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“Las verdades más espinosas acaban por ser escuchadas y reconocidas una vez que los intereses heridos y los afectos por ellos despertados han desahogado su violencia. Siempre ha pasado así, y las verdades indeseables que nosotros los psicoanalistas tenemos que decir al mundo correrán la misma suerte. Pero hemos de saber esperar”. Nuestro yo no soporta las heridas narcisistas, lo que, en “Una dificultad del psicoanálisis”, Freud llamará “las tres ofensas sufridas por el yo”: la cosmológica, la de la inmortalidad, y la psicológica. Otra vez, la otra escena destierra al yo de su soberanía absoluta."
El compañero Luis Gusmán
El compañero Luis Gusmán
Para el lacanocookismo, fueron 4 las heridas narcisistas por las que ha atravesado el hombre en su reciente historia contemporánea. Las cuatro ofensas sufridas por el yo, a saber: la cosmológica, la de la inmortalidad, la psicológica y la justicialista (o populista).
Estas 4 heridas narcisistas fueron ejecutadas bajo el imperio de cuatro nombres: Copérnico, Darwin, Freud y Perón. Y las podemos resumir sucintamente en los siguientes puntos:
-> En relación al Universo
-> En relación al Animal
-> En relación al Inconsciente
-> En relación al Peronismo
Las resistencias provocadas por estas verdades, surtieron variopintos efectos condenatorios al interior de cada contexto en el que se desarrollaron y desarrollan. Estas verdades indeseadas, son el índice a través del cual nos introducimos en la dimensión de la responsabilidad del sujeto y la relación con su deseo.
Sabemos que nunca hubo mejor táctica que el saber-hacer, pero como lo demuestran las incontrovertibles reacciones que generaron estos pensamientos, este saber-hacer nunca ha sido sin un estratégico y prudente saber-esperar, sin menospreciar las poderosas fuerzas que se abaten como obstinada resistencia a su paso.
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