales, las grandes corporaciones multinacionales empiezan a apoyar proyectos para los chicos de la calle, para los “derechos humanos”, etc.

“Después de haber desangrado pueblos enteros para hacerse multimillonarios, te arman una fundación y parte de eso que han saqueado a la gente lo devuelven en obras de caridad….te dicen: “vos tenés todas las libertades, podés optar por lo que vos quieras”… ¿te vas a hacer feminista? sí, no hay problema, hacelo, te ponemos el Banco Mundial y te pagamos. ¡El Banco Mundial les da guita a los grupos feministas! ¿para los derechos humanos? ¿lucha contra el racismo? ¡Pero claro que sí!, acá hay guita: se la pone el Banco Mundial o se la pone cualquier fundación de las grandes corporaciones. Pero no te metas con otras cosas. No vayas a querer demostrar que haría falta vivir de otra manera, que no vamos a ningún lado sino al que ellos quieren, que no podemos decidir hacia dónde queremos ir.”

Pareciera que al progresismo, no le gusta que los pañuelos se ensucien más y más en el lodo de la política. Pero hay que decir algo, pocos gestos son tan turros como manifestarse “enseñando lo que el otro tendría que hacer con su dolor”, más cuando el pedido es que compongan muestras de museos vivientes.

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martes, 21 de septiembre de 2010

Las desventuras terapéuticas de Triple 6

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Al cagatinta de Robert Morales lo había beneficiado la estupidez del resto del grupo de pasantes del Centenario, de otra forma no hubiera permanecido tanto tiempo trabajando en aquél mini-equipo municipal. Eso era claro, y él lo sabía. Su fortaleza no era una capacidad extraordinaria para la labor terapéutica, sino ocupar un lugar donde nadie quería estacionar ni dos minutos la bicicleta.

Morales, a diferencia de sus superiores que ponían el dedo inquisidor en el exceso de provinciano chaqueño como causa de desborde e incumplimientos del hospital, desplazaba el foco segregativo negándose sistemáticamente a atender pacientes de origen cordobés.

La explicación se la daba a los enfermeros pero para charlar de algo nomás… “me gusta la montaña y no voy a Córdoba porque hay cordobeses, ¿me los tengo que aguantar acá?

Ahí nomás se envalentonaba y empezaba a putear “al zapato”, “al cucú”, “a esa montaña insulsa del Uritorco”, a los presidentes cordobeses como De la Rúa, a los nazis de la Cumbrecita y Belgrano, los chistes pelotudos… etc.

Respecto a sus superiores, alegó motivos contra-transferenciales, que si bien fueron aceptados parcialmente, lo sobresaliente de la respuesta escrita era “optar por seguir pensando”, “cuestionando”, “corrigiendo”, “tratando de ser mejores personas y mejores profesionales”.

Pero al haber optado por este criterio de admisión, al psicólogo le quedaba poco margen para elegir entre el resto de los pacientes.

Morales, como es costumbre hoy día, recibía las admisiones con un moreno de seguridad escondido detrás de un biombo. Primero contrató a “triple 6”, un conocido “seguridad” del barrio, pero no duró demasiado porque los cigarrillos le producían tos –según Morales- y se hacía demasiado notorio. Su despido fue la conjetura principal establecida por la policía para explicar la balacera que recibió el hall de entrada.

Estas medidas de seguridad, “anti-freudianas” para algunos, fueron incorporadas a partir de la cantidad de robos a profesionales en esas entrevistas. El caso que lo sumó a Morales, fue la amenaza con una sevillana de un pacientito de 8 años mientras le sustraía el teléfono. A la semana siguiente, la trabajadora social citó a los padres, y estos lo ataron llevándose el Duna que adeudaba 23 cuotas.

En los casos de pacientes psicóticos “no tan rígidos”, era difícil precisar si se trataba de una alucinación cuando ellos decían que había alguien más en el consultorio. Morales, cuando no escuchaba nada raro, intervenía convocándolo a “la realidad compartida”, pero era cierto que el moreno estaba más cercano a la silla del paciente y éste podía llegar a escuchar algún suspiro.

En la época de Triple 6, lo interdisciplinar fue surgiendo poco a poco. El moreno se inmiscuía en la discusión diagnóstica, y eso no le caía bien a Morales.

Al comienzo, Triple 6 no prestaba atención en las entrevistas, pero después, aburrido, comenzó a abrir la oreja, incluso acompañaba el trabajo con algunas lecturas. Así en breve lapso, cuestionaba algunos silencios “éticos” de Morales. La elipsis de Morales lo cansaba y ahí sí los suspiros de Triple 6 se hacían notar.

Lo que sigue es la presentación de un caso de Morales, escrita por Cuomo Vazquez, alias triple 6…

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miércoles, 11 de agosto de 2010

Néstor y la Gestalt

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Podemos referirnos, luego de exponer “El test del General bajo la lluvia”, a lo que implica la construcción de un cuadro o una obra, con el término “composición”.

Desde el Lacanocookismo aplicamos el término “composición” en tanto un conjunto (coro) organizado de elementos mediáticos, aplicados sobre la figura de Néstor Kirchner flamante secretario de UNASUR.

Los resultados de las decisiones corporativas marcan el propósito y el significado de la obra y, por tanto, manipulan lo que recibe el espectador. Así, dos forros como Blank y Van der Kooy se jactaban una semana atrás de dar la medalla de plomo al querido Pierre por su supuesto fracaso como mediador en la crisis Colombia-Venezuela.
Esta etapa del proceso creativo es crucial para expresar el estado de ánimo total que se quiere transmitir al tilingo a'.




Entonces, ¿Cómo controlan sus técnicas y recursos visuales para que al final exista un significado compartido con el receptor?
Por eso, muchos criterios para la comprensión del significado de la forma visual, del potencial sintáctico de la estructura en la alfabetización visual, surgen de investigar el proceso de la percepción humana.

Para que se entienda de qué estamos hablando, les mostraremos una secuencia positivo-negativo por la cual, o vemos un jarrón, o vemos dos perfiles; y siempre veremos uno de los dos aunque de hecho estemos viendo ambas cosas. Con lo cual no es sólo lo que se muestra sino también lo que se oculta cuando se muestra.

Distinto es el caso del símbolo chino, ying-yang, es un ejemplo de contraste simultáneo y diseño complementario, su estado visual negativo-positivo, conflictos, antagonismos, nunca se resuelven.

Pero el modelo Clarinetista opera con la siguiente imagen inconciente:
En esta figura latinoamericana conocida como el “doble Pierre”, los elementos mediáticos arrojan tierra a la doble faz: Secretario de Unasur-Diputado Nacional, condensado en las imágenes las dos funciones, para así menospreciar el carácter de Diputado comparándolo con un ñoqui del día 29, aunque eso no les impida denunciar que él mismo maneja e impulsa todas las políticas erróneas del día a día.

Al tilingo a, y su lector a', no les parece contradictorio adjudicar el lugar de ñoqui a Néstor a la vez que --“se dice” que está operando en todas las decisiones, incluido las decisiones del bloque K de Diputados.

La imagen que tapan es bien conocida, y la escena que construyen se encuentra entre los dos Pierres, y es el dibujo mafioso, aunque esta vez no es el del silenciador mediático Hermenegildo Sabat.

El costado mafioso es la 'lógica de la sospecha' en todo su esplendor; y es así como se regocija el tilingo a y a'. Retazos del jarrón de Coppola, Natalia De Negri y Samantha Farjat. La obviedad de la composición no les quita eficacia, por eso la militancia debe reforzar que se vean ambos Pierres jugando por los dos carriles en tanto significantes de la gestión. Estableciendo jerarquías para discutir los costados que explotan las corporaciones mediáticas, posterior a la épica campestre que se potenció desde la 125...

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lunes, 9 de agosto de 2010

Test del Hombre bajo la Lluvia

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Ya que nos pidieron hacer un aporte a las pericias psicólogicas que deberán someterse los ex jefes de la policía porteña y nuestro querido Mauri, queremos desde el lacanocookismo presentarles lo siguiente. Se trata del cuanto menos conocido test de la persona bajo la lluvia, en el cual se intenta objetivar a una persona “en condiciones ambientales poco agradables” y “en las que la lluvia es un componente alterador.”


Situación inesperada o apremiante, mediante la cual el individuo tiene que responder con los primeros recursos que se le vienen a mano, sin tener tiempo de recurrir a las defensas habituales que amurallan la comodidad de un hábito, dejando así traslucir aquellos elementos que suelen ser borrados.

De todas maneras, formas van, formas vienen, nunca resultó complicado caer en la cuenta de qué es lo que se trata en este burdo artefacto hermenéutico en el que se intenta encasillar sintomáticamente a las personas a los requerimientos de las patronales de turno.

Por allí siempre se pretendió dar estatuto científico a pobretones enunciados y equivalencias de lo más sospechosas: persona que mira a la izquierda-persona que mira al pasado = conflictos no resueltos, persona que mira a la derecha-persona que mira al futuro = que apunta al crecimiento, etc.



No pretendemos ahondar en materia de todos conocida, ni hacer una crítica facilonga y/o progre -nunca fue nuestro objetivo-, al mencionado test. El observador atento podrá corroborar en nuestro discurso y en nuestra historia aquello que remarcamos, a saber: en los años de esplendor del lacanocookismo, aquellos en que Lacan situaba como el comienzo de toda ciencia, circulaba también por variopintos ambientes una variación de este archiconocido test. Como él mismo decía:

"Este test trata de una experiencia clásica, que fue llevada a cabo en la época en que el peronismo era divertido, en la época del verdadero peronismo, donde el 17 de octubre siempre era una fiesta, y nunca un triste comité de troskos. Nosotros, de igual modo, estamos en la época en que verdaderamente se trata del peronismo. Cuando más cerca del peronismo divertido estemos, más cerca estaremos del verdadero peronismo, a pesar de los Guardia de Hierro. Con el tiempo se irá desgastando, se hará por aproximaciones y triquiñuelas. Ya no se comprenderá nada de lo que se hace, así como ya no es necesario comprender nada del justicialismo para hacer un peronismo. Regocijémonos pues, aún hacemos peronismo." (Seminario 1 "Los escritos técnicos de Perón". Clase 7, La tópica del lacanocookismo. 24 de Febrero de 1954 (primera parte)

Se trataba no ya del célebre test del hombre bajo la lluvia, sino del verdadero, “El test del General bajo la lluvia”, surgido en el período de efervecenscia y despliegue del justicialismo analítico en su máximo esplendor, aquel cuando todas las ramas y disciplinas que estudiaban al hombre argentino, no podían eludir el baño justicialista que desde la constitución del '49 marcaba los pasos a seguir.

Este Test permitía obtener una semblanza, como decíamos, de una persona en las que la lluvia era un componente alterador. Pero hubiese sido una necedad seguir desconociendo el valor simbólico que conllevaba el registro de “la lluvia y el paraguas”, al actualizar en la memoria el retorno de Juan Domingo Perón, cobijado bajo el paraguas del sindicalista Rucci.




Este plus de sentido, frente al agregado de la situación desagradable, hacía que el tilingo ya no pudiese sostener su apariencia habitual y debiera recurrir a las defensas que normalmente se mantienen ocultas.

“El General bajo la lluvia”, como lo muestra el dibujo, acentuaba el momento en que el retorno no fue el esperado, en que la esperanza de los humildes, la sonrisa del tío Cámpora, todo fue tornándose en sangre, balas y por sobre todo, muerte. Pronto, las aguas turbias empezaron a subir. Como así también cuando el General viajó al Paraguay de Stroessner, el 6 de Junio del 74. Allí la copiosa lluvia, por no decir otra cosa, terminó tragando y llevándose puesto, no sólo al General -un poco menos de un mes después-, sino a las ilusiones de miles y miles de personas que militaron activamente y con alegría para hacer, no ya de este mundo, sino de esta pacata sociedad, un poco menos egoísta.

Resultados:

Dibujo pequeño del General Perón:
Timidez, aplastamiento, no reconocimiento, autodesvalorización, inseguridades, temores. Retraimiento, sentimiento de inadecuación, sentimiento de inferioridad, dependiente. Transmite sensación de encierro o incomodidad. También transmite introversión, falta de vitalidad, economía, ahorro, avaricia, inhibición, inadecuada percepción de sí mismo.

Dibujo grande del General Perón:
Necesidad de mostrarse, de ser reconocido, de ser tenido en cuenta. Autoexpansivo. Contraría que el Peronista trabaja para el MOVIMIENTO y que el que en su nombre sirve a un círculo, o a un caudillo, lo es solo de nombre. Si es un dibujo poco flexible, existe falta de adaptación (guardia de Hierro).

Dibujo muy grande del General Perón (en ocasiones utilizando dos hojas):
Controles internos deficientes, pero buen ritmo de bombo. Autoreaseguramiento. Ilusiones paranoides de grandiosidad que encubren sentimientos de inadecuación, pero dignidad en el uso del bombo. Megalomanía. Posible compensación de sentimientos de inseguridad. Musicalidad del unísono.

Dibujo mediano del General Perón:
Peronista bien ubicado en el espacio.

A-2) Emplazamiento:
Consideremos la hoja como universo y analizamos cuánto espacio ocupa este sujeto y en qué lugar se ubica.

Margen derecho:
Representa un modelo de dólar bajo, relación firme con el padre o la autoridad. Extrovertido. Pizza con champagne. Actividad, empuje, ambición, optimismo, excitación, euforia. Confianza en el futuro (proyecto, porvenir). Impaciente, vehemente, pasional.

Margen muy izquierdo:
Representa el pasado, lo inconsciente y preconsciente; lo materno y lo primario. Introversión, encerrarse en uno mismo. Pesimismo, debilidad, depresión, angustia neurótica, postergación, fatiga, desaliento, agotamiento.

Centro de la hoja:
Criterio ajustado a la realidad, la única verdad (embrollada en lo real). Equilibrio entre tendencias de introversión y extroversión

A-3) Trazos:

LINEA ARMÓNICA, ENTERA, FIRME:
Néstor.
LINEA ENTRECORTADA:
Lousteau.
LINEAS TIRANTES:
El Napia.
LINEAS DESCONECTADAS:
Carrió.
LINEA RECTA CON ONDULACIONES:
El Movimiento.
LINEA RECTA CON TEMBLOR:
Duhalde.
LINEA RECTA DEFINIDA PERO TOSCA:
Kunkel.
LINEA CON ÁNGULOS, GANCHOS O PICOS:
D'Elia
LINEAS SIN CONTROL O QUE ESCAPAN DEL CONTORNO DEL DIBUJO (EN ZIG-ZAG):
El Diego.


B) Análisis de Contenido:

b-1) Orientación ideológica de la persona.
b-2) Posturas frente a acontecimientos trascendentes
b-3) Textura tilinga
b-7) Paraguas de Rucci.
b-8) Reemplazo del paraguas por otros elementos (banderas, bombos).

b-9) Vínculos políticos con el bigotón cervecero.
b-10) Identidad sexual

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domingo, 1 de agosto de 2010

Cátedra libre Oscar Masotta (borrador de editorial de presentación)

Estimado (o no) lector (o no):

En principio, nos interesa dar a su conocimiento algunas razones que nos convocan para dar inicio a la “Cátedra libre Oscar Masotta”.

Comencemos por el ámbito de la Universidad:

Desde el texto Freudiano “Sobre la enseñanza del psicoanálisis en la Universidad”, queda en claro que las particularidades de la formación del analista (análisis personal, supervisión, teoría) se escabullen de una aprehensión teórica de “carácter dogmática/crítica” que en términos generales Freud supone al recinto universitario. Desde Lacan no hace falta que pensemos en un “recinto” para pensar lo universitario en el psicoanálisis, gesto importante, desbordante de las subjetividades de muchos analistas (o personas que trabajan nombrándose de esa forma) que han optado por obviar un paso importante, el propio análisis.

Pero hay una cuestión que nos parece necesario articular, que no figura en estos textos que citamos, se trata del carácter público de la Universidad Nacional.

Por supuesto, el acceso público no está efectuado como “para todos”, porque se precisan ciertos ingresos económicos y recursos previos, como recorridos escolares que están ligados sobre todo a cuestiones materiales (también ligado a cuestiones simbólicas, pero permítanos subrayar en esta Facultad el costado material, el costado de la necesidad y sus excedentes).

Pero donde encontramos el “Para Todos”, que incluye fundamentalmente a una parte importante de la sociedad que no accede a la Universidad, por los motivos mencionados y también porque ni siquiera tienen la edad necesaria para ingresar, ya que incluye a los niños, es en la fuente de financiamiento del esquema Universitario.

Financiamiento estructural del país, de carácter inequitativo, a través del impuesto al consumo (IVA). Si hacemos una analogía con la Salud Pública en tanto los que se atienden “gratuitamente” son los que más pagan, aquí los que más pagan, no entran en el sistema y colaboran en la formación de profesionales (no temamos a esta palabra) que muchas veces no los tienen en cuenta y en otras, que sí lo hacen, sería realmente preferible que no los tuvieran en cuenta.

Es necesario sostener esta articulación, de la Universidad y sus características, del Psicoanálisis y las suyas, ya que, por los efectos que contemplamos en distintos espacios, desde las clases asistidas, los temas que se discuten (¿se discuten?), los grandes temas ausentes; no estamos seguros de si se transmite “necesariamente” algo del psicoanálisis, pero sí lo estamos sobre la transmisión de ideología velada, no reconocida como tal, en tanto serie de ideales/prejuicios adquiridos, que se aggiornan con lenguaje Psi.

La ausencia de lo político (su interrogación) operando como punto ciego de los practicantes.

Para citar algunos ejemplos, ya que nombrar la palabra política genera susceptibilidades en muchos “colegas”, podemos referirnos a temáticas complejas del psicoanálisis como son “el pago” o el “uso del diván”, o incluso nociones trans-estructurales como fantasma, imaginario, inconsciente…que son utilizadas a diario con el rigor que le impondría Mamá-Cora.

Se trata de algo muy preciso: pensar desde un prejuicio, cosificar desde un a-priori. Para eso, la complejidad de los conceptos, el contexto histórico, incluso la polisemia del lenguaje no tiene ningún valor. Todo se reduce a un único significado. La palabra se vuelve fetiche: pago es igual a dinero, y recibido en la mano, diván sólo en cuanto se hayan atendido todos los ideales que supuestamente componen “nuestra” práctica, fantasma e imaginario, atributos de “la clase media”. Suena estúpido, pero basta con prestar un poco de atención y se lo escucha.

La política del saber, hablar por los otros para cerrarles el pico, política que como dijera Jorge Jinkins “se niega como tal y que obtiene su fuerza de la disimulación”.

En fin, somos seres humanos, la vida se nos vuelve gravosa decía Freud, y no le viene mal a nadie algunas identificaciones que se puedan tomar prestadas, pero cómo es que se construyó ese Ser analítico caricaturesco, aquel modelo que se cree por fuera de cualquier determinación y camina por la vida descompletando otros discursos. Aquel que ha tomado un nombre que define un momento de la sesión o del encuentro con un paciente, y sale del consultorio creyendo que su “no tomar posición” es abstinencia. La abstinencia es una cuestión activa, en un marco específico del análisis, no un rasgo personal para llevar el resto del día. Eso tiene otro nombre, es una postura política, más sintomática o más intencional, pero no menos política, producto del proceso de degradación de la misma.

Nos interesa promover debates sobre estos temas que están demasiado presentes, pero en el sentido de la “presencia de una ausencia”, porque esta falta de apreciación política, sumado a la falta de análisis, a las ensaladas de narcisismo que ordenan la angustia que pudiera surgir, está haciendo estragos.

Será de nuestro agrado que discutamos, revisemos posiciones y abandonemos el deporte de poner la falta en el otro. Porque justamente, pretender condiciones ideales, que “la cosa marche” no es digno de nosotros, “universitarios”, sino más bien de los “amos”.

sábado, 10 de julio de 2010

El fútbol y el acompañamiento terapéutico: Josefino Taffarel, historia de una vida.

Ciertamente, los inicios de la práctica del “acompañamiento terapéutico” (incluso en la previa de ser alcanzado por ese nombre controversial y no muy útil que digamos) componen un anecdotario casi infinito de intenciones fallidas en el tratamiento de la locura. Historias que remiten a soledades quijotescas, cuando no, obsesiones iatrogénicas por la idea del bien del otro.

Pero aunque nos conmueva la ingenuidad de aquellos planteos, vemos que en sus grietas hay preguntas, reparos y gestos solidarios que quizá no encontremos en las "pymes for crazy people" de la actualidad.

Lo que transcribimos a continuación son fragmentos del relato de Josefino Taffarel, lujoso ex volante tapón de Juventud Antoniana en los años 65-73.

Lo conocimos en el entretiempo del partido Uruguay-Ghana en el bar frente al centenario. Se sentó en la mesa de al lado y luego de preguntar a qué nos dedicábamos, empezó su relato tan sólo interrumpido con el gol de Forlán a los 55 minutos de partido.

“…Pibe, en el 68 me tenía que tomar 2 trenes para ir a la práctica, llevaba las medias en un bolsito, para asegurarme de que llegaran secas. Jugábamos los sábados. Cuando perdíamos ninguno salía, no era cómo ahora que es todo negocio y joda. Cuando ganábamos, íbamos con los pesitos del premio a lo de la señora Elsa…”

“…El asunto es que todos trabajábamos en otras cosas y por tanto nunca podía practicar el equipo entero...es cierto, cuando nos expulsaban a uno o dos, no nos desordenábamos, estábamos acostumbrados a jugar así, casi te diría que generábamos más peligro con dos menos. Pero claro, estaba la pericia nuestra y también los defectos del rival…”

“…el técnico lo conoce al doctor Kalina en el sauna de Berazategui. Y la cuestión es que el viejo empieza a conmoverse mucho con los relatos del doctor, y le ofrece el equipo para alojar a un par de pacientes…”

“…me acuerdo de la charla que nos dio a todos unas horas antes de que llegaran los nuevos:

*…necesito hombres bastantes pintones como para levantar a una mina que tiene sentido de clase, pero deben ser lo bastante duros como para agarrarse a trompadas con una pala mecánica. Necesito tipos capaces de moverse como un señor del estaño y con más labia que Fred Allen por la radio y que, cuando les den un mazazo en la cabeza, piensen que una corista lo atacó con un escarbadientes…”

“…con estas palabras nos la tuvimos que arreglar, porque nosotros no teníamos otras lecturas. El viejo nos traía cosas de la Antipsiquiatría y nos explicaba que cuando había un hecho de violencia de parte de los nuevos, no era cosa de ellos, sino que era propiedad del grupo social, que incluía hasta el trato de los aguateros y los hinchas, ya que el enfermo mental no era sino lo que lo micro y macrogrupos habían hecho de él”

“…al principio los expulsaban mucho, no obstante estábamos contentos. Entraban unos pesitos más para la pilcha y el transporte, y sabíamos jugar con menos hombres en cancha. Igual el técnico fue a protestar a la Afa. Decía que no podía ser que el fútbol, como institución, no alojara a la locura. El viejo tenía labia y era convincente. Aparte, cuando hablaba hacía unos silencios largos de esos que no se pueden interrumpir, y más vale darle lo que quería que tener que aguantarlo una vez más…”

“…Ese año cambian el reglamento de la C. Los equipos que jugaban con nosotros podían hacer hasta 6 cambios por lesión. Eso nos ayudó mucho. Ya no nos expulsaban y como para el árbitro era difícil distinguir a los nuevos del resto del equipo, todos empezamos a pegar a mansalva. A veces los 6 cambios no les alcanzaba y terminaban con menos de once…”

“…Todo terminó cuando al viejo Herminio lo llevaron a un geriátrico. En un partido complicado quería poner dos arqueros. Lo miramos y la desolación había invadido todo el vestuario. Él nos había enseñado todo, desde el perímetro de la cancha hasta como tomar agua durante el partido. Estaba viejo y venía a caer encima nuestro con el caballo cansado. Los nuevos lo entendieron rápido, y ellos nos hicieron saber que el viejo no iba para más…”


* Parte de Fred Allen, cuento “cabeza de chingolito” Osvaldo Soriano.

viernes, 18 de junio de 2010

El Pocho y psicología de las masas vs Langer, Eliseo Verón, Silvia Sigal.



video


Leyendo el libro de Marcelo Izaguirre “Jacques Lacan: El anclaje de su enseñanza en la Argentina, encontramos:

"El 12 de junio de 1974, se escuchó un discurso que se transformó en histórico, ya que fue la despedida del líder político que mayor influencia tuvo en los destinos de la Argentina en el siglo XX, y en ese discurso había resonancias de una práctica de la escucha, de quién había sabido convocar a la gran mayoría, anunciando que se llevaba en sus oídos “la más maravillosa música, la palabra del pueblo argentino”.

El autor relata que no faltó, quién usando sus conocimientos psicológicos o psicoanalíticos, dijera que era “el intento de alguien con veleidades de padre de llevarse a la tumba el sonido gongorino para dejarnos sin palabra”. Este alguien es un tal Abel Langer (ahora en Carta Abierta, a menos que sea un homónimo), que según Izaguirre “parece coincidir con las tesis del libro de Silvia Sigal y Eliseo Verón (Semiólogo de Duhalde)” donde dicen que Perón se negó a ocupar el vacío de la ley, y dejó en el movimiento un vacío sin ley, para culminar afirmando que , al no elegir ante la consigna Perón o muerte, tomaba partido por la segunda alternativa, que, cómo es sabido, es análoga al silencio”.

Izaguirre agrega que además de la opción entre una y otra puede existir una Tercera posición, cuando “el lugar del Otro implica una alteridad aún para el mismo Perón”. ¿No?
En estos días, el Pocho se refirió también al último discurso del general Perón. Explicaba los mathemas del seminario 17 de Lacan, en particular el discurso universitario:

“Esto es una defensa de la política…cuando un político le habla a la gente se trata de una escena social donde predomina el discurso universitario. Perón vino muy viejito, estaba enfermo y hacía semblante de que estaba bien. Cuando salía al balcón transmitía un saber sobre la vida, la economía. La masa histerizada respondía. Cuando dice que se llevaba en sus oídos “la más maravillosa música, la palabra del pueblo argentino”. La masa responde “la vida por Perón” y el grito de “Potro”. La masa demanda semblante de poderlo todo y allí el “potro” se trató de una respuesta espontánea en relación a la fantasmática colectiva de la muerte del padre”.

jueves, 27 de mayo de 2010

El Brujo lo hizo...

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Un padre fuerte, el Brujo lo hizo.
El respeto Internacional, con él es verdad.
La angustia lacaniana, con él se entendió.
Nuestra subjetividad, con él mejoró.
Las terapias cortas, con él terminaron.
Lacan en el Mundo, fue hecho por el brujo.

La ciencia y la verdad, él las distinguió.
El libro negro del psa, él lo refutó.
Nueva ley de psicoterapias, él la cuestionó.
Más intervenciones, más derivaciones...
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El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho.
Por nuestra Argentina nadie puede negarlo.
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El acceso al cogito, con él empezó.
El texto del Seminario, él lo estableció.
La transferencia analítica, con él se encauzó.
La impunidad tecnocrática, con él terminó.
La estabilidad institucional, con él la garantizamos.
La negociación por la Escuela, con él es verdad.
La indemnización a los expulsados, con él lo logramos

El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho.
Por nuestra Argentina nadie puede negarlo.
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sábado, 17 de abril de 2010

Estanflación analítica.


Cualquier ñato que tenga un amigo o familiar dedicado al psicoanálisis, ha tenido la experiencia de constatar, que lo que dice esta “persona”, lo que opina, no difiere en mucho respecto del bla bla del resto de los mortales.

No será lo mismo para los pacientes, pero estos transfieren hacia un analista. Les importa lo que dice y hace sólo él/ella. No la comunidad analítica en general, no Lacan, y no Freud. Al paciente del llano, le chupa un huevo si su analista es Kleiniano, Lacaniano o Laplanchiano.

Sin embargo, así como los Abogados constitucionalistas pululan en el mundo Clarín, realizando una actuación donde no se les entiende nada salvo su "fallo mediático"; los Psa insisten en colaborar a la formación de opinión desde la categoría de especialistas.

Ejemplos:

A)Sergio Rodriguez que al parecer después estuvo en Carta Abierta, publica una nota en Pág. 12 en el medio del conflicto con los chaquers:
"La conciliación sin necesidad, y el rencor, son malos consejeros. Ya hay voces que piden la renuncia del vicepresidente Cobos. Le exigen “que acompañe al Gobierno”. No tienen en cuenta que el presidente del PJ y la presidenta de la Nación lo tuvieron todos estos meses de florero, tanto a él como a la corriente radical de la que provenía. O sea, no fueron compañía. Y el emisor recibe del receptor su propio mensaje invertido" (?)

B)Esta semana en perfil: Opinan los psicólogos: por qué Cristina no pronuncia la palabra "corrupción"

"La palabra corrupción no forma parte de la teorización psicoanalítica, es un término que tiene que ver con lo legal, y desde el punto de vista de algo que corrompe y tira por debajo la cuestión de la moral y de la ética", explicó a Perfil.com el psicoanalista Enrique Novelli, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), quien agregó que "el que una persona no lo mencione puede responder a una actitud netamente voluntaria o puede aparecer como algo que tiene que ver, desde el punto de vista de un mecanismo inconsciente, con una negación".

Novelli analizó que es complicado particularizar la situación porque habría que ver la singularidad de esa persona. "En el caso particular no podría decirle, pero hay como una posible declinación que se podría pensar desde el punto de algo corrupto como algo que pervierte una ley y en análisis es como una perversión, algo que pervierte un ordenamiento establecido", sostuvo.

El psicoanalista señaló que cuando surge una negación, desde el punto de vista del inconsciente, es porque hay un mecanismo que tiende a evitar que esa palabra aparezca: "La palabra lleva un sentido que puede promover cierta angustia, entonces el aparato psíquico funciona evitando el sufrimiento y el inconsciente lo reprime"

C) el sentimiento inconsciente de culpa reconoce manifestaciones muy variadas según expresó a LA NACION el médico psicoanalista Jorge Kury.

Un ejemplo de este tipo de sentimiento de culpa podría ser el de un niño pequeño que, al romper accidentalmente un juguete, tal vez intentará repararlo, pero si no lo consigue, lo arrojará al piso hasta terminar de destrozarlo. Otro caso sería el de un adolescente que ofende a su novia, luego se arrepiente y le pide disculpas; pero pronto sentirá, con alguna razón, que su pareja lo debe querer menos y, para probarla, le inflige una ofensa mayor hasta despedazar el vínculo.

Los numerosos errores de Néstor Kirchner a lo largo de este convulsionado proceso electoral, que concluyó ayer con su derrota, podrían inscribirse dentro del sentimiento inconsciente de culpa que definen los especialistas.



Alfredo Zaiat citaba a la economista inglesa Joan Robinson, la cual enseñaba que “estudiar economía no es tratar de adquirir un conjunto de respuestas listas para satisfacer los interrogantes económicos: es aprender a no dejarse inducir a error por los economistas”.

Proponemos, mutatis mutandi, una versión para nuestra parroquia: “estudiar los textos analíticos y el propio análisis no es para tratar de adquirir un conjunto de respuestas listas para satisfacer los interrogantes psicológicos: es aprender a no dejarse inducir a error por la cosmovisión progresista tilingaux et psicoanalicé”. Con lo que se estaría recayendo, si se nos permite la expresión que recordara arteramente el mingo Cavallo, una estanflación analítica: fenómeno producido cuando la actividad analítica no crece (está estancada) y hay un aumento sostenido de tilinguería (inflación progresista).

miércoles, 7 de abril de 2010

Consejos al At. Ser acompañado, lacaneano y peronista.

Habiendo sido acreditado por la Dra. Cura Pancina como acompañado granja del mes, el paciente Aníbal, de Santa Cruz (12 años) quiso compartir con el público lector algunas de sus opiniones acerca del dispositivo llamado acompañamiento terapéutico, previo a presentarlo en la próxima edición de Lacanoamericana.

Ser acompañado: lacaneano y peronista

Siempre y cuando el trabajo del AT dignifique al
acompañado y no se le adose algún ser con expectativas
extravagantes y anti peronistas, es decir parches
ortopedistas del medio pelo psicoanalítico.

Consejos al AT:

1) No llevar lo que no se tiene al que no lo
necesita. Es decir: no pretender sacar a “patear” a
quien se encuentra, hace ya años, adosado a su silla. No
utilizar significantes poco lacaneanos y de pobreza
lingüística como “finde”, “peli”, “compu” o
“mochi”. No formular preguntas estúpidas que
comprometan al acompañado, preguntas que apuntan a lo vital
cuando éste último se encuentra casi muerto en vida. No
inventar ecuaciones imbeciloides y sin sentido, como la que
equipara un día soleado con la ingesta de bizcochos y mate.
Para el acompañado, un día soleado puede significar un
ayuno autoimpuesto, o bien, por qué no, un desayuno
peronista de salamín con champán. No hacer intentos por
que el acompañado, sospechoso de alcoholismo incipiente,
suelte el porrón y agarre el mate a las once de la mañana;
con el porrón le basta y le sobra, y el mate acrecienta su
carácter de tipo nervioso. La mezcla de mate,
porrón y AT meterete puede ser letal. En síntesis y para
ir resumiendo, se trata de registrar (tanto en lo simbólico
como en lo imaginario y en lo real, o alguno de los tres si
no es mucho pedir) a la persona a quien se está
acompañando, así como sus hábitos, su mala fé en
general, y su pesimismo y disgusto de hallarse ante un ente
terapéutico (ET).

2) No contradecir al acompañado hasta no haber entrado en
confianza. O bien hacerlo para que éste no se piense que su
AT es un ser insípido y sin personalidad, y así entrar en
confianza aunque sea a las piñas.

3) Si el acompañado te dice que se siente bien y que vayas
yendo, anda buscando otro trabajo porque te acaban de
nominar.

4) Si el acompañado te cancela más de tres veces
sucesivas la situación es la misma.

5) Si vas a llegar tarde no avises sobre la hora. Será muy
lacaneano pero al acompañado le da por las bolas.

domingo, 28 de marzo de 2010

Paso a pase con Lacan o irse al sobre?

Lacan inventó el dispositivo del pase para decir que quien tiene la palabra sobre su análisis es el paciente y no el analista. No obstante, hubo que esperar 50 años hasta que un equipo de psicoanalistas inventara un dispositivo para darle la palabra al acompañado y dinamitar así el discurso hegemónico de los acompañantes.

La inquietud surgió hace mucho tiempo en el equipo interdisciplinario dirigido por Cura Pancina. Distintos proyectos consiguieron dictámenes en los Carteles de la Escuela, pero el consenso se logró a través del dispositivo “irse al sobre”.

El modelo, aclaran de inmediato, no busca convertirse en una mera técnica a aplicar --“se trata de ver situación por situación”— repiten.

El proyecto fue probado en una granja para recuperación de adictos y otras yerbas. La experiencia mostró que era necesario constituir un lugar simbólico que todos anhelaran, el lugar de AGM. (acompañado granja del mes) “Al principio nadie quería sumarse, pero se ve que las cosas se pusieron bravas, o que algo les hizo un clik, porque a la semana se peleaban entre ellos para presentarse. Era impresionante los golpes que se hicieron a sí mismos”.

“Entonces les dimos hojas y biromes con la indicación de que escribieran 40 líneas antes de dormirse, cuando los efectos de la medicación estaban más presentes. Al principio no era así, pero nos dimos cuenta que de este modo el paciente no divagaba metonímicamente, y nos ahorrábamos una corrección penosa al día siguiente”.

“ Cuando están cagados de sueño es más palo y a la bolsa… están más cerca de su verdad”

Así, mientras preparan la edición de un libro escrito por AGMS, nos adelantan algunos Testimonios:

Nilda de Campana (76 años)
“A mí me gusta que vengan tempranito, yo les preparo el mate encantada, tan jovencitos, y si traen bizcochitos, y, mejor, soy golosa, jaja. Y si cuando pasa la fresca de la mañana se viene un paseito, yo chocha, porque me dijo el médico, el otro, el común, Nilda usted tiene que mover esas piernas, y los chicos lo entienden sin que yo se los haya comentado, y hasta me llevan del brazo, tan caballeros, y me muestran, por ejemplo dicen, mire Nilda, qué sol tan espléndido, o mire cuánta gente simpática que la saluda, salude Nilda. Y así, jaja, la paso de bien. Después me retan, cariñosamente, cuando me tomo el vermusito antes del almuerzo, y sí, a veces me tomo tres vasitos, y tienen razón, me da hipo. Y con el cigarrillo lo mismo, suelte esa porquería me dicen, jaja, qué picarones. A veces también me preguntan mucho por mi familia, que está lejos y no escriben, los hijos, y bueno, yo a veces lloro, y ellos dicen que eso está muy bien. Cuando se van sigo llorando, pero está muy bien, si ellos lo dicen yo les creo, aunque me agarren retorcijones en el estómago. Y bueno, una está vieja, y le viene bien un poco de juventud, y son profesionales ellos, eso dijo el médico, el otro, el que me sacó del sanatorio.”

Diego de General Bermudez (32 años)
“Qué sé yo, todo bien, a mí me da igual. No sé, son todos medio pelotudos si me preguntás, no sé a qué mierda vienen. Pero antes de estar en ese lugar lleno de maricones que quieren dejar la droga porque les lavan el cerebro...éstos que vienen ahora son unos giles si querés saber, vienen con cara de amigos y te pelan cada una que casi que prefiero a los maricones. Viene éste por ejemplo al mediodía siempre con una pomelo de litro y medio, y una mueca en la cara que no sabés si se está cagando o si te la piensa meter ya sabés por dónde la botella. Yo no me la tomo la pomelo. Cuando se va me clavo un porrón en el kiosko de la esquina, total tengo media hora hasta que venga el próximo y mi abuela duerme. Hay uno que me trae faso cada tanto, ese es copado, pero después se hace el amigo y me entra a preguntar cosas de la granja y de cómo me siento. Se piensa que porque estoy drogado soy pelotudo. Él no le da ni una seca, pedazo de maricón.
Son emisarios de Satanás, también el psiquiatra, el que los manda, y me quieren meter cosas en el cuerpo, como a la mañana esas mediaslunas, un día partí una y en el medio habían escrito una S en negro, que no era una S me dijo el otro, que era azúcar negra, que tortitas las llaman. Tortitas las pelotas. Un día los voy a matar a todos y voy a ser el próximo Charles Manson, a mi abuela también, aunque no esté buena como la minita de Polanski."

Carlos de Quilmes (52 años)
“No están mal los muchachos, las chicas tampoco. Pero bueno, uno ha vivido, y la inocencia se huele de lejos. Dejé el chupi hace dos años, después me quise pegar un tiro y no dio resultado, y de pronto esta manga de estudiantes del cerebro humano que a ver por qué lo hice. Al principio no me preguntaban directamente, pero me miraban con una piedad que me sentía Cristo resucitado. Después, cuando no pudieron sacarme ni tres palabras ya me miraban con lástima y preocupación. Yo miraba la tele, no sé, Mirta, Susana, algo que los enervara, pero ellos siempre con la misma carita de paciencia leyendo sus libritos sobre el funcionamiento del cerebro humano, el mío incluído supongo. Necesitás algo Cacho? Todo porque mi mujer me dice Cacho, atrevidos, y la muy boluda que les da de comer. Un flor de pelotudo, eso sí, un día que mi mujer no estaba, me trajo una botella de ginebra, para probarme seguro. Vos esto ya lo controlás Cacho, me dijo, sos más fuerte que ésto. Tenía un olor a alcohol el pibe que daba miedo. Pobrecito. A ese lo sacaron a patadas. No soy un botón, pero todo tiene un límite.”

lunes, 22 de marzo de 2010

Efecto carótida.

Diario Perfil: “¿Te enteraste del efecto carótida?”, continuó el peronista, y agregó: “Después de la operación, Kirchner subió un 10% su imagen positiva”.

Ramble Tamble: “Obvio que el crecimiento de imagen no es atribuible a la salida de la crisis, la perspectiva de crecimiento, los récords de consumo, el plan de asignación a menores.... No, no, no: Se trata del efecto carótida!”

El día de la operación de Néstor, nos encontrábamos en un cumpleaños clase mediero estilo Tenembaum, con un poco de Nelson Castro, algo de Pino (siempre a condición de que no gane nunca). Recordamos preocupación… “te imaginas…se muere este tipo, se desarma el PJ, queda esta mina melancolizada…” Y sí, en la operación de Néstor se juega Tu futuro, respondimos nosotros, sin buscar contener.

Cuando volvíamos para Robetson, alguien dijo que en el odio de la clase media hay un deseo de extinción del otro, pero como decía Freud, el neurótico rechaza la fantasía (sostén del deseo) cuando es posible de realizarse.

Aparte, no es para obviar que un oído como el del Pocho haya tomado nota de las reacciones histéricas de sus alumnas frente a los Kirchner, a quienes vestían con ropajes del perverso.

“Pero por ejemplo, hay un discurso con el cual yo no coincido, que es suponer que los actos de gobierno de Kirchner, que Kirchner es un perverso que se ríe para la televisión cuando están bajando la foto del general Bignone, que es un genocida. Yo no creo que Kirchner se reía, ni era para la foto. Creo que es una convicción de Kirchner, que es un hombre que ha llevado adelante una política en derechos humanos”

“Pero, también, está bien que pensemos las categorías que usamos para describir. Porque sino yo pienso que este mundo es un mundo de perversos que hacen cosas para salir en la televisión. Y no, no es así.”

La construcción de los medios coloca a los k como unos gozadores que procuran ubicarse en el lugar de la ley y desde allí imponer cual tirano, su deseo frente a los indefensos ciudadanos. Quizá la intervención quirúrgica “pinchó” ese muñeco mediático atemorizante. “Es un pobre tipo, se va a morir (algún día)como todos, pobre la esposa, los hijos”.

Entonces habría 3 preguntas rondando en la psiquis cacerolística.

¿Qué pasa si Néstor no está?
¿Qué soy para Néstor?
¿Puede la Oposición ejercer un gobierno?

domingo, 21 de marzo de 2010

1era Epístola de Fransuá Shibolett dirigida a los miembros de la escuela.

Existe un principio de orden práctico que aconseja; hablar mucho de la clínica, poco de los otros y nada de uno, pero en esta ocasión no puedo tenerlo en cuenta porque nadie sobre este tema va a hablar de nosotros.

Una vez más, oposición y oficialismo, han decidido distribuir las presidencias de los carteles y los “más uno”, desoyendo a las urnas del llamado de junio. Y esto no sólo es hacer oídos sordos al resultado eleccionario, sino además minimizar a una fuerza política emergente que viene construyendo sobre bases firmes una clínica honesta y genuina. La dirección nos ha invitado como miembros en minoría para los cárteles de “Magnetismo”, “vida y obra de Janet”, y “Historia del psicoanálisis en Chivilcoy”. Es obvio que quieren silenciarnos.

Nuestro espacio siempre respetó la tradición del recinto y no exigíamos lugares en los cárteles necesarios para la gobernabilidad de la escuela, pero una vez más han montado la escena para seguir mojando la medialuna. Esta actitud es indigna para con la propia ecúmene cultural hispanoamericana.

Estos son los psicoanalistas que supimos conseguir, donde el que no corre vuela, especialistas de lo mínimo, máquinas rentadas por el Estado de estéril producción. Espejos opacos, que imitan pero mal debido a su propia opacidad.

sábado, 20 de marzo de 2010

Qué es Peronismo? - Beantwortung der Frage: Was ist Peronismo?

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¿Qué es Peronismo?
Beantwortung der Frage: Was ist Peronismo?

Una vez más nos encontramos con la dicotomía progre-peruca, cuando al rememorar el pequeño escrito de Kant, siempre reculamos en chancleta por la autopista Foucault-Progresismo Tilingaux. Y hete aquí que ondeando por efluvios de ya vetustas modas universitarias, nos cruzamos con posiciones similares -y siempre franchutas-, como la del viejo de-certó:

“Mi posición consiste más bien en explicitar mi lugar particular (en lugar de camuflarlo bajo un discurso supuestamente capaz de englobar a los otros), ofrecer la mayor cantidad de propuestas posibles, teóricas y prácticas, para ser discutidas por el grupo, y recíprocamente ejercer una acción interrogativa en los participantes que los lleve a plantear su diferencia y a encontrar en las sugerencias que yo puedo hacer la forma de formularla con energía. Los modelos teóricos propuestos tienen por función destacar los límites (la particularidad de mis preguntas) y posibilitar los desvíos (expresión de experiencias y de otras cuestiones). De esta forma se produce el trabajo común que crea acontecimientos; una serie de diferenciaciones permite a cada uno especificar paso a paso su propio camino en la masa de informaciones intercambiadas.” (¿Qué es un seminario? - Michel de Certeau Publicado en Esprit nº 116, Nov/Dic.1978 Trad. Francisca Comes)

Así nos encontramos otra vez con la terca e insistente postura -desconocemos por qué tal tosudez-, en renegar de aquella verdad incontrovertible ya alojada por el pueblo peruca en las escuchas y registros consuetudinarios. Pero no se trata de nacionalismo pedorro o sublime -que para el caso es lo mismo-. No. No tenemos nada contra los franchutes, y en verdad, no nos cuesta reconocerlo. Es que hasta el viejo Althusser se refería de algún modo y tangencialmente a nuestra posición, es decir, en lo que se refiere a aquello de nuestros antecedentes.

Nos referimos a posiciones y posturas ululantes que en definitiva reniegan de que la verdad es la única realidad, embrollada en lo real. O para decirlo de otro modo, en la primacía de la práctica sobre la teoría. Si no fuera por ello no pudiera comprendense el encono y la furia contra la articulación significante que el lacanocookismo tomara del General:

“Lo que se puede asegurar es que un conductor de la política no podrá jamás conducir bien si él no toma su puesto justo o no establece una comunión absoluta en el orden espiritual con la masa que conduce. Las masas políticas no se conducen por órdenes.
No; hay un “fluido magnético” que une a los hombres que están en una misma causa y les forma un espíritu similar, dentro de esa alma colectiva, que es la primera acción de la política que debe ser conducida.
Esa comprensión [...] obliga al conductor de la política a tomar su perfecta colocación; vale decir, a tener un sentido, una ductilidad y un tacto especiales sobre su ubicación política, su ubicuidad política.
Después que percibí eso, hice una apreciación de situación propia, para ver qué era lo que resumía o cristalizaba todo ese proceso de inducción, diremos, de la masa. Llegué a una conclusión y comencé una prédica, para llevar la persuasión a cada uno de los que me escuchaban sobre qué era lo que había que hacer.
Lo que había que hacer era parte de lo que ellos querían y parte de lo que quería yo.

[...] Lo que yo quería era agradarles un poco a ellos, pero los que me interesaban eran los otros, los que estaban enfrente, los que yo deseaba sacarles. Los dirigentes comunistas me traían a la gente para hacerme ver a mí que estaban respaldados por una masa. Yo los recibía y les hacía creer que creía eso. Pero lo que yo quería era sacarles la masa y dejarlos sin masa.
Es el juego político natural; es lógico.
Cuando les hablaba a los hombres, les decía primero y mezcladito lo que había que hacer, lo que yo creía y que quizás ellos no creían. Pero cuando yo les decía la segunda parte, que era lo que ellos querían, entonces creían todos, y se iban con sus ideas y con mis ideas, y las desparramaban por todas partes. Empezaron por decir: hay un loco en la Secretaría que dice algunas cosas que son ciertas, que nos gustan a nosotros. Llegaban diez y les hablaba a diez; si llegaban diez mil, les hablaba a diez mil; si llegaba uno, le hablaba a uno. Era mi tarea. Mi tarea era persuadir.”

Juan Domingo Perón
Conducción Política
1952
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miércoles, 17 de marzo de 2010

Las máximas para la coordinación de acompañantes terapéuticos. Por Fransuá Abelardo Shibolett

• Nunca dé su teléfono fijo a la madre de su paciente psicótico.

• Si está convencida/o de que su paciente es muy hábil, inteligente, brillante para engañarla, pero usted no observa que otros de su equipo aseveren lo mismo, quizá deba reflexionar sobre su propia habilidad, inteligencia o brillantez.

• No se levante de la cama sin reflexionar que su acompañante preferido es el At al que le ha adjudicado pensar como usted.

• Su acompañante podrá ser tímido, callado, manco, sordo, pecoso, o de aquellos que usan sólo bigote, pero recuerde, él no es su paciente, ni tampoco su hijo.

• Una vez por mes se arrepentirá de haber armado un equipo de acompañamiento terapéutico. Si esto no sucede, quizá debiera recomenzar su análisis.

• Cada tanto escuchará imbecilidades se un acompañante, y pensará: ¿cómo se me escapó este en la admisión? Reflexionará que en esa entrevista usted habló más que él. Y sí, fue efectivamente así.

• No constituye un problema que “sus” acompañantes sean “psicoanalistas” frustrados. El problema es que sean acompañantes frustrados.

• Recuerde que es altamente probable que la madre de su paciente paranoico tenga un identificador de llamadas. Si planea seguir la máxima número uno, no la llame desde su fijo.

• Maldecirá a sus acompañantes cuando lo llamen, y también los maldecirá cuando no lo hayan hecho. Podrá descargar parte de su ira existencial allí. Pero recuerde: eso favorecerá componendas grupales.

• Los pacientes podrán ser muy importantes para uno, no así para los otros. Recuérdalo para la escritura y para la conversación.

• La jerga analítica sigue las “leyes” de la palabra y se comunica en el mal-entendido. Con el paso del tiempo, le pedirá a sus acompañantes que le expongan las viñetas como si fuera un cuentito.

• En la experiencia diaria comprenderá que soltar la llave al estilo Breuer es una acción cotidiana. Se verá tentado de llamar a estos breudianos en lugar de freudianos. Pero mejor lea sobre la vida de Breuer, se ahorrará cometer tal estupidez.

• “En psicoanálisis el ABC son 40 años”. No exigirá a sus acompañantes siquiera estar por una “buena” senda. Pero si podrás recitarle la primera oración de esta máxima cuando se vengan con un discursito universitario.

• Escuchará a algunos acompañantes “ampararse” en gente que usted respeta citándolos fuera de contexto. Una parte suya querrá rectificar tal atrocidad. No lo haga. Con frases que usted ha dicho sucederá lo mismo.

• Usted, tendrá en su equipo, acompañantes que hagan “todo mal” y que aún así el paciente lo tenga en alta estima. Comprenderá esto de inmediato. Pero si encuentra dificultades y esto no sucede, vuelva a compartir un almuerzo familiar y preste atención.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Las máximas del Pocho

En los 90, la espesa bruma del champán salpicaba no sólo restos de pizza, no sólo al peronismo, sino también al psicoanálisis. Y fundamentalmente a los lacanianos. A varios se les quemó la croqueta en aquellos años. Y ni que hablar de los gérmenes foucaltianos "grupo sushi". Pero adelantándonos a que empiecen a echarle la culpa a Tinelli, a Arturo Puig, o a los Benvenutto, conviene atender al hecho de que “no todo” el psicoanálisis entró en la fiesta “significante champanera”. Un caso (no el único) es el del Pocho.



Lo que sigue son las máximas de las clases del 91, cuyas fotocopias están en el anexo de psicología (rosario)


Psicosis
Un analista contaba que él con un paciente neurótico estaba dispuesto a soñar, pero con un paciente psicótico hay que estar dispuesto a levantarte a las 2 de la mañana. Lo que no es lo mismo. Y esas efusiones amorosas con la locura que duran 30 días tienen que ver con el no saber de qué se trata. La fascinación con la locura cambia y se quiere tirar al loco por la ventana o tirarse uno.

Dinero
Veamos donde la gente pone la queja y donde la guita. Tal vez haya que revisar eso también en las entrevistas porque ustedes no tienen porque pagar los platos rotos. --Mire doctor, no le puedo pagar porque la Renault me aumentó la cuota a 2000 australes.
–Y…cómprese un Renault. Prefiero atender a uno que pone poquito pero con ganas y entusiasmo y no al de este discurso.

Incesto
No tengo nada contra las primas, pero en general agitan los fantasmas incestuosos.

Saadicos
Ahora, este Saadi, ¿Qué hijos da? ¿Los hijos que se hacen públicos quiénes son? La bestia de Luque, me refiero al padre. Ese es un hijo de Saadi, o sea un hijo de puta.

Imaginario
Uno después tiene lo imaginario, pero con lo imaginario a mi me parece que cada vez alcanza menos. Por ejemplo, Reutemann es puro imaginario, a predominio de lo imaginario. Como en general cuando se toma a cualquier ídolo ahí. Lo que opera en lo social ¿qué es? Una identificación pero a predominio de lo imaginario.

"No hay" dialogo
--…Porque usted es mi analista.
--No. Pará. Yo no soy tu analista. Si no empezamos a hablar todavía. Si usted hasta ahora se la ha pasado quejándose. Ni una pregunta se hizo. Ha venido a hablar mal de su madre. Hace horas que lo hace. Y se cree que esto es un análisis. Esto no es un análisis, un carajo. Esto es una pobre entrevista en donde hablamos mal de su madre.

Sexología
Si lo reprimido no fuera incestuoso, tendríamos que estudiar sexología y curaríamos a la gente con cursos intensivos de sexología. Pero con estos, la gente enferma más. Porque se enteran de todo lo que se puede hacer y no hacen y piensan -- Uy! Que mal que ando! . Les doy una fundamentación metapsicológica: si a alguien le engordan el ideal del yo lo angustian más, sobre todo con los chicos, cuando los padres le hacen saber que quieren que sea el mejor, y esto es padecer sin defensa la omnipotencia del adulto.

Dios
Todos tenemos derecho a creer y uno puede tener el derecho y sentirse bien porque cree en dios. Pero si uno se hace analizar, tiene que tener la valentía de hablar y decir de qué dios se trata.

lunes, 4 de enero de 2010

3era parte de la conferencia "acompañamiento terapéutico y reivindicación sindical".

Por Washington Shibolett (traducer: Marcos Esnal)

La posibilidad de caracterizar un acto como terapéutico, es exactamente eso, una posibilidad, no una obligación (c’ est pàs une obligation comme s’ inscrire à la Maestria). Pareciese que todos los caminos en vez de conducir a Roma, ahora van por la Padua hacia lo terapéutico, y no, lógicamente no es así.

En esta práctica tenemos dos palabras (deux mots), acompañamiento y terapéutico. Propongo separarlas cartesianamente (à la René), como quién corta dos siameses de un tirón porque hay un divorcio y hay que dividir los bienes.

Una versión del acompañamiento lo constituye el hincha de futbol (le Pimpi). La semana anterior que estuve en Quilmes, en la inauguración de la HUA (hinchadas unidas argentinas), tomé un café con Marcelito Mallo, ¿lo conocen?, amigo mío, dirigente Quilmeño; él me hablaba del sentimiento del hincha, del amor pasional, de la fidelidad, en fin, lo que se espera de un hincha de fútbol que acompaña a su equipo, que lo acompañe siempre, en las buenas y en las malas… pero claro, ustedes saben que cuando se lavan los platos todos los días alguno se rompe, y no es que importe que se rompa un acompañante –nos puede servir que alguien ponga la cabeza- pero es que también se puede romper el paciente (on peut le casser les oeufs au patient).

Entonces esta versión del acompañamiento a mi no me sirve… esos tipos que gritan “estos son, acá están, los soldados de lacan”…, o sea no está mal el zarandee, pegarnos unos guantazos en la espalda con el supervisor antes de entrar a atender un paciente, pero es una posición que `no encuentra` un límite, y precisamente ése, es su “límite”.

Otra versión del acompañamiento, en la cultura, en nuestras vivencias cotidianas, la encontramos bajo los ministros de gobierno. Si piensan conmigo un poco la analogía, estos son fusibles de quién dirige, sea el país o la cura. Firman su renuncia antes de asumir, y en el área donde tengamos dificultades los hacemos renunciar y procuramos menguar el debilitamiento de la transferencia (du transfert). A los ministros o a los At, los elige el dedo índice de quien manda, y si a la gente o al paciente le gustan, mejor. Pero si a uno, le parece que cierto desvío del AT amerita un desplazamiento, sin chistar le pagamos las horas y si lo he visto no me acuerdo (si je t’ ai vu, je ne me rapelle pas de toi, peit con). En este punto se debe ser inflexible.

La versión degradada de este tipo de acompañamiento es todo lo que se denomine pan-radicalismo. Si recuerdan la experiencia delaruista (la connerie total et absolue), podrán notar que allí no hay alineamiento a la estrategia al no haber un centro que ordene, son acompañantes del “deportivo vengo por la mía” como Felipe Solá (Felipe tout seule) (A.Fernández).

La Tercera Posición, tal vez la clave para pensar el acompañamiento, la constituyen los intendentes del conurbano (banlieue).

Ustedes saben que en argentina pululan los mediáticos, y no me refiero a los verdaderos mediáticos como Mich (le plus grand Mich) Jacobo, o Guido Suller, que nos divertían en la tele en épocas donde no había un mango para producir nada y el cabezón sumía 6 millones más de tipos bajo la línea de pobreza. Me refiero a aquellos cómplices de la fiesta neoliberal que hoy tildan de Loco a nuestro ex presidente Néstor. Claro, si te enfrentas con Clarín, las AFJP, las patronales del Campo, el FMI, si rechazas el AlCA, si armas una Corte genuina, si metes en cana a los milicos, para estos cipayos tenés que ser un “loco”(vous devrait être le “fou”). Pero eso es lo que te adjudica el otro, pero al igual que los piqueteros (empecheurs de circuler), que tomaron el nombre de un significante peyorativo, no vamos a rechazar la identidad del loco para el querido Pierre.

Y allí adviene la enseñanza de estos intendentes, dispuestos a acompañar el proyecto y acoger el testimonio del loco en las mal llamadas "testimoniales". Pero es un acompañamiento que a diferencia de la propuesta del hincha, encuentra un límite en lo real (primer real de lacan): los dirigentes acompañan pero hasta la puertita del cementerio. No entran. Como suele decir Kafkianamente Huguito Curto, “cada uno tiene su puerta, y el análisis personal está para eso, para no cometer el crimen de llevar al otro hacia nuestra puerta, pero ojo, a la de él tampoco entramos”.

Respecto a la otra palabrita, "terapéutico", constituye un ste vacío, diría Laclau, (le maître du partuzier Zizek) que puede cobijar cualquier cosa y todos pretenden resguardarse allí, pero bueno, el tiempo es tirano, como otrora lo fuera el proyecto de psicología para neurólogos o el general para algunos.

Me detengo aquí, trabajemos las preguntas.